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lunes, 30 de septiembre de 2024

Historia de la plancha eléctrica

 

 
Se llamó al invento de Henry “el invento de los tontos”, y aunque la idea de aplicar electricidad al calentamiento de la plancha era excelente, su aplicación no era factible ya que en 1882 en las casas no había conexión a la red eléctrica ...
La idea se le ocurrió a un norteamericano de Nueva Jersey llamado Henry W. Seely. El otro problema era que no existía aún un termostato regulable que evitara que las prendas se quemaran. 5 años después, un camarero de Minneapolis, Charles Carpenter, dotó a la plancha eléctrica de Henry Seely de una resistencia espiral, solucionando algunos de los problemas que el artilugio moderno presentaba.
En 1901, la electricidad entró en los hogares debido a que las compañías eléctricas proliferaron, y la plancha eléctrica se vendía en el mercado pero la electricidad era concebida únicamente como medio de iluminación, por lo que hasta 1905 los responsables de las centrales no suministraban fluido hasta el atardecer y lo interrumpían con la primera luz del día. Era un enorme inconveniente para los fabricantes de planchas y pequeños electrodomésticos ya que la imposibilidad de su uso diurno retraía a muchos. De ello se dio cuenta un revisor de contadores canadiense de Ontario llamado Earl Richardson, que acostumbraba a hablar en su trabajo con las amas de casa y sabía que éstas se quejaban de dos cosas: las planchas existentes eran muy pesadas, además de no poder ser utilizadas durante el día. Earl Richardson, que había inventado su propio artilugio planchador, habló con los productores de electricidad y los convenció del gran negocio que supondría suministrar fluido eléctrico durante todo el día, y les propuso asignar un día a la semana para hacer el experimento. Así fue, se escogió el martes y se probó que Earl Richardson estaba en lo cierto. De esta manera consiguió vender fácilmente las planchas eléctricas hechas de forma artesanal por él una a una en su casa. Pero sus planchas tenían un defecto: calentaban más por un sitio que por otro debido a que distribuía irregularmente el calor, se producía un punto caliente, que podía echar a perder el planchado. Richardson estudió el problema, lo corrigió y se quedó con el nombre Hot point como marca. Tanto éxito tuvo que en los felices años 20, se vendían en Estados Unidos alrededor de tres millones de planchas eléctricas cada año al precio de seis dólares.
En 1926 se crearon las primeras planchas de vapor casi el doble de precio que tenían una gran ventaja: no chamuscaban la ropa debido a que rodeaban la prenda de una humedad uniforme. El inventor de la plancha de vapor fue una pequeña empresa neoyorquina llamada Eldec Company. Desarrolló el invento y poco a poco lo fue perfeccionando. Como los tejidos que iban saliendo al mercado eran cada vez más sintéticos, su planchado parecía requerir cada vez más un aporte de humedad, y el vapor se presentaba como solución ideal. Si las primeras planchas de vapor sólo tenían un orificio de salida, en la década de los cuarenta se fabricaron con dos para ir multiplicando esa cifra. Los orificios de salida del vapor se convirtieron en asunto trascendental para los fabricantes de planchas. La casa Westinghouse fabricaba planchas con 16 agujeros, y la Protor-Silex añadió uno más, la Westinghouse se permitió llegar hasta la cifra de 65 agujeros y la guerra de los agujeros seguía; el fabricante de planchas Sears llegó hasta los setenta, para poco después añadir, la firma Presto, diez agujeros más con esta publicidad: “Ahora ya es imposible chamuscar la ropa” …
Museo del Tiempo Tlalpan, A.C.
Markus Frehner
 

 

lunes, 15 de agosto de 2022

La Historia de las toallas higiénicas.

