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lunes, 20 de junio de 2022

Las raciones de campaña de la Wehrmacht

 

20 junio 2022
Las raciones de campaña de la Wehrmacht
En 1944, siendo los tiempos duros para el soldado alemán en el frente de batalla, no lo era menos en el plano de la alimentación, para ese año se tenían que conformar con las “Eiserne portion” (conocidas como “Raciones de hierro”). Estas estaban conformadas principalmente por galletas saladas y unas latas de carne envasada que, atendiendo a la época en la que se elaboraran, podían proceder incluso de caballos. ¿Qué ingerían la mayor parte del tiempo los soldados alemanes? Principalmente, alimentos calientes elaborados en cocinas de campaña que acompañaban a los ejércitos: las llamadas Gulashkanone, tiradas por caballos que se parecían a una pieza de artillería con una larga chimenea.
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, la ración diaria (Portionsatz) de los soldados alemanes se dividía en tres comidas. La primera de ellas era un desayuno más bien escaso. La ingesta más importante se hacía en la comida, donde los militares engullían la mitad de calorías de todo el día. Al caer el sol tomaban una cena ligera que les permitía resistir hasta la mañana siguiente. De tal modo que la comida del mediodía ascendía a la mitad del total, la cena a un tercio, y el desayuno de la mañana siguiente a una sexta parte.
A medio día, los soldados alemanes tomaban principalmente pan de centeno, carne de todo tipo, harina de soja, pescado, frutas y verduras frescas (cuando disponían de ellas los cocineros), patatas, legumbres, pudin en polvo y leche condensada. Esta comida solía ser caliente y en estofados la mayoría de las veces. Era entregada desde las Gulashkanone. En el desayuno, en cambio, les entregaban apenas un trozo de pan, mantequilla o margarina, mermelada y, con suerte, algo de embutido. Todo ello, además del habitual sucedáneo de café hecho a base de nueces o bellotas. La cena era muy similar.
Durante la contienda las cantidades de alimento entregadas a los soldados estaban perfectamente reguladas. De hecho, se asignaba una porción diferente atendiendo al trabajo que desempeñaba cada combatiente. Así pues, la “Ración 1” (Verpflegungssatz 1), la que más cantidad contenía, estaba destinada a los militares de primera línea; la Verpflegungssatz 2 iba dirigida a las unidades de ocupación y comunicaciones; la Verpflegungssatz 3 a los militares asentados todavía en Alemania y la Verpflegungssatz 4 era para las enfermeras y aquellos que desempeñaban su trabajo desde un despacho.
Al contrario de lo que sucedía en otros ejércitos, el alemán se sacrificaba a nivel alimenticio por aquellos hombres que se encontraban en primera línea de fuego. Así pues, estos hombres recibían una cantidad sensiblemente superior de comida que aquellos que se hallaban en un despacho. Quizá el ejemplo más claro fuera el de la carne. Mientras que los miembros del Verpflegungssatz 1 ingerían 136 gramos por jornada, los militares de Verpflegungssatz 4 tomaban escasamente 56. Con el pan sucedía algo parecido, aunque la diferencia era menor (700 por 600 entre ambos Verpflegungssatz). Sin embargo, el inexorable avance a través de los campos de la vieja Europa impedía a los alemanes transportar siempre las cocinas de campaña. Por ello, el ejército contaba, a su vez, con una serie de raciones ideadas para suplir a sus cocineros en pleno campo de batalla.
La primera era la ración de marcha o "Alarmverpflegung". Esta comida era fría y se entregaba a los combatientes en tránsito durante un período que no podía exceder los tres o cuatro días consecutivos. El menú tenía unos 987 gramos de peso y se componía de lo siguiente:
