«La buena información que está oculta es inútil; la mala información que está fácilmente disponible es nefasta»
Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas
martes, 7 de mayo de 2024
jueves, 30 de marzo de 2023
martes, 4 de octubre de 2022
Esta foodapp peruana vende comida a casi la mitad de precio para evitar desperdicios y emisiones de C02
·
#DeLaSemana
La startup peruana Cirkula vende comida lista que está a punto de ser retirada de las góndolas de 200 locales en Lima. ¿Su misión? Evitar que la comida se convierta en desperdicio.
¡Conócelos!
forbes.pe
martes, 23 de agosto de 2022
martes, 21 de junio de 2022
lunes, 20 de junio de 2022
Las raciones de campaña de la Wehrmacht
20 junio 2022
Las raciones de campaña de la Wehrmacht
En 1944, siendo los tiempos duros para el soldado alemán en el frente de batalla, no lo era menos en el plano de la alimentación, para ese año se tenían que conformar con las “Eiserne portion” (conocidas como “Raciones de hierro”). Estas estaban conformadas principalmente por galletas saladas y unas latas de carne envasada que, atendiendo a la época en la que se elaboraran, podían proceder incluso de caballos. ¿Qué ingerían la mayor parte del tiempo los soldados alemanes? Principalmente, alimentos calientes elaborados en cocinas de campaña que acompañaban a los ejércitos: las llamadas Gulashkanone, tiradas por caballos que se parecían a una pieza de artillería con una larga chimenea.
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, la ración diaria (Portionsatz) de los soldados alemanes se dividía en tres comidas. La primera de ellas era un desayuno más bien escaso. La ingesta más importante se hacía en la comida, donde los militares engullían la mitad de calorías de todo el día. Al caer el sol tomaban una cena ligera que les permitía resistir hasta la mañana siguiente. De tal modo que la comida del mediodía ascendía a la mitad del total, la cena a un tercio, y el desayuno de la mañana siguiente a una sexta parte.
A medio día, los soldados alemanes tomaban principalmente pan de centeno, carne de todo tipo, harina de soja, pescado, frutas y verduras frescas (cuando disponían de ellas los cocineros), patatas, legumbres, pudin en polvo y leche condensada. Esta comida solía ser caliente y en estofados la mayoría de las veces. Era entregada desde las Gulashkanone. En el desayuno, en cambio, les entregaban apenas un trozo de pan, mantequilla o margarina, mermelada y, con suerte, algo de embutido. Todo ello, además del habitual sucedáneo de café hecho a base de nueces o bellotas. La cena era muy similar.
Durante la contienda las cantidades de alimento entregadas a los soldados estaban perfectamente reguladas. De hecho, se asignaba una porción diferente atendiendo al trabajo que desempeñaba cada combatiente. Así pues, la “Ración 1” (Verpflegungssatz 1), la que más cantidad contenía, estaba destinada a los militares de primera línea; la Verpflegungssatz 2 iba dirigida a las unidades de ocupación y comunicaciones; la Verpflegungssatz 3 a los militares asentados todavía en Alemania y la Verpflegungssatz 4 era para las enfermeras y aquellos que desempeñaban su trabajo desde un despacho.
Al contrario de lo que sucedía en otros ejércitos, el alemán se sacrificaba a nivel alimenticio por aquellos hombres que se encontraban en primera línea de fuego. Así pues, estos hombres recibían una cantidad sensiblemente superior de comida que aquellos que se hallaban en un despacho. Quizá el ejemplo más claro fuera el de la carne. Mientras que los miembros del Verpflegungssatz 1 ingerían 136 gramos por jornada, los militares de Verpflegungssatz 4 tomaban escasamente 56. Con el pan sucedía algo parecido, aunque la diferencia era menor (700 por 600 entre ambos Verpflegungssatz). Sin embargo, el inexorable avance a través de los campos de la vieja Europa impedía a los alemanes transportar siempre las cocinas de campaña. Por ello, el ejército contaba, a su vez, con una serie de raciones ideadas para suplir a sus cocineros en pleno campo de batalla.
La primera era la ración de marcha o "Alarmverpflegung". Esta comida era fría y se entregaba a los combatientes en tránsito durante un período que no podía exceder los tres o cuatro días consecutivos. El menú tenía unos 987 gramos de peso y se componía de lo siguiente:
700 gramos de pan.
200 gramos de carne fría o queso.
60 gramos de galletas.
9 gramos de café (o 4 gramos de té).
10 gramos de azúcar.
6 cigarrillos.