MEMORIAS DE LIMA.
Curiosidades Universales.
La Historia de las toallas higiénicas.
¿Cómo llegamos a los tampones y toallas que conocemos hoy en día?
Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la menstruación ha sido asociada a tabúes y estigmas. Incluso cuando se comenzaron a desarrollar las tecnologías menstruales modernas, estas se mantuvieron al margen del discurso dominante debido a creencias acerca de la menstruación como algo antihigiénico y su discusión como algo “inapropiado”.
La palabra “periodo” (para referirse a la menstruación) solo fue utilizada por primera vez en la televisión norteamericana en 1985.
Sin embargo, la innovación tecnológica no se vio frenada por estas normas culturales y en 1896 las primeras toallas desechables ya estaban saliendo al mercado. Actualmente, los productos menstruales constituyen una industria multimillonaria alrededor del mundo, con anuncios publicitarios en las franjas de máxima audiencia y un sinnúmero de productos en el mercado.
¿Cómo pasamos de vendas y fibras vegetales a copas menstruales y tampones modernos (1)? Y en la medida en que las tecnologías del periodo mejoran, ¿qué han cambiado para las personas que las usan?
1800 - 1900: el cambio de siglo – De lo reusable a lo desechable.
Durante la mayor parte del siglo XIX, las prendas menstruales de franela o tela tejida hechas en casa fueron la norma.
Con el cambio de siglo, un nuevo mercado de la “higiene” menstrual surgió a partir de las preocupaciones sobre el crecimiento de bacterias en los productos reusables mal lavados entre posturas. Entre 1854 y 1915, salieron veinte patentes para productos menstruales, incluyendo las primeras copas menstruales (hechas generalmente de aluminio o caucho), pantalones de goma (literalmente bombachos o ropa interior con revestimiento de goma) y las toallas Lister (precursoras de las toallas higiénicas modernas) (3).
Pantalones de caucho para el periodo (3).
Aunque para la década de 1870 los productos menstruales ya se vendían puerta a puerta, los primeros productos comerciales disponibles para el público en general tardaron veinte años más en aparecer en catálogos. Al mismo tiempo se introdujeron accesorios menstruales tales como el “Cinturón elástico interior femenino” (un cinturón de seda y elástico al cual se le ataba una toalla) y la “Toalla antiséptica y absorbente” (2).
En la década de 1890 nuevos accesorios comenzaron a aparecer en catálogos. Por ejemplo, el Cinturón elástico interior femenino, hecho de seda y elástico, y al cual se le podía atar una toalla (2).
Sin embargo, mientras los inventores comenzaban a ver la necesidad de estos productos, los tabúes morales que rodeaban a la menstruación aún hacían que los consumidores se mostraran reacios a ser vistos comprándolos. Tal fue el caso del fracaso comercial de las toallas Lister, las primeras toallas desechables hechas de gasa y algodón, y que salieron al mercado en 1896 (2).
1900 - La Primera Guerra Mundial: Lecciones del campo de batalla
Durante la Primera Guerra Mundial las enfermeras notaron que la celulosa era más efectiva absorbiendo sangre que las vendas de tela. Esto inspiró la primera toalla higiénica Kotex de celulosa, hecha con los sobrantes de vendajes de guerra de alta absorción, que salió al mercado por primera vez en 1918.
Para 1921, Kotex se había convertido en la primera toalla sanitaria comercializada con éxito para el consumo masivo (3, 1). Además de proporcionar la innovación para un producto que cambiaría drásticamente las opciones que las mujeres tenían a su disposición, la guerra también causó otro giro importante en la vida de las mujeres: ahora debían contribuir a la producción en las fábricas de una manera nunca antes vista. Durante la Segunda Guerra Mundial, los dueños de las fábricas fomentaron el uso de productos menstruales, mediante publicidad y modificaciones en el diseño de las instalaciones sanitarias, para “endurecer” a las mujeres, con el fin de que continuaran trabajando durante su sangrado mensual. (Esto a pesar de la puesta en duda generalizada de la “estabilidad emocional” de las mujeres – por ejemplo, se animaba a las mujeres piloto a no trabajar durante “esos días del mes”).
El inicio de la popularización de los productos menstruales significó que las mujeres tomaran mayor control sobre su autonomía, permitiéndoles trabajar y participar en actividades por fuera de casa, de una manera que antes no les había sido posible (3).
1930 - 1940: “La Era Kotex” – Atrayendo a las masas
Aunque las vendas de tela hechas en casa siguieron en uso en toda Europa hasta los años 40 del siglo pasado, en la década de los 30 la creación de ofertas de productos para el periodo se disparó (1). Los tampones desechables modernos se patentaron en 1933 con el nombre de “Tampax”.
Debido a la preocupación sobre la higiene en relación con la proximidad de las toallas higiénicas con las bacterias fecales, la comunidad médica consideraba los tampones como una alternativa más saludable (4). La doctora Mary Barton, una médica británica de la época, expresó la misma opinión en una correspondencia publicada en la revista British Medical Journal en 1942 (11). Así comienza su artículo: “Como mujer y como médico, siento que no debo dejar pasar sin comentar la correspondencia sobre este tema.” (p. 709). En este se refiere a la preocupación que había en la época de que los tampones fueran “impropios” y señala que los tampones no causan abrasiones ni forúnculos en la vulva, tal como había observado en muchas de sus pacientes que usaban toallas sanitarias. En este artículo también admite que dejarse el tampón puesto por mucho tiempo puede llevar a una infección (11).
