«La buena información que está oculta es inútil; la mala información que está fácilmente disponible es nefasta»
jueves, 24 de octubre de 2024
miércoles, 23 de octubre de 2024
lunes, 14 de octubre de 2024
miércoles, 28 de agosto de 2024
Cómo enseñar a los estudiantes a evaluar la calidad de la información en línea

Leigh Ann Whittle «How to Teach Students to Evaluate the Quality of Online Information» Edudemic, 2015
El volumen de información disponible en Internet es asombroso y cada vez se va incrementando más. La empresa de inteligencia de negocios DOMO estima que cada minuto se crean 571 nuevos sitios web. Con esa cantidad de información, puede ser difícil para los estudiantes distinguir un sitio con información confiable o no. Por ello dotar a los estudiantes de competencias sobre la calidad y fiabilidad de las fuentes de información les será de gran utilidad en su vida académica y profesional.
Los estudiantes de hoy no conocen un mundo sin Internet, pero eso no significa que sepan cómo pensar críticamente sobre lo que ven en línea. Julie Coiro, profesora asociada de educación de la Universidad de Rhode Island, escribió en una entrada del blog de Edutopia que los estudiantes de secundaria tienden a centrarse más en la relevancia que en la credibilidad. El tipo de autor y de publicación son de importancia limitada para los estudiantes, y si examinan estos elementos, no pueden explicar por qué eligieron ciertos sitios web. Coiro también observó problemas similares entre los estudiantes de secundaria y universitarios.
Coiro sugiere estrategias para ayudar a los estudiantes a evaluar efectivamente lo que ven en Internet, practicar la refutación de lo que hay en Internet y verificar la información. En otras palabras, convertirse en consumidores críticos de material en línea significa más que simplemente ver un sitio web. Requiere conocer cómo se puede calificar un contenido como de calidad y cómo juzgar lo que es buen material y lo que no lo es.
Identificar el buen contenido
Hay algunos controles necesarios para asegurar que el contenido en línea sea realmente creíble. Para ser considerado como tal, el contenido debe ser relevante para la cuestión que se estudia o investiga, estar actualizado con información que pueda ser verificada a través de otras fuentes, y respaldado por un autor o editor confiable, especialmente aquellos con más autoridad en la disciplina. También es importante detectar cualquier sesgo personal o comercial que se pueda derivar del contenido.
La mayoría de nosotros rehuimos de Wikipedia como recurso, pero la enciclopedia en línea establece sus propios estándares para un contenido confiable. Irónicamente, Wikipedia también desalienta al uso de las páginas de Wikipedia en sus normas de fiabilidad. Entre las fuentes que Wikipedia considera más dignas de crédito se encuentran las revistas científicas, los diarios académicos, los periódicos convencionales y los blogs de noticias escritos por los propios periodistas. Wikipedia sugiere además evitar el trabajo auto-publicado si no hay manera de verificar que el autor es un experto en el campo.
Aprender a utilizar los sitios web de manera eficaz
Es posible que los estudiantes no entiendan las diferencias de calidad entre los sitios web. Demostrar a los estudiantes cómo son los diferentes sitios web, y su propósito, les ayuda a ver cómo deben usar cada tipo de sitio. Los sitios web incluyen sitios personales, de interés especial, profesionales, de noticias y comerciales. Determinar las diferencias entre ellos también es una buena lección para identificar cualquier sesgo.
Los nombres de dominio son también un indicio de la credibilidad de un sitio web. Los sitios en los dominios .edu, .gov y .org se consideran confiables, pero aquellos con dominios .com y .net requieren un escrutinio más detallado. El examen de todos los elementos de la dirección web puede ayudar a los estudiantes a determinar la fiabilidad de una fuente. La Universidad George Mason ofrece el ejemplo del sitio web «http://www.gmu.edu/facstaff/policy/administrative/60.html», en el que cada parte de la dirección web ofrece una pista sobre el origen de la información del sitio.
