Mostrando entradas con la etiqueta danza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta danza. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2022

Sandra, Begué, la peruana que baila contra los estereotipos de belleza

 

Día Internacional de la Mujer: Sandra Begué, la peruana que baila contra los estereotipos de belleza

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la bailarina de fama internacional, Sandra Begué habla sobre su amorío con la danza, su lucha contra los estereotipos de belleza y los retos de ser una bailarina en el Perú.

“Yo nunca pensé que mi cuerpo estaba mal hasta que -otros- me dijeron que estaba mal", revela la bailarina peruana. (Fotos: Instagram)
“Yo nunca pensé que mi cuerpo estaba mal hasta que -otros- me dijeron que estaba mal", revela la bailarina peruana. (Fotos: Instagram)
Jazmín Flores

Para Sandra Begué, crecer con un cuerpo musculoso en el mundo de la no fue fácil. Durante mucho tiempo escuchó que su peso y forma no eran las adecuadas y que no podría ser una exitosa por lucir así. Varios años después, en base a esfuerzo, dedicación y mucha pasión, Sandra fue rompiendo los candados de esos estereotipos y abriendo puertas de oportunidades hasta que finalmente logró un cambio. Hoy, con miles de seguidores en redes, una magnífica carrera en el baile y auspicios de grandes marcas como Nike, Sandra está conquistando el mundo del baile en tacones (y contra todo prejuicio). En el , nos cuenta su historia.

MIRA TAMBIÉN: Día Internacional de la Mujer: ¿cómo afectó la pandemia a las mujeres en el Perú?

Sus primeros pasos

La bailarina que recorrió los escenarios de Broadway no siempre fue la mujer empoderada y llena de confianza que vemos hoy. Hace muchos años, en la época en la que era solo una niña, experimentó el dolor de no encajar en el estándar de belleza por tener un cuerpo distinto a las demás.

A la tierna edad de 4 años, dio sus primeros pasos en la danza con la gimnasia artística. Esta disciplina que unía deporte y arte, consistía en pequeñas rutinas -a modo de mini coreografías de baile- en las que se las pasaba en el piso o en la viga. Su primer maestro -quien venía del mundo de la danza clásica- notó la perseverancia y el brillo de Sandra y la alentó a tomar clases de ballet. Inmediatamente, con el apoyo y aliento de su mamá, al cumplir 10 años, Sandra empezó su recorrido en la danza a través del ballet.

Durante 6 años, descubrió su pasión por el ballet en la Escuela de Ballet Lucy Telge, que pertenece al Ballet Municipal de Lima. Lo amaba. La disciplina y su naturaleza sumamente artística y performática hicieron que soñara, por primera vez, en convertirse en una gran bailarina de ballet. Sin embargo, sus sueños se comenzaron a estancar cuando los demás empezaron a señalar que su cuerpo era diferente.

“Yo siempre fui muy musculosa. De chiquita era siempre muy musculosa y eso, obviamente, no encajaba. Era super doloroso porque yo realmente sí quería ser bailarina”, comenta, “Tenía unas ganas de conquistar el mundo a través del baile pero sentía que siempre ponían mi peso y mi cuerpo como un obstáculo para poder seguir adelante”.

Todos le decían a Sandra que no lucía como una bailarina de ballet debía lucir y esos comentarios calaron tanto en ella que empezó a sentirse mal consigo misma. A pesar de su corta edad, sentía que ya no podía más emocional y mentalmente. Sufría de muchos desórdenes alimenticios, se sentía mal todo el tiempo, “ya no era feliz haciendo lo que la hacía feliz”, por lo que decidió retirarse del baile y dejar todo atrás.