Encuestas médicas y de mercadeo revelaron que la mayoría de las mujeres que aprendieron a ponerse un tampón correctamente, no volvió a usar toallas. Sin embargo, muchas comunidades aún se mostraban renuentes de aceptar los tampones debido a preocupaciones morales sobre virginidad, masturbación y su potencial anticonceptivo (1).
La doctora Barton incluye estas preocupaciones en su reporte al mencionar que los profesionales de la salud deberían tener en cuenta las preocupaciones personales de los pacientes con respecto a la posible ruptura del himen (11). Dicho esto, se manifiesta como una fuerte partidaria de mayores opciones para las mujeres:
"Con toda certeza no conservamos nuestra feminidad a costa de la incapacidad para hacer de nuestro periodo menstrual un proceso tan cómodo e inconspicuo como sea posible. Creo que la feminidad es una actitud mental que es consistente con el conocimiento y la experiencia, y debería rechazar solo aquellas ‘mejoras’ que invadan nuestra receptividad o frustren nuestros intentos de promover la salud y la felicidad” (11).
No obstante, debido a que la gente seguía indecisa sobre los tampones, las innovaciones en toallas higiénicas continuaron desarrollándose. Mary Beatrice Davidson Kenner, una inventora afroamericana, patentó el cinturón sanitario en 1956. Este fue el primer producto que usó adhesivo para fijar la toalla (5).
En 1927, Johnson & Johnson contrató a la psicóloga pionera Lilian Gilbreth para conducir un estudio de mercadeo de la toalla higiénica (6). Gilbreth entrevistó a miles de mujeres en Estados Unidos haciéndoles preguntas sobre tamaño y ajuste (las toallas solían ser demasiado grandes y con bordes rígidos), así como preguntas sobre sus preferencias (la mayoría de las mujeres querían empaques más pequeños y discretos). Este estudio inspiró una nueva ola de campañas publicitarias enfocada a permitir que las niñas mantuvieran su inocencia, por así decirlo, separando la menstruación del sexo y la reproducción.
Estos anuncios mostraban cómo los productos menstruales hacían posible que las niñas participaran en deportes y actividades recreativas, reforzando la idea de las niñas adolescentes como jóvenes enérgicas (3). Las campañas publicitarias de tampones también adoptaron la misma estrategia con la esperanza de superar las preocupaciones morales que la gente aún mostraba.
1950 - 1990: La edad moderna – Tragedia, activismo y regulación
Las modificaciones creativas a los productos menstruales continuaron en la era de la paz, el amor y el rock and roll. Las primeras toallas sin cinturón aparecieron en 1972 e inspiraron variaciones para flujos fuertes, ligeros, así como las toallas mini. La década de 1980 vio el lanzamiento de las versiones modernas de las toallas extra largas, así como de las toallas con alas.
La popularidad de los tampones también continuó creciendo. Sin embargo, una preocupación masiva sobre su riesgo a la salud hizo noticia cuando se reportaron más de 5000 casos de síndrome de choque tóxico (TSS) entre 1979 y 1996. La mayoría de los casos estuvieron relacionados a una marca de tampones en particular y a materiales específicos que hoy en día no se comercializan. Si bien estas alarmas sanitarias no disuadieron a las mujeres de usar estos productos, pusieron en evidencia la falta de regulación por parte del Estado sobre la seguridad y composición de los productos menstruales. Esto llevó a un nuevo enfoque en alternativas más “naturales”.
En 1956, Leona Chalmers actualizó la copa menstrual, usando materiales más suaves para hacer un producto más parecido al que usamos en la actualidad (5).
Las primeras copas menstruales estaban hechas de aluminio y caucho; hoy en día, normalmente están hechas de silicona (2).
También se intentaron desarrollar opciones más extremas, como un polvo para ser insertado dentro de la vagina con el fin de neutralizar el pH de la sangre menstrual y así prevenir el cultivo de bacterias (3). Si bien las ideas más exéntricas no despegaron, las copas menstruales reutilizables, las esponjas para el periodo y otras opciones biodegradables se volvieron más populares en la década de 1970, cuando la segunda ola de movimientos feministas y ambientalistas creció (3). Las toallas mini fueron un éxito desde el momento que salieron al mercado, inspirando cartas provenientes de mujeres que finalmente podían sentirse cómodas con su periodo (1).
En la medida que el movimiento feminista animó a las mujeres a sentirse más cómodas con sus cuerpos, aquellas mujeres que estaban resentidas con una sociedad que esperaba que escondieran y se sintieran avergonzadas de su periodo, adoptaron el sangrado libre (aunque esta idea no llegó a ser muy popular) (3).
El avance más revolucionario para el manejo del periodo llegó en 1971, cuando una clínica de mujeres introdujo el “método de extracción” (3). Este invento surgió de la investigación sobre abortos seguros. Con este método las mujeres usan un artefacto que succiona todos los contenidos del útero, acortando los periodos de aproximadamente 5 días a tan solo algunos minutos.