Aunque es conocida como “Ración de hierro”, realmente se llamaba Eiserne Portion (Porción de hierro). Y es que, la Eiserne Ration (la verdadera Ración de Hierro) era la que estaba destinada a los animales como los valiosos caballos. La Eiserne portion era una ración de combate con comida enlatada y empaquetada que se entregaba a los soldados alemanes y que estos solo podían ingerir cuando se lo autorizaba su oficial. Habitualmente, cuando los combatientes llevaban varias jornadas comiendo raciones de "Alarmverpflegung" y no había posibilidad alguna de tomar ningún tipo de alimento caliente o frío por ausencia de avituallamiento o problemas con las cocinas de campaña.
Solo en ese caso, los mandos permitían a sus hombres abrir sus raciones. En caso contrario, comer esta ración de emergencia era sinónimo de acabar arrestado y llevarse un severo correctivo. De hecho, para evitar que se ingirieran sin ningún criterio, solían ser entregadas poco antes de partir hacia el campo de batalla y se reabastecían cuando era necesario. Los soldados la transportaban en el Sturmgepäck (la mochila del soldado). La Eiserne Portion carecía de pequeños lujos como caramelos o chocolate, cosas que, si incluía la Ración K, el equivalente de los privilegiados soldados norteamericanos. La Ración de hierro fue la máxima expresión de la mentalidad germana, basada en lo práctico. Fue ideada para albergar la mayor cantidad posible de calorías en el menor espacio posible. El resultado fue que se ganó en ligereza, pero a costa del sufrimiento del paladar. En la práctica, la Ración de hierro incluía los siguientes elementos:
1.-250 gramos de Zwieback (galletas saladas o duras) envueltas en papel encerado y su contenido total equivalía a unas mil calorías. No caducaba nunca y duraban muchísimo, pero eran como placas de cemento. De hecho, los soldados solían introducirlas en agua para ablandarlas e hicieron multitud de bromas durante toda la campaña sobre ellas. No en vano, afirmaban de ellas que podían detener el impacto de una bala disparada a quemarropa.
2.-150 gramos de verduras en conserva.
3.-200 gramos de carne envasada (Fleischkonserve). Los animales de los que provenían podían ser desde cerdos, hasta caballos. Era totalmente insípida. Para abastecer la demanda aparentemente inagotable de carne en conserva, plantas de conservas de toda Alemania y los países ocupados fueron arrastrados al esfuerzo bélico. Así pues, se mezclaron latas de carne de Francia con latas de jamón de Dinamarca, Alemania, Italia, Bélgica e incluso latas de sardinas de Marruecos. Debido a que uno de los pocos marcajes que tenía era el de AM, era conocida por los militares como “Mula Vieja” (Alter naulesel). Aquellas letras equivalían realmente a Alimento Militar.
4.-25 gramos de café.
5.-25 gramos de sal.
La ración de hierro pesaba un total de 850 gramos embalada. También había una media ración que incluía 200 gramos de carne enlatada y 250 gramos de galletas. Esta pesaba un total de 535 gramos con embalaje. En teatros de operaciones como el Frente del Este, donde era sumamente difícil desplazar las cocinas de campaña, se llegaron a repartir hasta tres Eiserne portion a la vez.
A pesar de lo prácticas que eran las raciones de hierro, no eran demasiado apreciadas por los soldados en campaña. Por ello, a finales de 1944 el ejército generalizó la ración extendida (Grosskampfpäcken). Unos menús de emergencia similares a las "K" norteamericanas que incluían, además de la Eiserne portion, barritas de chocolate y frutas, caramelos, cigarrillos y, a veces, galletas dulces.

viernes, 22 de noviembre de 2019
miércoles, 6 de noviembre de 2019
jueves, 31 de octubre de 2019
miércoles, 16 de octubre de 2019
martes, 10 de septiembre de 2019
jueves, 11 de julio de 2019
Ciencia y tecnología; Enfermería
Cáncer | Cómo el consumo de gaseosas y jugos puede favorecer la aparición de este mal
Un amplio estudio muestran un aumento del 30% del diagnóstico de neoplasias en las personas que consumen bebidas azucaradas




Un
aumento de 100 ml al día, lo que se corresponde con un vasito o casi un
tercio de una lata estándar, está asociado con un aumento del 18% del
riesgo de cáncer. (Foto: Pixabay)
Consumir con regularidad demasiadas bebidas azucaradas, esto es, algo más de un vaso de gaseosa o de jugo de frutas al día, podría favorecer la aparición de cáncer, sugiere un amplio estudio publicado este jueves.