(Fotos: Instagram @aquelarre.lab)
(Fotos: Instagram @aquelarre.lab)
MIRA TAMBIÉN: Conoce a Isabella Montoya, la peruana que impulsa la moda sostenible y triunfa en Nueva York

Bailando contra los estereotipos

En medio de todo el desgaste emocional por las críticas a su cuerpo, Sandra se encontraba atravesando la adolescencia. “Mis brazos eran marcadísimos, incluso para una niña de 13 años. Tenía los brazos musculosos, la espalda ancha y no veía eso -en referencia a la representación-”. Llegó incluso a pensar que estaba mal ser así. Todo lo malo que veía en sí misma fue porque otros se lo dijeron. “Yo nunca pensé que mi cuerpo estaba mal hasta que -otros- me dijeron que estaba mal”, recuerda.

“Sería mucho más chévere que dejemos de enfocarnos tanto en lo físico y motivemos las cosas internas que tenemos” imagina. Es decir, hablar de las cualidades, el talento y todas esas características positivas de las que una mujer se sienta orgullosa y no sienta miedo de sentirse juzgada. Pues, curiosamente, a un bailarín no se le pide cumplir con estándares de belleza, pero a las mujeres bailarinas sí.

Sandra destaca que es mucho más que un cuerpo y lo que puedan decir de él. “Hace mucho tiempo tomé la decisión de dejar de pesarme y no hacer dietas”, revela. Come lo que la hace feliz, sin llegar al exceso.

No se deja llevar por las exigencias ni los estereotipos que la sociedad quiere imponerle. Esa urgencia de encajar en el mismo molde ya no la reprime, aunque aún se topa con personas que la cuestionan a ella y a su cuerpo. Mucha gente le dice “no tienes el cuerpo de una bailarina”, a lo que ella responde con que, en realidad, “solo se necesita tener un cuerpo y ya”. No necesita cumplir con los estándares de los demás. Ella es su propio estándar.

Sandra ya la tiene muy clara, pero aún quedan muchos estereotipos sobre las mujeres bailarinas que considera que deben ser eliminados. Uno de ellos es la sexualización de la mujer. Al bailar en tacones y lencería a través de movimientos sensuales, mucha gente cree que la mujer debe ser sensual para el público. Sandra refuta esto y afirma que debe ser decisión de la mujer. Pues estará bien siempre y cuando sea por decisión propia y mientras la mujer se sienta cómoda, que al fin y al cabo, es lo más importante.

(Fotos: Instagram @sandrabegue_)
(Fotos: Instagram @sandrabegue_)

Ser bailarina en el Perú

Cuando tenía 18 años, Sandra llevaba en paralelo su vida como bailarina y la carrera universitaria de Nutrición y Dietética en la UPC, cuando se le presentó la oportunidad de audicionar para la primera compañía multidisciplinaria de la escuela de danza D1, de la reconocida bailarina peruana Vania Masías.

“Si entro a la compañía, me salgo de la universidad y me dedico a cumplir mi sueño: bailar”, se prometió a sí misma. Y así, lo cumplió. Dejó la posible estabilidad de una carrera universitaria para adentrarse de lleno al artístico mundo de la danza.

Pertenecer a la compañía de D1 le ha abierto muchas puertas y oportunidades que jamás pensó llegar a tener. Sandra ha pisado escenarios de ciudades como Londres o Nueva York y ha participado en reconocidos musicales como “Hairspray” y “Lion King”. Incluso, forma parte de la famosa compañía de baile estadounidense, The Richfam, para la cual tuvo que pasar un casting a nivel mundial con 300 postulantes. Quedó entre las cinco finalistas y viajó a Los Ángeles.

“Ese viaje cambió mi vida por completo. Fue la primera vez en mi vida que me atrevía a bailar en lencería”, afirmó. Su paso por la Richfam reconfiguró radicalmente su pensamiento: Muchas barreras mentales se rompieron. Que no era suficiente, que mi cuerpo no era bonito, que mi cuerpo no era para el baile”.

lunes, 18 de julio de 2011

Educación por el arte

Mi Hogar 17 de julio del 2011


LAS REGLAS DEL JUEGO
La hora del pole dance
Por: Susana Pareja Consultora
Domingo 17 de Julio del 2011

Para muchos, el baile del tubo evoca imágenes de mujeres contoneándose alrededor de un tubo metálico, a la espera de un billete. Nada más lejano del espectáculo que vi en el Primer Campeonato Nacional de Pole Dance, un nuevo deporte artístico y acrobático que empieza a difundirse en el Perú gracias a la actual campeona sudamericana, nuestra compatriota Elizabeth Muñoz.