Este procedimiento fue visto como una bendición por atletas y mujeres con periodos muy dolorosos, y sus inventores patentaron herramientas más seguras y efectivas a lo largo de los años 70 (5).
No obstante, a pesar de sus beneficios, la investigación sobre la seguridad de este procedimiento fue restringida, en parte por su asociación con los abortos tempranos (5). Adicionalmente, este método requería de un médico que realizara el procedimiento, haciéndolo potencialmente costoso (3). Esto, en conjunto con la ausencia de datos de investigación sobre sus potenciales efectos a largo plazo, previnieron que este método se popularizara.
2000 - Hoy: ¿Dónde nos encontramos ahora?
Hoy en día hay un sinnúmero de opciones para manejar el periodo, desde ropa interior para la menstruación hasta copas menstruales, pasando por toallas y tampones orgánicos, así como los tampones tradicionales y las toallas extra largas. En la primera década del siglo XXI, 80% de las mujeres usaban tampones, aunque las toallas y los protectores no se quedaban atrás (9). Incluso las opciones de tela del siglo XIX se están volviendo a poner de moda, con cada vez más opciones de ropa interior antibacteriana para el periodo en el mercado.
A medida que crece la preocupación por el impacto ambiental de los productos desechables, muchas personas están volviendo a los métodos orgánicos reusables, como las esponjas marinas menstruales y las copas de silicona (a pesar de que ambos productos han sido asociados a casos de TSS) (10, 12, 13). A medida que tenemos un mejor entendimiento sobre nuestras opciones para manejar el periodo, somos más capaces de tener mayor control sobre nuestra salud y tomar las mejores desiciones para nuestro cuerpo y vida.
Si bien las mujeres siempre han estado íntimamente involucradas en el desarrollo de productos para el periodo menstrual, el emprendimiento femenino continúa creciendo en este mercado.
Los productos y campañas publicitarias también están cambiando su enfoque para incluir a todas aquellas personas que tienen periodos, como los hombres trans y las personas no binarias.
Irónicamente, al principio se esperaba que las mujeres escondieran su menstruación para parecer más femeninas, limpias y capaces.
Incluso en la actualidad los promotores de estos productos continúan usando estrategias basadas en el miedo a “ser descubiertas” para vender desde productos perfumados hasta empaques discretos y silenciosos. Pero estas campañas también han dado un giro hacia un mensaje más feminista, promoviendo el uso de tampones como algo liberador que permite a las mujeres tener control sobre sus cuerpos y así participar en áreas de la sociedad que antes las excluían (3).
La historia nos muestra que los avances en las tecnologías menstruales han tenido un impacto significativo en la salud y la libertad personal y profesional femeninas. De patentes a pilotos, las tecnologías menstruales le han abierto las puertas a las mujeres y personas con ciclo a lo largo de la historia.
Referencias
1. Delaney J. The curse: a cultural history of menstruation. 1st ed. New York: Dutton; 1976.
2. Hufnagel GL. A history of women’s menstruation from ancient Greece to the twenty-first century:Psychological, social, medical, religious, and educational issues. Edwin Mellen Press; 2012.
3. Vostral SL. Under wraps: A history of menstrual hygiene technology. Latham, editor. Lexington Books; 2008.
4. Sackren HS. Vaginal Tampons for Menstrual Absorption. Clinical Medicine and Surgery. 1939;46(8):329.
5. Stanley A. Mothers and daughters of invention: notes for a revised history of technology. Metuchen, N.J.:Scarecrow Press; 1993.
6. Bullough VL. Merchandising the Sanitary Napkin: Lillian Gilbreth’s 1927 Survey. Signs: Journal of Women in Culture and Society. 1985;10(3):615–27.
7. Hajjeh RA, Reingold A, Weil A, Shutt K, Schuchat A, Perkins BA. Toxic shock syndrome in the United States: Surveillance update, 1979- 1996. Emerging Infectious Diseases. 1999;5(6):807–10.
8. Women’s Health Specialists of California. What is Menstrual Extraction? [Internet]. [cited 2018 Oct 13]. Available from:
9. Nicole W. A question for women’s health: chemicals in feminine hygiene products and personal lubricants.Vol. 122, Environmental health perspectives. National Institute of Environmental Health Science; 2014. p.A70-5.
10. Wylie S. Periods Without Plastic [Internet]. Plastic Pollution Coalition. 2017 [cited 2018 Oct 13]. Available from: https://www.plasticpollutioncoalition.org/.../periods...
11. Barton, M. (1942) “Intravaginal Packs” British Journal of Medicine. 709-710
12. St Leonard’s Hospital “Sponges” http://www.opendoors.nhs.uk/content/sponges retrieved November 18, 2018.
13. Nonfoux L, Chiaruzzi M, Badiou C, et al. (2018) Impact of currently marketed tampons and menstrual cups on Staphylococcus aureus growth and toxic shock syndrome toxin 1 production in vitro. Applied and Environmental Microbiology 84.
Memorias de Lima.
Puede ser una imagen de 1 persona y texto que dice "¿Sabías qué? Ella es Mary Beatrice Kenner, la mujer que invento las toallas femeninas en 1956. Su invento ayuda a miles de millones de mujeres todos los meses, sin duda le debemos miles de Likes."

