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jueves 30 de mayo del 2013
08:41
Un estudio muestra que los chimpancés tienen pataletas
Científicos estadounidenses descubrieron que los
primates reaccionan emocionalmente cuando toman decisiones equivocadas, como los humanos
Los simios tienen mucho más en común con los hombres de lo que se se pensaba.
(BBC Mundo). Igual que muchos seres humanos, los
chimpancés
y los bonobos, también conocidos como chimpancés pigmeos, reaccionan
con bastante emoción cuando toman una decisión arriesgada que no rinde
los frutos esperados
Ésa es la conclusión de un grupo de investigadores de la
Universidad de Duke,
en Estados Unidos, que desarrolló varios experimentos sobre toma de
decisiones, en los que los simios juegan para conseguir premios
comestibles.
Algunos de los animales que perdían en el juego, al conseguir un
insípido trozo de pepino en lugar de una deseada banana, reaccionaron
con lo que podría ser el equivalente simio de una pataleta humana.
El hallazgo de los investigadores fue publicado en la última edición
de la revista Plos One, de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
HUÉRFANOSLos científicos trabajaron con 23 chimpancés y 15 bonobos en dos santuarios de simios en la República del Congo.
“Todos los animales son huérfanos rescatados del mercado de carne de
animales silvestres”, le explicó a la BBC Alexandra Rosati, líder del
proyecto, que ahora trabaja en la Universidad de Yale, también en EE.UU.
“Están en una suerte de semicautiverio, pero es posible interactuar con ellos en juegos”, dijo.
“Es lo más cerca que podemos estar de ellos sin llegar a estar en la selva”, añadió.
Señalan que el estudio sugiere que los sentimientos de frustración y
lamentación -tan fundamentales para nuestras propias decisiones- no son
únicamente humanos.
La doctora Rosati, que estudia la capacidad de solucionar problemas
de los simios para examinar el origen del comportamiento humano, diseñó
dos juegos para el experimento.
En el primero, los animales podían escoger entre recibir un premio
comestible relativamente pequeño inmediatamente o recibir otro más
grande pero después de esperar un tiempo.
En el segundo experimento (vea un extracto en el video), los simios
debían escoger entre una opción “segura” y otra “arriesgada”.
La alternativa segura era la de seis maníes o cacahuetes escondidos
bajo un cuenco. Mientras que la arriesgada era o bien un decepcionante
trozo de pepino o un preferido trozo de banana.
Muchos de los chimpancés expresaron emoción tanto cuando tenían que esperar como cuando tomaron un riesgo que no valió la pena.
Los investigadores registraron en cámara algunas de las reacciones,
que son muy parecidas a las pataletas humanas e incluyen gritos y
“pucheros”.
Además, según Rosati, algunos simios reaccionaron rascándose ansiosamente o moviendo las barras de su jaula.
“Algunas de las reacciones se parecen mucho a las de un niño gritando “no, yo quería eso””, describió la investigadora.
ESTADOS DE HUMOR PARECIDOSSegún explicó Roseti,
los resultados de este estudio sugieren que el componente emocional del
proceso de toma decisiones no es único de la especie humana.
Los sentimientos de frustración y de arrepentimiento, tan
fundamentales en nuestra toma de decisiones, están presentes también en
la sociedad de los simios.
Además, los investigadores encontraron diferencias en la manera en
que las dos especies observadas respondieron a los juegos: los
chimpancés tenían más predisposición a arriesgarse que los bonobos.
Esto podría sugerir, según Rosati, que la capacidad de los simios
para sentir emociones pudo haber ayudado a moldear su forma de vida.
“Estas diferencias pueden verse reflejadas en las distintas maneras
en las que buscan comida en la vida silvestre”, dijo la doctora.
“Tal vez por eso es más probable que los chimpancés se involucren en
arriesgadas estrategias como la caza, en el sentido de que pueden
pasarse un día entero persiguiendo algo y acabar con nada”, añadió.
En términos generales, dijo la investigadora, los resultados
sugieren que el proceso de toma de decisiones de los simios tiene
motivaciones y pasa por estados de ánimo similares a los nuestros.