lunes, 4 de julio de 2011

Orientación y Consejería


UNA TAREA QUE SE INICIA EN EL HOGAR

El desarrollo moral en los niños

Lunes 4 de Julio del 2011
“La moral puede ser entendida como la toma de conciencia de la persona para realizar alguna acción bien pensada, controlando su pensamiento y emociones”, explica la experta en psicología educativa Rosa Tapia Claros, directora del Centro de Asesoría Educativa y Psicológica.
La persona con conciencia moral tiene arraigada la práctica de principios morales (equidad, respeto mutuo, búsqueda del bienestar social). Aunque pareciera difícil lograr en los hijos este conjunto de valores, “es posible inculcándoles determinadas normas que perdurarán en la fase adulta”, asegura la educadora Claudia Schiappa-Pietra, directora del nido Alma Máter.
Las etapas del desarrollo moral corresponden a la evolución del pensamiento. Hasta los 4 años, el desarrollo de la conciencia moral dependerá de lo que el niño ve y escucha, “ya que su pensamiento es simbólico y tiende a ser imitativo”, señala Tapia. La casa será el primer contexto formador (patrones familiares y modelos que pueda recibir de sus padres, hermanos y las nanas).
En los primeros años de vida, la moralidad implica obedecer a los padres y maestros, y es que la obediencia es un proceso que se espera se dé mediante el aprendizaje y en el que la autoridad que emana de la calidad de padres y maestros, induce a los pequeños a acatar las disposiciones de aquellos, anota Schiappa-Pietra.
Entre los 7 y 11 años, el pensamiento del niño es operatorio; es decir, logra sacar sus propias conclusiones, es capaz de adoptar otras perspectivas y una mejor comprensión de las normas que establece la sociedad.
Alentarlos a ponerse en el lugar de los otros y así comprender sus sentimientos o motivaciones y fomentar espacios de diálogo e interacción en donde el niño sienta que él, sus opiniones, necesidades y emociones son respetados y tomados en cuenta ayudan a promover el desarrollo de la moral durante esos años.
PARA TENER EN CUENTA
Actúe siempre con el niño según los principios morales, de modo que este sea observador y receptor de comportamientos justos y prosociales.
Fije reglas fáciles de entender, las que deberán ser respetadas, de lo contrario se pondrá en peligro la credibilidad.
Establezca, si es necesario, controles firmes ante comportamientos como transgresiones morales que afecten el bienestar de otros.


PUNTO DE VISTA

En la etapa adolescente

Por: Adhara Ampuero Sala Psicóloga clínica
Lunes 4 de Julio del 2011
Al llegar a la adolescencia, se espera que los chicos hayan incorporado las normas trasmitidas principalmente por su familia y escuela. Estas normas guiarán su conducta en cualquier situación y se ajustarán a las convenciones sociales y la ley.
En esta etapa, el adolescente puede alcanzar un razonamiento más complejo y acceder a un pensamiento abstracto, que le permite inferir individualmente lo correcto o incorrecto en una determinada situación, más allá de la presión externa.
Para alcanzar un desarrollo elevado es imprescindible lograr una moral autónoma y guiarse por principios universales, más que por el temor a una reprensión.

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