 

martes, 21 de junio de 2022

Inventor UNI es reconocido por diseñar viviendas antisísmicas con material no convencional

 

20 junio 2022


Por diseñar estos novedosos sistemas de construcción a lo largo de su trayectoria como ingeniero civil, Hernán Arboccó Valderrama acaba de ser reconocido - junto a otros 130 destacados inventores- en la UNI, que actualmente lidera el ranking nacional de patentes a nivel de universidades en los últimos 30 años, y sus investigadores cuentan con 202 solicitudes en trámite y 108 patentes otorgadas.Inventor UNI es reconocido por diseñar viviendas antisísmicas con material no convencional 
andina.pe

viernes, 16 de agosto de 2019

Ciencia y tecnología





¿Cómo combatir la falta de agua? Científicos crean sistema que extrae líquido del aire

El aparato es capaz de producir por ahora unos 100 litros de agua potable por día en cualquier lugar del planeta

agua
El agua potable es escaso es muchas partes del mundo. (Foto: Pixabay)

Un equipo de científicos de la Universidad Técnica Checa en Praga (CVUT) asegura haber encontrado un método para extraer agua del aire mediante una instalación que funciona de forma autónoma gracias a la energía solar.
El primer prototipo del llamado "Solar Air Water Energy Resource" (SAWER, Recurso Energético Solar para Aire y Agua) tiene capacidad de producir por ahora unos 100 litros de agua potable por día en cualquier lugar del planeta, incluyendo el desierto.
 
Los expertos de la CVUT acaban de instalar este equipo en Sweihan (Emiratos Árabes Unidos), unos 70 kilómetros al este de Abu Dhabi.

Tomas Matuska, catedrático de Ingeniería Civil en la CVUT, explicó a Efe en Praga que SAWER "no es un proceso revolucionario, sino uno inusual", ya que utiliza aparatos que son "habituales en la industria alimentaria para deshumidificar el aire".

Los componentes principales del sistema son un desecador que acumula moléculas de agua en sus paredes, mientras que un calentador de aire produce vapor de agua que se une a esas moléculas de agua, y mediante un enfriamiento de convención recoge el agua, explica.
El proyecto SAWER comenzó en Praga en 2017, con la participación de doce personas, que crearon este primer prototipo que ocupa dos contenedores de carga de seis metros de largo.
Uno de ellos contiene la unidad de producción, incluido el equipo de tratamiento del agua destilada para hacerla potable, y el segundo alberga los acumuladores, para impulsar los procesos de calor y frío, así como los sistemas de control de energía.
Sobre los dos contenedores se colocan módulos de panel fotovoltaico PVT, con una superficie total de 120 metros cuadrados para producir la energía necesaria para poner en marcha el proceso.
El objetivo de estos equipos móviles es poder crear de forma puntual condiciones de vida allí donde hoy es imposible o facilitar el trabajo de misiones civiles o militares en lugares inhóspitos que requieren una fuente de agua de emergencia.
"La prueba (cerca de Abu Dhabi) durará unos seis meses, porque queremos tener información con datos del verano, del otoño y del invierno", apuntó Matuska, quien forma parte del equipo que ha desarrollado SAWER en la capital checa.
Durante ese período se analizará el comportamiento del prototipo, cuyos componentes fueron probados en laboratorio, aunque que no tiene un manejo complejo, pues sólo requiere "cambiar los filtros del aire, vaciar el bidón de agua o limpiar de suciedad los colectores de los paneles fotovoltaicos", explica el científico.
La producción del prototipo ha costado unos 360.000 euros (400.000 dólares), lo que hace que por ahora el agua extraída sea muy cara, con más de 10 dólares por litro en el primer año.
El proyecto ha sido financiado por el ministerio de Exteriores de cara a la Exposición Universal de Dubai (Emiratos Árabes Unidos), que se celebra entre octubre de 2020 y abril de 2021, y donde se expondrá el prototipo de SAWER en el pabellón checo.

"Existe un gran interés en nuestro proyecto, desde Estados Unidos hasta Australia", señaló Matuska en Praga.
"Hemos firmado un acuerdo de confidencialidad con una empresa con negocios en la zona del Golfo Pérsico", aseguró el representante del proyecto, cuyo equipo tiene planes de desarrollar el año próximo otro prototipo SAWER similar para las zonas desérticas de Chile.

Fuente: EFE
 

miércoles, 13 de marzo de 2019

General





¿Cuál es la diferencia entre internet y la web y por qué muchos las confunden?

Mucha gente confunde la web con internet. Pero internet ya existía antes que la web

Internet

Miles de millones de personas en todo el mundo usan a diario internet para conectarse a la web. (AFP)
Tal vez hayas leído o escuchado que este martes 12 de marzo es el 30 aniversario de internet. Pues bien, no lo es. Es el cumpleaños de la web. Y no son la misma cosa.
Mucha gente confunde la web con internet. Pero internet ya existía antes que la web.

[- La World Wide Web cumple 30 años | ¿Cuál fue la primera página web de la historia y para qué servía? ]

Normalmente, cuando visitas una página web, la dirección comienza con tres letras: WWW. Son las siglas de World Wide Web (o web).