El consumo de bebidas azucaradas aumentó en todo el mundo en las últimas décadas, y fue relacionado con un mayor riesgo de obesidad, reconocida a su vez como un factor importante de riesgo de cáncer.
[Cáncer | La OMS incluye dos inmunoterapias entre "medicamentos esenciales"]
[Los cuatro tipos de cáncer cuya principal causa es la obesidad]
Investigadores de Francia quisieron evaluar la asociación, hasta la fecha menos estudiada, entre las bebidas azucaradas y el riesgo de cáncer.
[Los cuatro tipos de cáncer cuya principal causa es la obesidad]
Investigadores de Francia quisieron evaluar la asociación, hasta la fecha menos estudiada, entre las bebidas azucaradas y el riesgo de cáncer.
"Constatamos que un aumento del consumo de bebidas azucaradas estaba asociado positivamente con el riesgo global de cáncer y de cáncer de mama", indican lo autores del estudio, publicado en The British Medical Journal (BMJ).
Un simple "aumento de 100 ml al día de media en el consumo de bebidas azucaradas, lo que se corresponde con un vasito o casi un tercio de una lata estándar (33 cl), está asociado con un aumento del 18% del riesgo de cáncer",
señala Mathilde Touvier, directora del equipo de investigación en
epidemología nutricional Eren (Inserm/Cnam, París). El aumento es del
22% para el cáncer de mama.
El riesgo es similar para bebidas alcohólicas o para jugos de frutas sin azúcares añadidos. Estos dos tipos de bebidas están asociadas a un riesgo más alto de cáncer en general, según el estudio.
"Asociación significativa"
Los resultados sugieren un aumento del 30% del diagnóstico de "todos los cánceres" en el grupo que consume más bebidas azucaradas respecto al que consume menos.
Con todo, el estudio no permite demostrar una relación de causa-efecto, aunque sí que muestra una "asociación significativa",
explica la investigadora a la AFP. También se tuvieron en cuenta los
factores (edad, estilo de vida, actividad física, tabaco...) que
pudieron influir en los resultados.
"Es el azúcar lo que parece jugar el papel principal en esta asociación con el cáncer", que no parece poder explicarse únicamente por el hecho de que los participantes en el estudio engordaran.
En cambio, en el estudio no se detectó ningún vínculo entre el consumo de bebidas azucaradas artificialmente (con edulcorantes) y el riesgo de cáncer, según los autores.
Pero la potencia estadística del análisis sobre este punto es seguramente limitada, pues el consumo de este tipo de bebidas entre la población estudiada es relativamente débil.
Dicho de otro modo, el hecho de que no se haya encontrado ningún vínculo en el estudio no significa necesariamente que no exista un riesgo, explica la científica.
"Los edulcorantes no representan una alternativa y no están claramente recomendados a largo plazo", agrega Touvier.
Así que más vale "disminuir el azúcar. La recomendación en Francia es de menos de un [vasito] de jugo de frutas al día", por ejemplo, recuerda.
Una bebida azucarada contiene, al menos, un 5% de azúcar,
por lo que 100 ml de jugo de naranja puro sin azúcares añadidos tendría
unos 10 gramos de azúcar (unos dos terrones, aproximadamente) y un
néctar mucho más, indica.
Los investigadores interrogaron a más de 100.000 adultos participantes en el estudio francés NutriNet-Santé, que tenían 42 años de media y eran en un 79% mujeres.
Los participantes, sometidos a un seguimiento durante nueve años (2009-2018),
rellenaron al menos dos cuestionarios en línea sobre su alimentación y
su consumo diario de bebidas azucaradas (incluyendo las del tipo 100%
jugo de frutas) o artificialmente azucaradas.
Mientras se llevó a cabo el estudio, se detectaron 2.193 casos de cáncer en personas con una media de 59 años.
Para los autores, los resultados "confirman que las recomendaciones nutricionales para limitar el consumo de bebidas azucaradas,
incluido el jugo de frutas 100%, así como medidas políticas" como las
tasas y las restricciones comerciales, "son pertinentes".Fuente: AFP
lunes, 1 de julio de 2019
Enfermería
¿Cómo preparar una lonchera saludable y libre de octógonos?
Especialistas en nutrición infantil brindan consejos para preparar alimentos que no dañen la salud de los niños. Ejemplos de loncheras saludables para niños

Según
la nutricionista Alejandra Izquierdo, es importante que los padres
planifiquen las loncheras de sus hijos con tiempo para evitar estresarse
por estas. (Foto: Archivo)
Hace unas semanas, entraron en vigencia los octógonos de advertencia
en los alimentos procesados, que buscan informar si el contenido de
sodio, azúcar, grasas saturadas o grasas trans excede los parámetros de
nutrición establecidos por la ciencia. Si bien tienen como objetivo que
las personas tomen conciencia y se alimenten bien, al inicio pueden
generar dudas de qué comprar cuando se va al supermercado, sobre todo
cuando se trata de los alimentos que irán en las loncheras de los niños.
