lunes 9 de septiembre del 2013
09:27
Vincent Van Gogh no deja de sorprender: Expertos descubren nuevo cuadro
Tras años de investigación, se concluyó que la pintura “Puesta de sol en Montmajour” es de autoría del
pintor holandés
"Puesta de sol en Montmajour", nueva pintura de Vincent Van Gogh. (Foto: AP)
(DPA). El talento de
Vincent Van Gogh nos sorprende una vez más con un feliz hallazo en Ámnsterdam: dos expertos del
Museo Van Gogh
de la capital holandesa están convencidos de que el artista
postimpresionista (1853-1890) es el verdadero autor de “Zonsondergang
bij Montmajour” (“Puesta de sol en Montmajour”), según informó hoy el
centro.
El cuadro presenta un paisaje del pueblo de Montmajour, en el sur de Francia, con las ruinas de una abadía al fondo.
A partir del 24 de septiembre podrá verse en la pinacoteca durante un año.
El propio Museo Van Gogh destacó el interés del lienzo, pues data de la
fase creativa más significativa del artista. “En la historia de nuestro
museo jamás había habido un descubrimiento de este calibre”, señaló el
director del centro, Axel Rüger, en un comunicado.
AÑOS CORROBORANDO SU AUTORÍASin embargo, ha
costado llegar a esta conclusión. El lienzo fue entregado al museo en
1991 por sus propietarios de entonces, con el fin de que su autoría
fuera analizada. Pero los expertos concluyeron que no se trataba de un
verdadero “Van Gogh”. Según el diario “NRC Handeslblad”, el cambio de
opinión se debe ahora especialmente a la mejora en las tecnologías para
la investigación.
Louis Tilborgh y Teio Meedendorp decidieron después de
dos años analizando el estilo, la técnica, el color y la tela,
además de los apuntes que se desprendían de cartas de Van Gogh, que se
trata de un cuadro auténtico del pintor holandés. Los pigmentos de color
del lienzo son idénticos a los utilizados por Van Gogh en otras
pinturas, y la propia tela y la capa de imprimación también encajan con
las utilizadas por el artista en al menos otra obra más, señalaron los
expertos.
Al parecer, Van Gogh lo pintó en los alrededores de Arlés en el
verano (boreal) de 1888, dos años antes de acabar con su vida. Allí
pintó algunas de sus obras más famosas, como “Los girasoles”, “Barcas de
pesca en la playa de Saintes-Maries” o varias versiones del “Puente de
Langlois”.
“Puesta de sol en Montmajour”, de 93,3 centímetros de ancho por 73,3
de alto, es relativamente grande. Según el museo, el pintor se refirió
al lienzo en dos cartas, en las que manifestaba su descontento con la
pintura. No obstante, también dijo lo mismo de otros cuadros con el
tiempo famosos, como
“La noche estrellada” (1889) o
“Sembrador a la puesta de sol”.
Los expertos señalan que en el nuevo lienzo hay “fuertes y claras
características de Van Gogh”, pero también “aspectos más débiles y menos
concordantes”.
Van Gogh era muy exigente consigo mismo y a menudo opinaba que no
había sabido finalizar bien su trabajo, señala el comunicado del museo.
“Pero la tensión entre sueño y resultado hace que esta obra sea muy
atractiva”, explican Tilborgh y Meedendorp. “Aquí podemos ver cómo
trabajaba Van Gogh, cómo luchaba. Y eso forma parte del encanto de la
obra”. La pintura es experimental y al mismo tiempo marca el comienzo de
una nueva fase en la que el pintor comenzó a utilizar con colores más
pastosos.
En 1890, el cuadro pertenecía a la colección de Theo Van Gogh,
considerado el más íntimo confidente y principal persona de contacto de
su inestable hermano. Fue vendido en 1901 y en 1910 acabó en manos de un
coleccionista noruego. Se desconoce quién es el propietario actual.
En vida, Van Gogh sólo logró vender un cuadro: por 400 francos franceses.