Existe desde 1989, cuando un físico del CERN (Centro Europeo de Física Nuclear) llamado Tim Berners-Lee presentó su primera propuesta para la web, un invento que cambiaría el mundo por completo.

En setiembre de 1990 llegaron las computadoras, y en la Navidad de ese año la World Wide Web ya estaba completamente viva y activa.

Eso fue posible gracias a un invento anterior: internet.

Internet existía antes que la web

Internet es una inmensa red de computadoras alrededor de todo el mundo conectadas entre sí.

En cambio, la web (la World Wide Web) es una enorme colección de páginas que se asienta sobreesa red de computadoras.

Así que cuando navegas a través de tu celular o computadora usas internet para acceder a la web.

Sin embargo, aunque internet ya existía antes nadie antes había desarrollado una forma conectar la internet con todos los documentos y datos que ahora hay en ella.

Berners-Lee encontró un sistema eficiente de usar esas conexiones creando páginas web para compartir información.
¿Cómo y cuándo nació internet?

- Los orígenes de internet se remontan a la Guerra Fría. Fue parte de un proyecto de investigación dentro de un ámbito militar.
- En la década de 1960, el científico estadounidense Licklider Joseph escribió una serie de memorandos para desarrollar la tecnología que permitiría establecer la primera conexión a distancia entre computadoras.
- Licklider Joseph llamó a este concepto "Red galáctica", un conjunto de computadoras globalmente interconectadas para acceder rápidamente a programas y datos.
- Él dirigía el programa de investigación informática de DARPA (la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EE.UU.), que comenzó su actividad en octubre de 1962.
- En 1966 se creó ARPANET, que más tarde evolucionaría hasta convertirse en la actual internet.
(Fuentes: Internet Society/Nodo 50)
La web necesita internet para funcionar
En cierto modo internet equivaldría a la infraestructura —las carreteras de países de todo el mundo— mientras que el contenido de las páginas web es lo que viaja sobre esa infraestructura —los autos, camiones, autobuses— para transportar información.

Las tiendas, las empresas, los cafés... que se asientan sobre esas vías para que los ciudadanos (los internautas) puedan entrar en las páginas web serían los servidores que las alojan.

Si no existiera internet, nadie podría comunicarse a través de la World Wide Web porque no habría manera de enviar esos datos.

Y sin la World Wide Web, la mayoría de nosotros encontraríamos extremadamente difícil (y mucho más costoso) acceder a toda la información que tenemos disponible hoy día.

jueves, 26 de abril de 2018

Ciencia, tecnología y ambiente





Mujeres y patentes: contribución con la actividad inventiva peruana, por Mauricio Osorio

"El año pasado el número de solicitudes de patentes con participación de mujeres inventoras peruanas alcanzó el 21% del total de solicitudes nacionales recibidas por el Indecopi. En el 2000 fue de 6% y en en el 2010 de 9%".

Mauricio Osorio Subdirector de Promoción al Patentamiento de la Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi

8 inventos que cambiaron el mundo y fueron hechos por mujeres - 1
"La primera patente de la cual se tiene registro en el Perú, le correspondió a Carmen Noriega, por la creación de una máquina para moler chocolate, otorgada en 1837".
Hoy se celebra el Día Mundial de la Propiedad Intelectual. Para realzar esta fecha, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ha decidido tomar la ocasión para rendir homenaje a las mujeres involucradas en las actividades creativas y de innovación, como artífices de cambio. Y es que, si bien la capacidad inventiva o de ingenio de las personas no se encuentra determinada por el sexo al que pertenecen, en términos generales, resultan muy frecuentes y casi espontáneas las referencias masculinas a las que se suele recurrir a la hora de abordar los temas relacionados con inventos (como Leonardo Da Vinci, Thomas A. Edison, Alexander Graham Bell, entre otros).
No obstante, pocos conocen que fueron mujeres las que inventaron la fibra resistente con la cual se construye el chaleco antibalas (Stephanie Kwolek), el cristal no reflectante (Katharine Blodgett), el periscopio submarino (Sarah Mather), la escalera externa de incendios (Anna Connelly), la balsa salvavidas (María Beasley) o la sierra circular (Tabitha Babbitt). Todos estos productos han permitido el desarrollo y progreso de diferentes industrias o sectores, así como transformar o facilitar la vida de las personas.
En el caso concreto del Perú, se puede indicar que existe una relación muy interesante entre las mujeres y las invenciones, pero, sobre todo, un futuro que avizora mayor consolidación, volumen y aporte para los intereses nacionales. Como muestra, comparto tres aspectos que valen la pena resaltar.
En primer lugar, la presencia de mujeres inventoras en nuestra sociedad mantiene larga data. De hecho, la primera patente de la cual se tiene registro en el Perú, le correspondió a Carmen Noriega, por la creación de una máquina para moler chocolate, otorgada en 1837. A pesar de que no se ha podido rescatar mayor información sobre esta inventora peruana, la máquina desarrollada podría haber resultado muy importante para la naciente actividad industrial de la época.
También se puede mencionar que el registro más antiguo de una patente concedido a una mujer peruana encontrado en los archivos del Indecopi, le corresponde a Elma Paniagua de Carranza, docente e inventora en serie peruana, quien, junto con Sigfredo Leo Farje, logró patentar en 1968 un procedimiento para deshidratar vegetales y animales. Las invenciones de la señora Paniagua incluso la llevaron a patentar en Polonia, Chile y España.
En segundo lugar, analizando épocas más cercanas, entre los años 2000 y 2017, casi el 43% de las invenciones con solicitudes de patentes que incluyen participación femenina correspondió a patentes de invención (57% a modelos de utilidad). Este mismo análisis, para el caso de los hombres, resulta en 28% de solicitudes de patentes de invención (72% de modelos de utilidad).
A primera impresión, esta comparación sería intrascendente, pero dada las diferencias existentes entre ambas modalidades de patentes, implica que aquellos inventos desarrollados con participación de mujeres incorporan una mayor carga inventiva y de novedad, como resultado de procesos más complejos de investigación y desarrollo, con el consiguiente mayor impacto esperado para aquellos sectores en los que se aplicarán. Por lo tanto, como país resultará muy conveniente estimular a que un mayor número de mujeres se sume a las actividades de invención.
Por último, el año pasado el número de solicitudes de patentes con participación de mujeres inventoras peruanas alcanzó el 21% del total de solicitudes nacionales recibidas por el Indecopi. Esta, sin duda, es una cifra considerablemente alta si se toma en cuenta que dicha participación fue de 6% en el 2000 y de 9% en el 2010.
Lo señalado evidencia, a partir de la información de patentes, el importante posicionamiento y rol que vienen alcanzando las mujeres en materia de resultados tangibles de las investigaciones e invenciones. Sin duda, un orgullo para nuestra sociedad

lunes, 25 de septiembre de 2017

Ciencia, tecnología y ambiente





Por qué un turrón de maní fue clave para la invención del microondas [BBC]

El popular electrodoméstico se concibió por casualidad, pero el primer modelo era un mastodonte así que tardó décadas en llegar a las cocinas, en las que este año cumple medio siglo


Por qué un turrón de maní fue clave para la invención del microondas

El primer microondas similar al que conocemos en la actualidad salió a la venta en 1967. (Foto: AMANA)
Todo comenzó con una barra de turrón de maní que se derritió en un bolsillo.
Fue este aleatorio incidente el que le dio origen a uno de los electrodomésticos más populares en la actualidad: el microondas.
Corría el año 1945, y en un laboratorio en Estados Unidos, el ingeniero Percy Spencer realizaba experimentos con el magnetrón, un dispositivo que produce señales de radio.
Spencer supuso que esas ondas fueron las que derritieron el dulce que tenía en el bolsillo, así que decidió probar su hipótesis con un huevo crudo y unos granos de maíz. Los expuso a los rayos del magnetrón y voilà: el huevo le explotó en la cara y los granos de convirtieron en palomitas de maíz (pochoclo, cotufas o rosetas).
Un tiempo después, la empresa para la que trabajaba Spencer, Raytheon, patentó el uso del magnetrón para cocinar y así nació el primer microondas, llamado "Radarange".

Turrón de Maní

Todo gracias a un turrón de maní. (Foto: Getty Images)
-Dos cumpleaños-
Al principio, sin embargo, el invento no fue exitoso.
"El primer microondas comercial llegó al mercado en 1947, pero muchos consumidores se mostraban reacios a comprarlos. Las ventas iniciales fueron muy bajas", afirma J. Carlton Gallawa, autor del Manual de Servicio del Microondas.
El rechazo no sorprendía a muchos, el aparato era enorme y costoso: pesaba 340 kilos, tenía una altura aproximada de 1.70 metros y costaba US$5.000 (lo que sería equivalente a alrededor de US$50.000 actuales).
"Los primeros microondas -nosotros teníamos uno en casa- eran del tamaño de un refrigerador y requerían alrededor de 20 minutos para calentarse y ser utilizados", le dijo a la publicación Business Insider Rod Spencer, nieto de Percy Spencer.

