«La buena información que está oculta es inútil; la mala información que está fácilmente disponible es nefasta»
martes, 18 de septiembre de 2012
viernes, 25 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
Ciencias Sociales, Comunicación
Descubren primera tumba de élite asociada a la leyenda de Naylamp
Para conocer sobre esta leyenda consulta nuestro catàlogo OPAC, pues en biblioteca te esperan estos libros y/o revistas para que las consultes o recomiendes a tus alumnos
lunes, 14 de marzo de 2011
domingo, 28 de febrero de 2010
Ciencias Sociales
SÍ NOS VEN
Hallazgo: milenaria historia es real
El Mercurio de Chile
Los vestigios de una cultura previa a los incas, la Lambayeque (o de Sicán), están saliendo a la luz tras cuatro años de excavaciones en el complejo Chornancap, cerca de la ciudad de Chiclayo, en el norte costero del Perú. Siguiendo la pista de unas pinturas desenterradas en 1983 por el investigador Christopher Donnan, un equipo dirigido por el arqueólogo Carlos Wester La Torre logró encontrar bajo 25 metros de arena el templo sagrado de Naylamp.
“Aún no estamos seguros si perteneció exactamente a él o a alguno de sus descendientes, pero sí podemos decir que perteneció a un líder, donde se hacían ceremoniales. Había un calendario ceremonial vinculado al mar, la luna y probablemente a sacrificios humanos”, explica Weste, quien dirige el Museo Arqueológico Brüning en Lambayeque.
Lo importante del hallazgo es que entrega pruebas reales de la existencia de Naylamp, un soberano de características míticas, cuya historia se hizo conocida durante mil años solo gracias a la tradición oral. “Necesitamos encontrar argumentos arqueológicos para validar la tradición oral y cada vez tenemos más indicios. Los elementos de la leyenda aparecen en los edificios que hemos encontrado”, sigue Wester.
¿Quién es Naylamp? Dice la leyenda que él venía navegando y eligió estas costas para levantar su imperio. Su fama es la de un líder político y religioso de características algo sobrenaturales y trajo prosperidad al lugar. Naylamp se convirtió en leyenda una vez que dejó el lugar, supuestamente volando. Su entorno explicó su ausencia de esta forma y si lo sepultó en alguna parte, esa tumba no ha sido encontrada aún.
domingo, 6 de diciembre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
Ciencias Sociales
LAMBAYEQUE. UN MURO LLENO DE IMÁGENES SERÍA LA PISTA QUE BUSCABAN LOS INVESTIGADORES
El misterio de Naylamp al descubierto
Una duna de 15 metros de alto cubrió durante más de 11 siglos un mural adornado con íconos que, según los investigadores, serían nada menos que las piezas que permitirán descifrar la leyenda de Naylamp; aquel ser, mitad hombre mitad dios, que vino del mar para crear una poderosa cultura hasta las costas de lo que hoy conocemos como Lambayeque.
El muro forma parte del Complejo Arqueológico de Chotuna y habría sido levantado 900 años después de Cristo. Este complejo se encuentra ubicado cerca de las comunidades de San José y Mórrope, a 10 kilómetros al oeste de Lambayeque.
Luego de un paciente trabajo de investigación que comenzó en el 2007, cuatro arqueólogos encabezados por el investigador Carlos Wester La Torre encontraron esa pared.
“Al retirar el sello se pudieron registrar las imágenes sucesivas de la conocida “ola marina” que termina en la cabeza de un ser antropomorfo y ornitomorfo con penachos delineada en color negro sobre fondo amarillo, remarcada por una línea negra sobre blanco y en la base nuevamente de color amarillo”, detalló el investigador, quien afirma que se trataría de Naylamp.
Wester destacó que esta imagen es uno de los íconos más emblemáticos del arte de la cultura Lambayeque. La ola antropomorfa aparece en vasijas lambayeque medio, en representaciones impresas en las botellas denominadas huaco rey. También en muchos objetos metálicos especialmente en oro y tejidos.
“Y ahora lo tenemos como elemento decorativo en una fachada de una construcción, cuya función debió ser de carácter ritual”, sostuvo.
El investigador aseguró que los trabajos continuarán hasta diciembre y que las excavaciones alcanzarán de 5 a 7 metros de profundidad.
Luego, los hallazgos serán cubiertos con arena para protegerlos de las lluvias que pudieran caer en el fenómeno de El Niño que se avecina.