Las nutricionistas y
especialistas en alimentación infantil de Como Jugando Alejandra
Izquierdo y Talía Gallo ofrecen algunas pautas para preparar loncheras
saludables y libres de octógonos para los niños. “Por más que lo ideal
sea consumir una dieta basada 100% en alimentos no procesados, la verdad
es que hay ocasiones en que necesitamos recurrir a la industria de
alimentos –explica Gallo–. Por eso es necesario saber qué opciones son
aptas y cuáles no para la salud de los niños”.
Es muy común
escuchar que los niños pueden comer de todo porque necesitan energía y
no les hará daño; sin embargo, la nutricionista indica que muchos de los
productos procesados contienen azúcar, grasa saturada, sodio y grasas
trans, nutrientes críticos que, consumidos en exceso, pueden causar
enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, infarto
cardíaco, fallas renales o hígado graso. Por eso es importante reducir
su consumo y sobre todo revisar las porciones que traen en las
etiquetas. “Nuestra recomendación adicional es que se tomen unos
segundos más para leer la lista de ingredientes. Los primeros
ingredientes siempre serán los que estén en mayor cantidad dentro del
producto. Si no reconoces alguno de los nombres, infórmate al respecto o
evita comprarlo”, agrega Gallo.
— La importancia de la planificación —
Según la nutricionista Alejandra Izquierdo, es importante que los padres planifiquen las loncheras de sus hijos con tiempo para evitar estresarse por estas. “Si se deja todo para último minuto, lo más probable es que no tengan tiempo para tomar decisiones informadas”, comenta. Para ella, lo primero que se debe hacer es organizar un menú semanal y, sobre esa base, realizar las compras para la casa. Luego, escoger un momento de la semana para preparar algunas recetas o elegir los productos que irán en la lonchera. De esa manera, será más sencillo armar los refrigerios temprano por la mañana o la noche anterior.
Según la nutricionista Alejandra Izquierdo, es importante que los padres planifiquen las loncheras de sus hijos con tiempo para evitar estresarse por estas. “Si se deja todo para último minuto, lo más probable es que no tengan tiempo para tomar decisiones informadas”, comenta. Para ella, lo primero que se debe hacer es organizar un menú semanal y, sobre esa base, realizar las compras para la casa. Luego, escoger un momento de la semana para preparar algunas recetas o elegir los productos que irán en la lonchera. De esa manera, será más sencillo armar los refrigerios temprano por la mañana o la noche anterior.
Izquierdo
explica que, en lugar de colocar refrescos azucarados en la lonchera, es
mejor reemplazarlos por agua o bebidas sin azúcar como infusiones. Las
galletas con relleno o dulces pueden ser reemplazadas por galletas
caseras, canchita popcorn o pan integral con alguna proteína; y en lugar
de jugos de caja es preferible enviar alguna fruta entera o picada.

El
Minsa conformará un grupo de seguimiento para la implementación de los
temas pendientes de la ley de alimentación saludable (Foto: Renzo
Salazar)
Las
loncheras no reemplazan las comidas importantes del día, ni el desayuno
ni el almuerzo, son solo aperitivos para brindar más energía y que los
pequeños no tengan hambre hasta que lleguen a casa. Para que los niños
acepten con gusto las loncheras saludables, es importante que vean a sus
padres comer de forma saludable. Otra manera de incentivarlos es
involucrándolos en las decisiones en torno a la alimentación en casa.
“Esto implica armar el menú de la semana, hacer las compras y participar
en la elaboración de las recetas con ello”, comenta Izquierdo.

Ejemplos de loncheras saludables. (Foto: El Comercio)
Las
especialistas recomiendan, en caso de que haya dudas de cómo alimentar a
un niño, recurrir a un nutricionista para que les pueda brindar pautas
especializadas o leer información certificada, como las guías
alimentarias para la población peruana.
Ejemplos de loncheras saludables para niños:
Opción 1: canchita hecha en casa, huevitos de codorniz y durazno.
Opción 2: bastones de zanahoria con palta, y pan integral con queso o tofu.
Opción 3: yogurt natural (sin azúcar añadida), plátano y maní con pasas.
EL DATO:Opción 1: canchita hecha en casa, huevitos de codorniz y durazno.
Opción 2: bastones de zanahoria con palta, y pan integral con queso o tofu.
