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viernes 3 de mayo del 2013
Alemania: quieren frenar patente de chimpancé modificado genéticamente
El material genético de
los animales fue alterado con fragmentos de
ADN de insectos, garrapatas y cangrejos
El logo de la campaña contra la patente del chimpacé. (AP / Testbiotech.org)
Múnich (DPA).
Una decena de organizaciones presentaron un recurso para frenar la
patente de un chimpancé modificado genéticamente, aduciendo que viola
límites éticos de la ley europea de patentes, informó Christoph Then,
portavoz de
Testbiotech, asociación que cuestiona que se realicen patentes de animales.
La
Oficina Europea de Patentes (EPO) concedió la patente cuestionada a la empresa estadounidense
Intrexon en agosto de 2012. Además de
chimpancés, la patente incluye ratones, ratas, conejos, gatos, perros, vacas, cabras, cerdos, caballos y ovejas modificados genéticamente.
En el material genético de los animales afectados por la patente se introdujeron “de contrabando” fragmentos de
ADN
de insectos, garrapatas y cangrejos. Los animales así alterados están
destinados a programas de investigación farmacéutica en los que se busca
desarrollar, por ejemplo, terapias contra el cáncer.
Las organizaciones que presentaron el recurso temen que la patente
sea un incentivo para que aumenten los experimentos con animales. Los
animales en general, y sobre todo los monos, en tanto parientes
biológicos más próximos de las personas,
deben ser tratados con el máximo respeto.
“La concesión de estas patentes rompe un tabú”, agregó Then. “Hasta
ahora el hombre nunca había intentado reprogramar el genoma de los
monos”.
La OEP concedió en 2012 tres patentes de chimpancés. En el segundo
caso también se introdujeron fragmentos de ADN de insectos en el genoma;
en el tercero, se buscó dar al sistema inmune de los chimpancés
características similares al de los seres humanos para así poder poner a
prueba terapias de anticuerpos. Ya se presentaron recursos contra las
tres patentes.
Los experimentos con grandes simios están sujetos a estricta
reglamentación internacional, y en algunos países de la Unión Europea
(UE) están prohibidos.
En total, la EPO emitió unas 1.200 patentes sobre animales. Como
precedente cuenta el ratón del cáncer, al que se le implantó un gen de
cáncer de mama para probar la eficacia de nuevas terapias. Su
importancia en términos de investigación, sin embargo, fue mínima. Por
un lado, los derechos de uso frenaron a los investigadores, y por otro,
el animal tenía un único gen cancerígeno, mientras en el cáncer de mama
pueden intervenir docenas de genes.
También en relación hay varios simios patentados. En 2010 se aprobó,
de acuerdo con Then, la patente de un chimpancé genéticamente
modificado para que sufra de epilepsia.