Percy Spencer inventó el microondas tras ensuciarse la camisa con una barra de turrón de maní. (Foto: Smithsonian Institution)

Percy Spencer inventó el microondas tras ensuciarse la camisa con una barra de turrón de maní. (Foto: Smithsonian Institution)
Y añade: "Eran muy potentes, eso sí, 10 veces más que los actuales. Una papa se cocinaba en 30 segundos".
Pero no fue sino hasta 1967 que la empresa Amana logró disminuir el costo de manufactura y reducir el tamaño de la tecnología necesaria para su funcionamiento, y fue así como apareció el microondas que conocemos en la actualidad.
-Múltiples usos-

La tecnología que utiliza el microondas también se emplea en otras áreas.
"La razón por la cual el primer modelo fue bautizado "Radarange" es por la conexión que tenía con el radar, que funciona con el principio de que las ondas de radio rebotan cuando se tropiezan con la superficie de un objeto de gran tamaño", afirma Timothy J. Jorgensen, profesor de medicina radioactiva de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos.
Al calcular la distancia de las ondas de radio que se devuelven al chocar con algún objeto, es posible detectar objetos escondidos entre las nubes, el agua o la niebla, y es por eso que los radares detectan aviones y barcos.
"También se descubrió que las tormentas interferían con la detección del radar, así que no pasó mucho tiempo antes de que se empezara a utilizar para determinar la ubicación de tormentas", explica Jorgensen.
-Salón de la fama-

Las ondas utilizadas en las telecomunicaciones pueden ser tan amplias como la superficie de un campo de fútbol, pero las que se utilizan para calentar la comida son relativamente cortas, y de allí viene el nombre de microondas.
Pero no fue sino hasta la década de 1970 en que se volvieron tan populares que se les empezó a llamar comúnmente "hornos de microondas". Antes de eso, se les conocía como "hornos electrónicos".
Y, curiosamente, lo que evita que las microondas te cocinen a ti en vez de a la comida no es el material de la ventana de la puerta, pues éstas no tienen nada de especial: están hechas de plástico o vidrio común.

La clave está en la malla. (Foto: Getty Images)

La clave está en la malla. (Foto: Getty Images)
La protección la da la malla de metal que se encuentra en el interior de ese plástico transparente o vidrio. Los agujeros en esa malla tienen dimensiones específicas para que las microondas no quepan y puedan salir pero que sí las ondas luminosas en el espectro visible.
Así, las microondas rebotan y vuelven a calentar los alimentos, mientras que las ondas de luz pasan por los agujeros y permiten que veamos lo que estamos cocinando.
Eso, por supuesto, no fue lo que pasó el día en que a Percy Spencer se le ensució el bolsillo de su camisa con el caramelo derretido de su turrón de maní.
Pero ese accidente y su capacidad para convertirlo tan popular electrodoméstico le valió un lugar en el Salón de la Fama de los Inventores, honor que comparte con creadores de la talla de Thomas Edison.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Ciencia, tecnología y ambiente

La República 9 noviembre 2015 y La Nación


Hedy Lamarr, la actriz que pasó del primer desnudo en cine a ser la inventora del wi-fi

Google le dedica un doodle a la austríaca que hoy cumpliría 101 años


"Cualquier chica puede ser glamorosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida", fue la frase de cabecera de Hedy Lamarr , la actriz austríaca que saltó a la fama en los años ´30, y con sólo 19, por mostrarse desnuda en un film comercial. Esa mujer, que hoy cumpliría 101 años, se definía no sólo por esa frase y su carrera actoral sino que fue una gran inventora: sentó las bases de la tecnología usada en las comunicaciones inalámbricas como el GPS y el wi-fi, por eso Google le dedicó hoy su doodle.


Hedwig Eva Maria Kiesler, su nombre verdadero, nació el 9 de noviembre de 1914. Fue considerada una de las mujeres más bellas de Hollywood y una destacada ingeniera en telecomunicaciones. A los 19 años protagonizó Extasis de Gustav Machaty, en donde saltó a la fama por protagonizar el primer desnudo integral en el cine comercial.



El éxito de la película provocó que un empresario, Friedrich Mandl, se obsesionara con ella. Usó sus contactos con Hitler y Mussolini, a los que les vendía armas, con el objetivo de obligar a los padres de Hedy a entregarla en matrimonio. Así, Lamarr vivió prácticamente como una esclava de ese hombre, pero aprovechó su infortunio para profundizar sus estudios de ingeniería, pues ya desde niña era considerada una prodigio en las matemáticas.
En 1937, logró escapar de su marido con la ayuda de su asistenta y viajó a los Estados Unidos, en donde llegó a rodar cerca de 30 películas entre las que compartió cartel con figuras como Clark Gable, Lana Turner y Jimmy Stewart. Sansón y Dalila fue el film más destacado de su filmografía.


Por esas épocas, con la ayuda del compositor George Antheil, creó un sistema de comunicaciones secretas y este llegó a ser una versión inicial del salto de frecuencia que mezclaba la modulación de señales con el sistema de una pianola y que se utilizó más tarde para construir torpedos. Además, este invento sentó las bases de la tecnología usada en las comunicaciones inalámbricas como el GPS, los teléfonos móviles o el wi-fi.La labor de Hedy Lamarr como inventora fue reconocida después de su muerte (el 19 de enero de 2000). Desde 2005, cada 9 de noviembre se celebra el día del inventor en los países de habla germana (Austria, Suiza y Alemania).





Aquí en una de las peículas que filmó: "Sansón y Dalila"