Opción 3: yogurt natural (sin azúcar añadida), plátano y maní con pasas.
Como Jugando dicta talleres de nutrición para niños y brinda asesoría para padres.
Telf: 990 043 572
lunes, 27 de mayo de 2019
viernes, 24 de mayo de 2019
martes, 30 de abril de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
Enfermería
Las dietas que ya matan más gente que el tabaco a nivel mundial
Perú es el país latinoamericano con la menor tasa de muertes por mala alimentación, con 106,9 por cada 100.000 habitantes






¿Qué tan saludable es lo que comemos en América Latina?
Los
alimentos que ingerimos están contribuyendo a la muerte temprana de
unos 11 millones de personas al año, según un reciente estudio publicado
en la prestigiosa revista The Lancet.
La
última edición del Estudio de la Carga Global de las Enfermedades
encontró que nuestra dieta diaria ya mata más que el tabaco y
actualmente está vinculada a una de cada cinco muertes en todo el mundo.
Y la sal
-ya sea que esté contenida en el pan, la salsa de soja o las comidas
procesadas- es la que recorta el mayor número de vidas en todo el mundo.
Como explica el corresponsal de Salud y Ciencia de BBC News, James Gallagher, el Estudio de la Carga Global de las Enfermedades es la evaluación más autorizada sobre las causas de muerte de las personas, en todos los países del mundo.
Y el análisis
más reciente utilizó estimaciones de los hábitos alimenticios de 195
países para determinar con qué frecuencia la dieta acortaba vidas.
La investigación, explican los investigadores, no trató sobre la obesidad, sino sobre las dietas de "mala calidad" que dañan el corazón y causan cáncer.
¿Qué dietas causan más daño?
Según la investigación, las dietas peligrosas son las que contienen:
1. Demasiada sal (causando tres millones de muertes)
2. Muy pocos granos integrales (tres millones de muertes)
3. Muy poca fruta (dos millones)
El resto de las causas principales se asoció a bajos niveles en el consumo de nueces, semillas, verduras, fibra y omega-3 proveniente de mariscos.
2. Muy pocos granos integrales (tres millones de muertes)
3. Muy poca fruta (dos millones)
El resto de las causas principales se asoció a bajos niveles en el consumo de nueces, semillas, verduras, fibra y omega-3 proveniente de mariscos.
"Encontramos que la dieta es uno de los impulsores dominantes de la salud en todo el mundo.
Es algo que tiene bastante peso", le dijo a la BBC el profesor
Christopher Murray, director del Instituto de Métricas y Evaluación de
la Salud de la Universidad de Washington.

En casi todos los países del mundo hay un consumo excesivo de sal y bebidas azucaradas. (Foto: AFP)
Entre los
grupos de alimentos poco saludables, el consumo de sodio y bebidas
endulzadas con azúcar superó el nivel recomendado en casi todas las
regiones, incluyendo América Latina.
La región
también se distinguió negativamente por su consumo excesivo de carne
roja en Sudamérica (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay) y
grasas trans (México, Centroamérica, Colombia y Venezuela).
En el lado positivo, sin embargo, también se destacaron los buenos niveles de consumo de legumbres en el Caribe, Brasil y Paraguay.
Es Perú, sin
embargo, el país latinoamericano con la menor tasa de muertes por mala
alimentación, con 106,9 por cada 100.000 habitantes, lo que lo ubica en
la novena posición a nivel mundial.
Y los peores
ubicados son Haití (425,3 por cada 100.000), Honduras (271,1),
República Dominicana (256,4), Bolivia (249,3) y Venezuela (239).

México registró el mayor porcentaje de muertes por diabetes 2 ente los 20 países más poblados del mundo. (Foto: AFP)
México,
por su parte, se ubica en el puesto 57 a nivel mundial y en la mitad de
la tabla latinoamericana con una tasa de 192,6 muertes por cada 100.000
habitantes.
Pero el país norteamericano también registró el mayor número de muertes por diabetes 2
(asociado al alto consumo de azúcar) de los 20 países más poblados del
mundo y también fue el número uno por muertes vinculadas al bajo consumo
de nueces y semillas.

(Gráfico: BBC)
¿Por qué lo que comemos está matando a la gente?
Alrededor de 10 de los 11 millones de muertes relacionadas con la dieta se debieron a enfermedades cardiovasculares, lo que explica por qué la sal es un problema tan grave.
Demasiada
sal eleva la presión arterial, lo cual a su vez aumenta el riesgo de
ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
La sal también puede tener un efecto directo en el corazón y los vasos sanguíneos, lo que puede provocar insuficiencia cardíaca.