700 gramos de pan.
200 gramos de carne fría o queso.
60 gramos de galletas.
9 gramos de café (o 4 gramos de té).
10 gramos de azúcar.
6 cigarrillos.
Aunque es conocida como “Ración de hierro”, realmente se llamaba Eiserne Portion (Porción de hierro). Y es que, la Eiserne Ration (la verdadera Ración de Hierro) era la que estaba destinada a los animales como los valiosos caballos. La Eiserne portion era una ración de combate con comida enlatada y empaquetada que se entregaba a los soldados alemanes y que estos solo podían ingerir cuando se lo autorizaba su oficial. Habitualmente, cuando los combatientes llevaban varias jornadas comiendo raciones de "Alarmverpflegung" y no había posibilidad alguna de tomar ningún tipo de alimento caliente o frío por ausencia de avituallamiento o problemas con las cocinas de campaña.
Solo en ese caso, los mandos permitían a sus hombres abrir sus raciones. En caso contrario, comer esta ración de emergencia era sinónimo de acabar arrestado y llevarse un severo correctivo. De hecho, para evitar que se ingirieran sin ningún criterio, solían ser entregadas poco antes de partir hacia el campo de batalla y se reabastecían cuando era necesario. Los soldados la transportaban en el Sturmgepäck (la mochila del soldado). La Eiserne Portion carecía de pequeños lujos como caramelos o chocolate, cosas que, si incluía la Ración K, el equivalente de los privilegiados soldados norteamericanos. La Ración de hierro fue la máxima expresión de la mentalidad germana, basada en lo práctico. Fue ideada para albergar la mayor cantidad posible de calorías en el menor espacio posible. El resultado fue que se ganó en ligereza, pero a costa del sufrimiento del paladar. En la práctica, la Ración de hierro incluía los siguientes elementos:
1.-250 gramos de Zwieback (galletas saladas o duras) envueltas en papel encerado y su contenido total equivalía a unas mil calorías. No caducaba nunca y duraban muchísimo, pero eran como placas de cemento. De hecho, los soldados solían introducirlas en agua para ablandarlas e hicieron multitud de bromas durante toda la campaña sobre ellas. No en vano, afirmaban de ellas que podían detener el impacto de una bala disparada a quemarropa.
2.-150 gramos de verduras en conserva.
3.-200 gramos de carne envasada (Fleischkonserve). Los animales de los que provenían podían ser desde cerdos, hasta caballos. Era totalmente insípida. Para abastecer la demanda aparentemente inagotable de carne en conserva, plantas de conservas de toda Alemania y los países ocupados fueron arrastrados al esfuerzo bélico. Así pues, se mezclaron latas de carne de Francia con latas de jamón de Dinamarca, Alemania, Italia, Bélgica e incluso latas de sardinas de Marruecos. Debido a que uno de los pocos marcajes que tenía era el de AM, era conocida por los militares como “Mula Vieja” (Alter naulesel). Aquellas letras equivalían realmente a Alimento Militar.
4.-25 gramos de café.
5.-25 gramos de sal.
La ración de hierro pesaba un total de 850 gramos embalada. También había una media ración que incluía 200 gramos de carne enlatada y 250 gramos de galletas. Esta pesaba un total de 535 gramos con embalaje. En teatros de operaciones como el Frente del Este, donde era sumamente difícil desplazar las cocinas de campaña, se llegaron a repartir hasta tres Eiserne portion a la vez.
A pesar de lo prácticas que eran las raciones de hierro, no eran demasiado apreciadas por los soldados en campaña. Por ello, a finales de 1944 el ejército generalizó la ración extendida (Grosskampfpäcken). Unos menús de emergencia similares a las "K" norteamericanas que incluían, además de la Eiserne portion, barritas de chocolate y frutas, caramelos, cigarrillos y, a veces, galletas dulces.
 