Las pole dancers me dejaron perpleja. Ni bien empezó la música, treparon por los aires con histrionismo y destreza pero, sobre todo, con lo que percibí como una fuerza sobrehumana. Sus piruetas, entre gimnásticas y circenses, rompieron todos mis paradigmas.

Sí, hubo visos de erotismo, pero solo como aderezo para rutinas coreográficas complejas, con saltos y cabriolas que nos hacen pensar que las bailarinas están sostenidas del techo por un cable invisible.

Las raíces del pole dance se remontan al mallkhamb, un tubo que se utiliza en el yoga. Luego vinieron las ferias ambulantes de Estados Unidos en los años 20, donde las showgirls usaban los tubos que sostenían las carpas para bailar. Pasaron los años y el espectáculo se trasladó a los bares burlesque y después a los locales de strip tease. En los 90, la canadiense Fawnia Monday empezó a promover el baile del tubo como ejercicio, y hoy es un deporte camino a ser olímpico.

En el Perú ya tenemos a nuestra primera campeona nacional de pole dance: Gisella Scheuch, quien nos representará este año en el sudamericano de Buenos Aires y que bien podría repetir la hazaña de Elizabeth Muñoz.

jueves, 14 de agosto de 2008

3º SEC. CURSO: DANZA

Bibliografía: Conoce los principales aportes de la cultura Afro Peruana Para profesora: Giovanna Díaz. 18 julio del 2008

• Perú negro: gloría y honor eterno a nuestros ancestros: palabras de Paul W. Colinó Monroy, del Movimiento Negro Francisco Congo / Juan José Tenías.
En: Misión sin Fronteras. 27. (262)

• Libertad de golpe: 150 años de lucha para adquirir carta de ciudadanía / Jorge Paredes. En: El Dominical. 49. (249)

• El gran criollismo negro peruano. En: El Dominical. 47. (47)

• 985.21/U2
Ugarte Elespuru, Juan Manuel, 1911-2004. Lima y lo limeño. -- Lima (PE):
Universitaria, 1966.282 p.

• 985.061/g
Reátegui, Wilson; Kapsoli Escudero, Wilfredo; [y otros]. La guerra del Pacífico. -- Lima (PE): Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
1979.

• Los derechos de los negros en el Perú: ¿sigue siendo el color de la piel una limitación? En: Somos. XI. (563)

• A ti sí te cumben: una historia de lo afro andino en el Perú. Somos. IX. (455)

• 266/B1/ 03771
Ballan, Romeo. Misioneros de la primera hora: grandes evangelizadores del Nuevo Mundo. V centenario de evangelización en América Latina, 1492-1992, creemos, Señor. Aumenta nuestra fe. – Lima (PE): "Sin Fronteras", 1991.

• R/985/B2/3
• El problema de la introducción de esclavos. En: Basadre, Jorge, 1903-1980.
Historia de la república del Perú, 1822-1930. p. 188-190. 3.

• La jarana es en el cielo: se fue Caitro Soto, el artista que hizo del cajón un instrumento sobrio y elegante / Juan Guillermo Carpio Muñoz. En: Somos.
XVII. (921)

• 382.44/R8
Romero, Fernando, 1905-. Safari africano y compraventa de esclavos para el Perú: (1412-1818). – Lima (PE): Instituto de Estudios Peruanos: Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, 1994. 275 p.

También pueden consultar la colección de enciclopedias referentes al Perú y su historia por cada uno de los temas solicitados, así como historia de la literatura peruana.