Mostrando entradas con la etiqueta Horas extras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Horas extras. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de junio de 2010

Ciencias Sociales







HORARIOS FLEXIBLES PUEDEN SER UNA TRAMPA

La mayoría de trabajadores pasa más de ocho horas en la oficina

Presión laboral hace cada vez más difícil estar con la esposa y los hijos

Por: Claudia Paan
Jueves 24 de Junio del 2010

Rendir en el trabajo, sin descuidar la vida familiar, es para muchos una tarea muy difícil, ante las largas jornadas laborales que varias empresas exigen a fin de cumplir las metas propuestas.

De acuerdo con una encuesta realizada por la compañía de cazatalentos Transearch, el 90% de los trabajadores afirmó laborar entre 10 y 11 horas diarias, aun cuando su contrato estipula un horario menor. Pero esto también ocurre —y quizá con mayor frecuencia— con aquellas personas que tienen horarios flexibles.

En teoría, un trabajador no fiscalizado dispone de la libertad de manejar sus tiempos y, así, tener un balance entre su vida laboral y familiar. Sin embargo, esta libertad puede ser una trampa.

Mónica García, directora de Transearch, afirma que, pese a que el trabajador tiene más posibilidades de salir (o entrar) a la hora que desee, la presión por cumplir las metas de la empresa en determinados tiempos muchas veces obliga a trabajar más de la cuenta.

EN FAMILIA
Para algunos trabajadores, salir de la oficina no necesariamente implica dejar de lado las obligaciones laborales.

En el caso de los altos ejecutivos, por ejemplo, el estudio mostró que el 62% debe tener el celular corporativo prendido todo el día ante una emergencia.

Por ello, de acuerdo con Trabajando.com , el 77% de los peruanos señala que le dedica más tiempo al trabajo que a la familia; sin embargo, esto no significa que se haya perdido el deseo por compartir con ellos.

Prueba de esto es que en los fines de semana los trabajadores prefieren dejar de lado este tipo de obligaciones para dedicar más tiempo a sus hijos. Incluso, muchos confesaron hacer un tiempo en su jornada laboral para comunicarse con ellos.

“Tanto padres como hijos tienen la necesidad de compartir más tiempo juntos. El desafío está en optimizar los tiempos en el trabajo para no alargar la jornada laboral, sino hacerla cada vez más productiva”, opina Ernesto Velarde, gerente general de Trabajando.com Perú.

MAYOR RENDIMIENTO
Mientras que algunos empleadores consideran que la mejor forma de obtener un mayor rendimiento de sus colaboradores es aislarlos de cualquier elemento distractivo y tenerlos trabajando por horas, otros se han dado cuenta de que el secreto no es trabajar más, sino mejor.

En ese sentido, Rafael Zavala, gerente general de Laborum, indica que algunas empresas establecen jornadas de trabajo cortas para que sus colaboradores se centren en cumplir todas sus responsabilidades en este tiempo y así rindan más no solo en su centro de trabajo, sino también en casa.

Entre los programas de clima laboral de las empresas se incluyen actividades en las que pueden participar las familias de sus colaboradores.

El 66% de los entrevistados por Transearch indicó que sus empresas organizan eventos de integración. Estas iniciativas, —explica Mónica García— además de integrar y tener a gusto a los trabajadores, contribuyen a la fidelización de la familia con la empresa.

Otras buscan conocer las preocupaciones de sus colaboradores en estos temas, para brindarles facilidades y, de este modo, asegurar un mejor ambiente para su desarrollo.

A SU SERVICIO
Vida familiar versus trabajo
Si siente que está descuidando su vida familiar por su trabajo, lo primero que debe dejar en claro con usted mismo es para qué está trabajando y si este esfuerzo vale la pena.

Gisela Medina, consultora organizacional del Centro de Desarrollo Personal y Profesional Perfil, recomienda en estos casos conversar con el empleador para buscar alternativas que nos permitan rendir en ambos ámbitos (personal y profesional). Y por parte de las empresas, propiciar este diálogo.

martes, 29 de septiembre de 2009

Administración

Dia 1 28 de setiembre del 2009

EL OBSERVADOR

Las horas extras
Por: Jorge Toyama Abogado Laboralista


Toda persona sujeta a un control de horario debe tener derecho a horas extras. Solo el personal de dirección y aquellos que no están sujetos a fiscalización inmediata (confianza o personal que labora fuera del centro laboral no fiscalizados y quienes tienen jornadas intermitentes) están excluidos de las horas extras. Por lo general, los no fiscalizados tienen objetivos y retribuciones por resultados, manejan sus tiempos, no se les descuenta ni sanciona por tardanzas, etc.

Toda persona que trabaja más allá de la jornada establecida tiene derecho a horas extras. Puede ser que la jornada fijada sea de 40 horas y todo trabajo por encima de estas 40 horas se repute como sobretiempo. El trabajo de horas extras es voluntario para el empleador y trabajador; el trabajador tiene derecho a cobrar el doble como indemnización si lo obligan. Solamente en casos de emergencia son obligatorias.

¿Se pagan o se compensan? Las partes deberían acordar previamente si las horas extras se pagan o compensan con tiempo de descanso proporcional. Usualmente el trabajador preferirá que se paguen y el empleador que se compensen; por ello, lo más adecuado es que se fijen las reglas de juego antes del trabajo extraordinario. Un tema complejo es la prueba de las horas extras. Las leyes prevén una presunción de horas extras si el trabajador se encuentra en el puesto de trabajo aun cuando no cuente con la aprobación del empleador. En este caso, una herramienta que tienen los trabajadores es una inspección laboral para acreditar el trabajo en horas extras (se han visto inspecciones luego del horario comercial de atención al público, al cierre del local, en el sector transportes, en una discoteca, en un restaurante y otros locales).

El registro de asistencia es una prueba de las horas extras pero no es la única. Si el trabajador realizó horas extras que no están registradas, puede reclamarlas; así como el empleador puede no reconocer las horas registradas cuando el trabajador estaba jugando fulbito o la trabajadora charlando en los servicios higiénicos.