Enseñar a los estudiantes buscar la «buena información» puede ayudarles a determinar el buen contenido en línea. Especialmente deben conocer los motores de búsqueda académicos, como Elsevier, Ebsco y otros, que contienen información revisada por expertos. Incluso las búsquedas en Google pueden ser más adecuadas cuando se utiliza la opción «Búsqueda Avanzada». Google también ofrece una Búsqueda de libros y una Búsqueda de artículos de investigación en Google Académico. En las bases de datos los estudiantes deben saber también utilizar eficazmente los operadores de búsqueda booleanos (AND, OR, NOT… «) para poder acotar un tema en particular.
Juzgar el contenido de manera efectiva
Los estudiantes deben considerar el propósito del proyecto y qué fuentes son valiosas en ese campo. Por ejemplo, sitios web como el OWL de Purdue o la Modern Language Association MLA pueden ser más valiosos para un artículo en inglés que un sitio web más comercial. Un buen contenido se atribuye típicamente a un autor en particular, excepto cuando organizaciones confiables como universidades, gobiernos, o medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales han publicado el material.
Es importante enseñar a los estudiantes cómo es el proceso de publicación contrastando los estándares de publicación de libros, revistas y periódicos con los de los sitios web, muchos de los cuales no siguen los mismos estándares rigurosos que sus contrapartes impresas. La discusión puede entonces girar hacia las recomendaciones que los estudiantes deben usar para evaluar el contenido.
La verificación cruzada de la información es una buena manera para que los estudiantes vean cuán confiable es el contenido en línea, y los anima a explorar otros contenidos y a evaluarlos en cuanto a su credibilidad. Si los estudiantes son capaces de encontrar la misma información en otro lugar, es probable que puedan probar que el contenido es preciso y fiable.
Creación de lecciones de contenido web
Hacer un proyecto de investigación en clase a partir de un ejercicio de credibilidad de un sitio web no sólo enseña a los estudiantes a determinar si la información en línea es de calidad, sino que también los involucra en un tema en particular. Esta es una excelente manera de introducir un concepto y a la vez enseñar habilidades de navegación en la web. Al hacerlo, los estudiantes aprenden a evaluar la información que encuentran al mismo tiempo que aprenden un poco de historia.
Comprender por qué es importante
Los estudiantes necesitarán evaluar el material en línea para acreditar su credibilidad. Gran parte de la búsqueda de este material se llevará a cabo en línea, lo que significa que tendrán que entender cuales son las evidencias que califican a un sitio web como confiable. Al mismo tiempo que desafía a los estudiantes a pensar críticamente sobre su tema y a determinar qué puntos son relevantes para su trabajo o investigación. Ser capaz de construir un argumento efectivo y relevante no sólo ayuda a los estudiantes en el trabajo académico futuro, sino que también les ayuda a ser más persuasivos y a comunicarse más claramente en otras áreas de sus vidas. Ya que poder identificar y seleccionar información confiable es útil para para su propia credibilidad personal y profesional.
jueves, 9 de mayo de 2024
jueves, 21 de septiembre de 2023
jueves, 9 de marzo de 2023
lunes, 20 de febrero de 2023
miércoles, 25 de mayo de 2022
martes, 19 de abril de 2022
viernes, 13 de agosto de 2021
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Pedagogía
¿Cómo realizar correctamente una investigación académica?
Entrevista a María de los Ángeles Fernández y Julio del Valle sobre su libro “Cómo iniciarse en la investigación académica”
- José Miguel Silva
- Periodista
- @jomisilvamerino
Con el propósito de facilitar las cosas para los estudiantes de nivel superior, los docentes y expertos en metodología de la investigación, María de los Ángeles Fernández y Julio del Valle, publicaron “Cómo iniciarse en la investigación académica” (Fondo Editorial PUCP, 2016), una guía que desmenuza paso a paso el esqueleto de un trabajo académicamente competente.
Conversamos con ambos autores sobre este libro cuyo gran mensaje puede resumirse en que todos somos capaces de aprender a investigar y plasmar los resultados de forma adecuada.
-¿En qué etapa fallan la mayoría de estudiantes que realizan una investigación académica?