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jueves, 2 de junio de 2022

Chiune Sugihara

Chiune Sugihara
En la fotografía coloreada, Chiune Sugihara y su familia posan con dos soldados alemanes en las escaleras de Japanisches Generalkonsulat, el consulado japonés en Königsberg (hoy Kaliningrado), Alemania, 1941.
Chiune Sugihara fue un diplomático japonés que se desempeñó como vicecónsul del Imperio japonés en Kaunas, Lituania. Durante la Segunda Guerra Mundial, Sugihara ayudó a miles de judíos a huir de Europa al emitirles visas de tránsito para que pudieran viajar a través del territorio japonés. Sugihara emitió más de 2 000 visas, lo que llevó al menos al doble de personas a un lugar seguro.
Sugihara se convirtió en vicecónsul del Consulado de Japón en Kaunas en 1939, luego fue reasignado a Königsberg antes de servir como Cónsul General en Praga, Checoslovaquia, desde marzo de 1941 hasta finales de 1942 y en la legación en Bucarest, Rumania desde 1942 hasta 1944. Cuando las tropas soviéticas entraron en Rumania, encarcelaron a Sugihara y su familia en un campo de prisioneros de guerra durante dieciocho meses. Fueron liberados y devueltos a Japón en 1946.
Sugihara se instaló en Fujisawa en la prefectura de Kanagawa con su esposa y tres hijos. Para mantener a su familia tomó una serie de trabajos, incluso en un momento dado vendiendo bombillas de puerta en puerta. Sufrió una tragedia personal en 1947 cuando su hijo menor, Haruki, murió a la edad de siete años, poco después de su regreso a Japón. En 1949 tuvieron un hijo más, Nobuki, que es el último hijo vivo que representa a la familia Chiune Sugihara, quien aún reside en Bélgica. Chiune Sugihara luego comenzó a trabajar para una empresa de exportación como gerente general de una Bolsa de Correos Militares de EE. UU. Posteriormente utilizando su dominio del idioma ruso, Sugihara pasó a trabajar y vivió una existencia discreta en la Unión Soviética durante dieciséis años, mientras que su familia se quedó en Japón.
En 1985, 45 años después de la ocupación soviética de Lituania, le preguntaron las razones para emitir visas a los judíos. Sugihara mencionaría que los refugiados eran seres humanos y que simple y llanamente necesitaban ayuda.
“Quieres saber sobre mi motivación, ¿no? Bien. Es el tipo de sentimientos que cualquiera tendría cuando ve a los refugiados cara a cara, suplicando con lágrimas en los ojos. Simplemente no se puede evitar simpatizar con ellos. Entre los refugiados había ancianos y mujeres. Además, sentí en ese momento que el gobierno japonés no tenía una opinión uniforme en Tokio. Algunos líderes militares japoneses estaban simplemente asustados por la presión de los alemanes; mientras que otros funcionarios del Ministerio del Interior eran simplemente ambivalentes. La gente de Tokio no estaba unida. Sentí que era una tontería tratar con ellos. Así que decidí no esperar su respuesta. Sabía que seguramente alguien se quejaría de mí en el futuro. Pero yo mismo pensé que esto sería lo correcto... El espíritu de humanidad, la filantropía ... la amistad de vecinos ... con este espíritu, me atreví a hacer lo que hice, afrontando esta situación tan difícil, y por eso, seguí adelante…”
El 4 de octubre de 1984, el Instituto Yad Vashem reconoció a Chiune-Sempo Sugihara como "Justo entre las Naciones".
Puede ser una imagen de 5 personas, personas de pie y al aire libre

 

martes, 22 de mayo de 2018

Historia, geografía y economía





¡Confirmado! Adolfo Hitler murió en 1945 en Berlín

"Ya podemos parar las teorías conspirativa", dijeron investigadores franceses que analizaron los restos de la dentadura del dictador

Adolfo Hitler
Adolfo Hitler. (AFP)
Adolfo Hitler murió en 1945 en Berlín, después de beber cianuro y tras dispararse un balazo, confirmaron investigadores franceses que tuvieron acceso a los restos de la dentadura del dictador, que se conservan en Moscú.
"Los dientes son auténticos, no cabe duda. Nuestro estudio prueba que Hitler murió en 1945", dijo a la AFP el profesor Philippe Charlier.
"Ya podemos parar todas las teorías conspirativa sobre Hitler. No se fue a Argentina en un submarino, no está escondido en una base en la Antártida ni en el lado escuro de la Luna", indicó Charlier.
El estudio, del cual Philippe Charlier es el coautor junto a cuatro otros investigadores, fue publicado en la revista científica European Journal of Internal Medicine.

(Para leer el estudio original, CLIC AQUÍ)

El análisis de la mala dentadura de Hitler y de varias piezas, no encontró ningún rastro de carne, ya que el dictador nazi era vegetariano, indicó Charlier.

En marzo y en julio de 2017, los servicios secretos rusos FSB y los archivos estatales rusos autorizaron a un equipo de científicos a examinar los huesos del dictador, por primera vez desde 1946, contó el experto.

El equipo francés pudo analizar un fragmento del cráneo que fue atribuido al "Fuhrer", que tenía un agujero en el lado izquierdo que probablemente fue provocado por el impacto de la bala.

Los científicos no pudieron tomar muestras de este fragmento.

La morfología del fragmento correspondía con las radiografías del cráneo de Hitler tomadas antes de su muerte, estimó el estudio.

--- Detalles del estudio ---

Este estudio confirma la versión generalmente aceptada de que Hitler murió el 30 de abril de 1945 en su búnker de Berlín con su compañera Eva Braun, y además entrega nuevas informaciones sobre las causas exactas de su muerte, indicó Charlier.

"No sabíamos si había usado una cápsula de cianuro para darse muerto o una bala en la cabeza. Son muy probables ambos", dijo.

El análisis de los dientes no encontró ningún rastro de pólvora, lo que indica que el revólver no entró en la boca y que más probablemente fue apuntado al cuello o a la frente.

Además, los depósitos azulados en sus piezas de dentadura postiza podrían indicar "que hubo una reacción entre el cianuro y la dentadura", dijo el investigador.

Charlier, especialista en medicina legal y antropología, también participó en el análisis del corazón momificado de Ricardo Corazón de León.