Los granos enteros, las frutas y las verduras tienen el efecto contrario: son "cardioprotectores" y reducen el riesgo de problemas cardíacos.
Los granos enteros, las frutas y las verduras tienen el efecto contrario: son "cardioprotectores" y reducen el riesgo de problemas cardíacos.
Los cánceres y la diabetes tipo 2 conformaron el resto de las muertes relacionadas con la dieta.
¿Qué tan lejos está el mundo de una dieta perfecta?
Ningún país es perfecto y cada uno favorece una parte de una dieta saludable más que otros.
Este gráfico muestra cuál alejado está el mundo de una dieta óptima.

Gráfico: BBC
¿Más nueces y semillas?
Según el
estudio, los alimentos saludables que faltaban en la mayoría de las
dietas en todo el mundo son las nueces y las semillas.
Esa carencia es, de hecho, la principal causa de muertes vinculadas a la dieta en toda América Latina.
Y los
lectores asiduos de BBC Mundo se habrán dado cuenta de que estos mismos
alimentos figuraron en gran medida en la "dieta planetaria" que se dio a
conocer en enero, con el fin de ayudar a salvar vidas, al planeta y
alimentar a 10 mil millones de personas.
Entonces, ¿por qué no los comemos?
La profesora Nita Forouhi, de la Universidad de Cambridge, dice: "La percepción es que son pequeños paquetes de energía que te harán engordar. Pero lo cierto es que están llenos de grasas buenas".
"Y la mayoría de la gente no los ve como un alimento común. El otro problema es su costo".
Pensaba que la carne y el azúcar eran los alimentos malos...
El enorme
debate sobre la grasa y el azúcar y el vínculo entre la carne roja y la
procesada con el cáncer, han atraído grandes titulares en los últimos
años.
"Estos alimentos pueden ser dañinos, como hemos explicado. Pero son un problema mucho más pequeño que el bajo consumo de granos enteros, frutas, nueces, semillas y vegetales", dice el profesor Murray.
"Estos alimentos pueden ser dañinos, como hemos explicado. Pero son un problema mucho más pequeño que el bajo consumo de granos enteros, frutas, nueces, semillas y vegetales", dice el profesor Murray.
El estudio también mostró que en todas partes del mundo hay un gran consumo de bebidas gaseosas.
Los
investigadores advierten que es hora de que las campañas de salud dejen
de hablar de nutrientes como la grasa y el azúcar y en su lugar promuevan alimentos saludables.
¿Vale la pena una dieta sabrosa pero poco saludable?
Según los
investigadores, los malos hábitos alimenticios están reduciendo varios
años a la expectativa de vida de las personas, alrededor del mundo.
Pero el profesor Murray advierte que las preguntas importantes que deberíamos hacernos son: "¿Voy a morir a los 50 años por un ataque al corazón? ¿Voy a tener algunos de los cánceres relacionados con la dieta a mis 40 años?"
Pero el profesor Murray advierte que las preguntas importantes que deberíamos hacernos son: "¿Voy a morir a los 50 años por un ataque al corazón? ¿Voy a tener algunos de los cánceres relacionados con la dieta a mis 40 años?"
¿Qué países tienen una mejor dieta?
Los países mediterráneos tienen uno de los números más bajos de muertes relacionadas con la dieta, a nivel mundial.
De hecho, Israel tiene la tasa de muertes relacionadas con la dieta más baja de todo el planeta: 89 por cada 100.000 personas, por año, seguido de Francia y España.
Los países del sudeste, sur y centro de Asia, por su parte, se encuentran en el extremo opuesto del espectro.
De hecho, Israel tiene la tasa de muertes relacionadas con la dieta más baja de todo el planeta: 89 por cada 100.000 personas, por año, seguido de Francia y España.
Los países del sudeste, sur y centro de Asia, por su parte, se encuentran en el extremo opuesto del espectro.
Y el país con la peor tasa de muertes más relacionadas con la dieta es Uzbekistán: 892 por cada 100.000 personas, por año.

(Gráfico: BBC)
Los casos de Japón y China, por su parte, reflejan su relación cambiante respecto a la sal.
China consume enormes cantidades de sal con las salsas saladas como la de soja, una parte clave en la cocina de ese país.
Pero la
creciente popularidad de los alimentos procesados está introduciendo
todavía más sal en la dieta de los chinos, que tienen la tasa de mortalidad más alta del mundo, en lo que respecta al consumo de sal.
El profesor Murray dice: "Japón es muy interesante, porque si nos remontamos a 30 o 40 años, consumían tanta sal como China.