María de los Ángeles Fernández: Creo que todo el proceso de llevar a cabo una investigación tiene su dificultad, que no se agota en las etapas iniciales. Sin embargo, creo que el momento de la formulación del tema es probablemente lo que más les cuesta porque en ahí donde deben aclarar a qué van a dedicar sus esfuerzos en los próximos tiempos y eso supone un trabajo de abstracción pero también de síntesis muy fuerte. Una vez que logran dicho primer paso, los siguientes –a pesar de que también conllevan dificultad—fluyen de manera algo más natural.
Julio del Valle: Hay dos momentos adicionales que son importantes de considerar. El primero es aterrizar el tema que quieres desarrollar y convertirlo en un plan de trabajo. Que haya pasos que debes cumplir. Asimismo, también es complicado darle contenido al esquema o plan ideado.
-Una de las quejas más comunes es “no hay bibliografía para mi tema”. ¿Cuánto de cierto hay en esta afirmación?
María de los Ángeles Fernández: La habilidad misma para buscar fuentes de información que puedan ser insumos para el tema que uno se plantea también tiene un proceso de aprendizaje. Uno va aprendiendo a buscar fuentes y la mejor manera de aprender es buscando. Sí es cierto que depende del nivel. Si pensamos en alumnos que recién han ingresado a la universidad u otros que ya están terminando su carrera, su habilidad para buscar información varía. Una de las cosas que recomendamos es que cuando se elige el tema de investigación se decida de acuerdo a un criterio de realidad, de saber cuáles son mis habilidades en ese momento, cuál es el tiempo del que dispongo y qué puedo hacer con él, de modo que mi investigación sea sólida y suficiente.
-Y si un alumno nunca se vio obligado a investigar en el colegio y, de pronto, llega a la universidad y debe desarrollar una tesis…
Julio del Valle: Está en graves problemas, porque además hay una cultura nacional y latinoamericana que está muy relacionada a la venta de ciertos productos como la Internet. Te venden la idea de que si la tienes puedes bajar información, pegarla y ya está tu trabajo de investigación. Ahí se generan muchas distorsiones, entre ellas la peor es el plagio: no reconocer de dónde se toman las fuentes. La otra distorsión es que no tienes la distancia suficiente como para construir una argumentación tuya, y pensar que solo basta con tomar cosas de aquí o de allá. El colegio es una instancia fundamental para despertar la curiosidad intelectual que te puede llevar a hacer un trabajo académico.
María de los Ángeles Fernández: Más allá de los déficit que deja el colegio a los alumnos que llegan a la universidad, la apuesta detrás del libro es que sí se puede aprender a investigar, siempre y cuando uno tenga una pauta clara y ciertos objetivos delimitados y concretos desde que uno empieza. Con los vacíos que un alumno llega, se puede construir un trabajo propio, original, elaborado en base a fuentes de información consultado en una serie de semanas. La idea es ayudarlos a hacer eso y no a quedarse en ideas cerradas en torno a que investigar es bajar fuentes de internet y hacer ‘copy paste’ o que quizás no tienen algo que aportar.
-Hablando del ‘copy paste’. En el periodismo se estila mucho ‘voltear’ textos ajenos. ¿En el ámbito académico, tomar ideas ajenas y decirlas con otras palabras es considerado plagio?
María de los Ángeles Fernández: La idea detrás del trabajo académico es que cualquier información que tomes de otra fuente debe ir acompañada de una referencia. Incluso si la pones en otras palabras o si te parece obvia y que casi estás de acuerdo con lo que dice la fuente, siempre hay que reconocer el origen de la información. Y esto es algo que para los estudiantes más jóvenes puede resultar un poco contra intuitivo, porque llegan a un punto en que están tan cercanos a la información, se la apropian y no ven la necesidad de reconocer el origen externo.
-El libro está planteado de una forma muy práctica. ¿De qué forma plantearon su estructura?