"Y este sigue siendo su problema número uno, aunque se ha reducido drásticamente,
"Los japoneses también tienen una dieta que es más alta en muchas de las cosas que creemos que protegen de las enfermedades cardíacas, como las verduras y las frutas", destaca sin embargo Murray.
¿Y América Latina?
En América Latina, como ya se dijo, Perú es el país con la dieta más saludable,
seguido de Puerto Rico (125,7 por cada 100.000 habitantes), Panamá
(142,8), Colombia (143,1), Costa Rica (153,2) y Chile (158,3).
Y, en
términos generales, la región tiene un porcentaje de muertes asociadas a
la dieta menor que el promedio global (22%), destacándose en especial
los países andinos (Bolivia, Ecuador y Perú) con solamente un 15% de
muertes vinculadas a la dieta.

Perú es el país latinoamericano con una dieta más saludable. (Foto: AFP)
Curiosamente, sin embargo, la región andina es la única de América Latina que consume menos legumbres
que el promedio global, aunque la denominada "Latinoamérica central"
(México, Centroamérica, Colombia y Venezuela) tampoco llega al nivel
óptimo recomendado.
Y si bien
los países latinoamericanos también son los que más frutas consumen en
todo el mundo, siguen estando lejos de lo que recomiendan los expertos.
En promedio,
la región también está muy lejos del nivel óptimo -y del promedio
global- en lo que tiene que ver con el consumo de vegetales y Omega 3,
excediéndose por el contrario en la ingesta de carnes rojas, carnes procesadas, sodio, gasas trans y bebidas azucaradas.
¿Algún consejo?
El profesor Murray comenta: "La calidad de la dieta importa, independientemente de tu peso corporal.
"El gran
reto de la gente es aumentar el consumo de granos integrales, frutas,
nueces, semillas y vegetales, y reducir la sal en la medida de lo
posible".
Sin embargo, el factor económico se convierte con frecuencia en una limitante.
Se estima que en los países más pobres, consumir cinco frutas y verduras al día ocuparía el 52% del ingreso familiar.
La profesora Forouhi comenta: "el público puede tomar decisiones más sanas si está informado y tiene los recursos, pero para algunos las ofertas de "compra uno y lleva uno" de sus mercados no son ofertas saludables".
"Es muy necesario tener opciones más baratas de productos saludables", dice.
Tanto ella como Murray concuerdan en que debe gestarse un cambio en los hábitos alimenticios, que se enfoque en los nutrientes y cuáles alimentos deberían estar comiendo las personas en realidad.
miércoles, 3 de abril de 2019
Ciencia y tecnología
¿Por qué amamos algunos alimentos y odiamos otros?
La ciencia explica por qué el cuerpo rechaza ciertos alimentos, pero también es posible "entrenarnos" para cambiar de gustos

Las reacciones adversas ante ciertos sabores supieron mantenernos con vida. (Foto: Getty)
¿Por qué amamos algunos alimentos y odiamos otros?
Los científicos creen que existen muchas razones que explican estas diferencias en los gustos, las cuales van desde la genética y psicología hasta la evolución.
►Te verde: "El suplemento alimenticio que arruinó mi hígado"
►¿Comer alimentos orgánicos reduce los riesgos de cáncer?
Los científicos creen que existen muchas razones que explican estas diferencias en los gustos, las cuales van desde la genética y psicología hasta la evolución.
►Te verde: "El suplemento alimenticio que arruinó mi hígado"
►¿Comer alimentos orgánicos reduce los riesgos de cáncer?
A continuación detallamos los principales factores.
Cuestión genética
El ADN influye en cómo percibimos los sabores y olores.
Científicos de la Universidad de California (EE.UU.) descubrieron en 2004 que nuestros receptores olfativos estaban localizados en regiones de nuestro genoma que tenían variaciones genéticas mayores de lo normal.
Científicos de la Universidad de California (EE.UU.) descubrieron en 2004 que nuestros receptores olfativos estaban localizados en regiones de nuestro genoma que tenían variaciones genéticas mayores de lo normal.
Es decir, que nuestro código genético interviene directamente en cómo nuestro cerebro procesará los mensajes sensoriales.
En consecuencia, cada uno de nosotros tendrá diferentes reacciones al sabor de un alimento, lo que también explica por qué no todo el mundo ama u odia las mismas comidas.
Un buen mecanismo de defensa
Nuestro sentido del gusto ayudó a salvar vidas. Literalmente.
Los primeros seres humanos en el planeta tuvieron que desarrollar estrategias para seleccionar los mejores alimentos y evitar los malos.