Julio del Valle: El libro sigue una estructura estratégica para empezar desde cero y terminar con un producto académicamente competente. Lo primero es que uno encuentre un tema de investigación que pueda ser trabajado en un tiempo determinado. Luego viene la segunda parte: tener una pregunta de investigación, que implica tener una aproximación intuitiva inicial y puede ser llamada hipótesis o respuesta tentativa. Luego hay que aterrizar lo intuitivo en un recorrido de trabajo, es decir, los objetivos metodológicos que propician el esquema. Junto a esto más las fuentes de información necesarias, vas a poder darle contenido y redactar tu trabajo de investigación. Estas son las secuencias del libro.
-¿Cuánto han cambiado las formas de enseñar metodología de investigación en las universidades a lo largo de los últimos años?
María de los Ángeles Fernández: Nuestra aproximación es bastante práctica. No hacemos una discusión epistemológica sobre qué es ciencia o saber, sino que vamos directamente a la pauta y estrategia de cómo se hace investigación. En ese sentido, si bien los referentes no han cambiado, lo diferente hoy es la aproximación: un poco más empática con el estudiante y con lo que trae de conocimientos previos y puede aprovechar para hacer una investigación. Porque hay que aprender a investigar, pero también a enseñar a hacerlo. Pasa esto por cursos de metodología, textos y por un acompañamiento correcto.
Julio del Valle: Ya no está presente la conciencia en torno a que existe un método científico. Lo que hay ahora es que las diferentes áreas del saber tienen sus metodologías particulares. Lo que sí es importante señalar es que para hacer un trabajo de investigación necesitas escoger un área en particular. No puedes pasar de una a otra y luego regresar a la primera.
-La Ley Universitaria exige tesis para titularse. ¿Están de acuerdo con esta iniciativa?
María de los Ángeles Fernández: Depende. Creo que uno debe pedir productos de investigación en función del nivel disciplinar de los estudiantes. No será igual una monografía que le pedimos a un alumno de nivel inicial de estudios generales, que una tesina de bachillerato o una tesis de maestría. Creo que siempre y cuando los objetivos sean claros y el nivel sea el adecuado, los alumnos pueden investigar y hacer productos buenos. Es trabajo de nosotros los docentes darles las herramientas adecuadas y decirles qué se espera de ellos.
Julio del Valle: El espíritu de la ley me parece acertado porque despertará la curiosidad intelectual y acostumbrará a las personas que se están formando en la universidad a que quieran investigar. Eso me parece altamente positivo. Lo que no debería pasar es que esto se constituya en protocolos muy rígidos, meramente formales y que sea solo un saludo a la bandera cada producto que uno entrega. Depende por dónde se incline la balanza podremos estar contentos o no con lo que la ley está pidiendo.
-Finalmente, ¿la capacidad de sintetizar se aprende en el colegio o en la universidad?
Julio del Valle: Creo que en la época que vivimos, dentro de esta cultura visual, está muy avocada a la síntesis. Un tuit es eso. Y cada vez la gente se demora menos tiempos en leer algo. Creo que en este momento nuestra cultura está aterrizando en la necesidad de sintetizar información. Eso tiene ventajas y desventajas. El colegio está cada vez enfatizando más en productos sintéticos. Lo que vemos en la experiencia universitaria es que cada vez es más complicado tener población de estudiantes con una buena capacidad de análisis. Eso falla hoy porque implica detenerse el tiempo suficiente en un punto para ir en profundidad. Eso demanda concentración y actualmente estamos difuminados en muchos puntos de atención al mismo tiempo. Y eso hace que tengas una mirada superficial de cada uno de ellos.
SOBRE EL LIBRO
“Cómo iniciarse en la investigación académica” cuesta 30 soles y puedes comprarlo AQUÍ o en las principales librerías de Lima.
viernes, 2 de mayo de 2014
lunes, 24 de febrero de 2014
lunes, 27 de septiembre de 2010
PRIMER PUESTO EN EL V ENCUENTRO CULTURAL DEL MERCOSUR
"NUEVAMENTE EL TRABAJO PRESENTADO POR NUESTROS ALUMNOS CON LA PROFESORA ELISA, EL SEÑOR DE SIPÁN…, HA QUEDADO EN EL PRIMER LUGAR. Tengo información también, que la ponencia presentada por el SR. Alberto Arquínigo ha tenido mucha repercusión entre los asistentes al evento.