Los primeros seres humanos en el planeta tuvieron que desarrollar estrategias para seleccionar los mejores alimentos y evitar los malos.
Un buen ejemplo
de ello es nuestra habilidad para detectar sabores amargos. Según la
ciencia, esta capacidad se desarrolló como un mecanismo de defensa contra toxinas potencialmente peligrosas en las plantas.
"Ese es el motivo por el cual el sabor amargo no es muy apreciado", dice Nicholas Archer, un experto en sabores de CSIRO, la Agencia Nacional de Ciencia de Australia.
"Ese es el motivo por el cual el sabor amargo no es muy apreciado", dice Nicholas Archer, un experto en sabores de CSIRO, la Agencia Nacional de Ciencia de Australia.
Por el contrario, los sabores dulces evolucionaron inicialmente para permitirnos detectar las fuentes de glucosa (y energía) en las plantas.
La idea era provocar un "subidón de azúcar" primitivo, vinculado a la supervivencia, tal como hoy haríamos con un chocolate, por ejemplo.
Antes de que nacieras
Nuestras percepciones gustativas también están determinadas por nuestras mentes.
De acuerdo con estudios psicológicos, en la mayoría de los casos aprendemos a querer o rechazar a los alimentos. Y ese proceso empieza ya desde el periodo gestacional.
Desde hace siglos que la ciencia sabe que los fetos humanos aprenden a reconocer olores a través de la dieta de su madre.
Desde hace siglos que la ciencia sabe que los fetos humanos aprenden a reconocer olores a través de la dieta de su madre.
Los hijos de madres que comieron mucho ajo, por ejemplo, estarán más afines a disfrutar de este intenso olor en comparación con los bebés que no estuvieron expuestos a este en el útero.
"Hasta los 2 años comeremos cualquier cosa", dice la psicóloga Elizabeth Phillips, de la Universidad de Arizona (EE.UU.). Es a partir de entonces que empezamos a desarrollar una "fobia" a nuevos alimentos.
"Hasta los 2 años comeremos cualquier cosa", dice la psicóloga Elizabeth Phillips, de la Universidad de Arizona (EE.UU.). Es a partir de entonces que empezamos a desarrollar una "fobia" a nuevos alimentos.
"Los padres pueden pensar que a sus hijos no les gusta esto o aquello, pero en realidad lo están rechazando por ser nuevo", agrega.
"Esta aversión puede durar para toda la vida —continúa Phillips—, así como también puede ser disparada por asociación: un alimento que una vez nos enfermó nos puede pasar a desagradar, por ejemplo".
"Esta aversión puede durar para toda la vida —continúa Phillips—, así como también puede ser disparada por asociación: un alimento que una vez nos enfermó nos puede pasar a desagradar, por ejemplo".
El rol del sexo
El género desde un punto de vista social (y estereotípico) también tiene un papel en la forma en que comemos.
En un estudio de 2015, investigadores de la Universidad de Manitoba (Canadá) descubrieron que las personas asociaban los alimentos saludables con la feminidad y los insalubres con la masculinidad.
En un estudio de 2015, investigadores de la Universidad de Manitoba (Canadá) descubrieron que las personas asociaban los alimentos saludables con la feminidad y los insalubres con la masculinidad.
"Los
participantes indicaban que un alimento sabía mejor cuando lo saludable y
'género' coincidían", escribió Luke Zhu, uno de los autores del
estudio.
La cultura y el entorno son también factores determinantes en lo que comemos y en aquello que nos genera gula.
¿Cómo engañarnos?
Pero, a pesar de todo lo anterior, a menudo uno termina amando los alimentos que solía odiar, y viceversa.
¿Cómo es posible que cambiemos tanto de opinión?
¿Cómo es posible que cambiemos tanto de opinión?
Cuanto más expuesto estás a diferentes tipos de comida, más fácil es que cambies tus patrones alimenticios.
También ayuda "engañar" a tu cerebro para que cambie sus preferencias, por ejemplo, agregándole azúcar a los vegetales o cambiando el color de una comida o bebida.
En 1980, un estudio en EE.UU. demostró que los participantes tenían dificultades para identificar el sabor de una bebida, pero la detectaban con rapidez cuando podían ver qué estaban bebiendo.También ayuda "engañar" a tu cerebro para que cambie sus preferencias, por ejemplo, agregándole azúcar a los vegetales o cambiando el color de una comida o bebida.
Y cuando una bebida sabor limón era coloreada de anaranjado, cerca del 50% de los participantes creían que era sabor naranja, lo cual no le pasó a ninguno al ver que era verde.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