Felicitaciones a todos ellos. Nos sentimos orgullosos de que, gracias al trabajo de nuestros alumnos y profesores, Carmelitas vuelva a estar en la cabeza en un evento internacional.
Que sea un estímulo para todos nosotros para seguir avanzando en nuestro trabajo".
viernes, 24 de septiembre de 2010
FELICITAMOS A NUESTROS ALUMNOS 1er. PUESTO MERCOSUR
miércoles, 21 de julio de 2010
Ciencias Sociales, General

INCULQUE HÁBITOS DE ESTUDIO ADECUADOS
Los hijos y la hora de hacer las tareas
Miércoles 21 de Julio del 2010
Cuando los escolares llegan al hogar, después de una jornada de estudios en el colegio, los debería esperar un espacio de tranquilidad y descanso, en el que puedan despejarse y compartir con la familia las diversas experiencias del día. Sin embargo, muchas veces, las horas en casa después de la escuela se convierten en un dolor de cabeza para la familia, especialmente a la hora de hacer las tareas.
Se pueden presentar dificultades y esta actividad llegar a convertirse en un motivo de conflicto en la familia: sobrecarga de tareas, desgano, distracción o rechazo de parte del niño para realizarlas, entre otros motivos.
“Las tareas tienen por finalidad reforzar lo aprendido en las clases del día; por ello, en principio, no deberían ser largas ni tediosas. Al contrario, deben verse como una actividad sencilla, interesante y hasta divertida”, señala Carmen Bravo de Rueda, psicóloga y psicoterapeuta de la Clínica Ricardo Palma.
Cuando los hijos tienen dificultades para hacer los deberes, muchos padres optan por hacerles las tareas, lo que es un error. Los progenitores deben —desde los primeros años escolares— inculcarles hábitos adecuados de estudio para que estos se hagan cargo de sus responsabilidades.
“Es importante que desde el primer año de escuela se les enseñe a los niños a tener orden y a organizar su tiempo. Se les puede orientar para que ellos mismos encuentren las respuestas a las dificultades que se les presenten, pero los padres nunca deben asumir las tareas. Si los menores aprenden a realizarlas por sí mismos desde el primer momento, luego solo necesitarán de nuestra supervisión, sin tener mayores complicaciones”, añade.
Los hijos imitan los comportamientos que ven en casa, por ello la especialista recomienda a los padres ser un ejemplo para los chicos y procurar realizar lecturas o escribir textos mientras ellos hacen sus deberes escolares.
Asimismo, acondicione un lugar adecuado, libre de ruidos y distracciones (por ejemplo sin televisor), para que los niños trabajen tranquilamente y logren concentrarse.
PUNTO DE VISTA
Es muy alarmante la presión que se ejerce sobre los niños con las tareas, especialmente en los primeros grados. Con frecuencia no se toma en cuenta el desarrollo cognitivo del niño y se le exigen habilidades que no son propias de su edad. Esto genera no solo dificultades en el aprendizaje, sino, lo que es peor, rechazo al aprendizaje en general. Por ello debemos procurarles una institución educativa de confianza.LIC. MARTA CHAVES. Docente Facultad de Educación de la PUCP
jueves, 8 de julio de 2010
FELICITACIONES
1er puesto: “Influencia del monumento arqueológico de las Tumbas Reales del Señor de Sipán en el desarrollo del empleo en la ciudad de Lambayeque-Perú, en los años 2005-2010“ a cargo de los alumnos Diego Nieves y Rodrigo Cabrera. Profesora asesora Elisa Torres.
2do. puesto: “El impacto de la papa peruana y su importancia en los distintos campos del mundo en el siglo XXI “ a cargo de las alumnas Andrea Carrillo y Francesca Cordano. Profesora asesora Valeria del Valle.







