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viernes, 27 de septiembre de 2019

General






Ley del Libro: ¿Por qué los gremios se oponen al proyecto del Ejecutivo?

La Cámara Peruana del Libro y Editoriales Independientes del Perú critican propuesta del Ejecutivo sobre modificación tributaria en la industria, ya que excluye a las grandes empresas del reintegro

Según información de la Sunat, al 2018 no existía información oficial sobre los efectos reales de las exoneraciones tributarias (en cualquier sector del país). (Foto: EFE)
Según información de la Sunat, al 2018 no existía información oficial sobre los efectos reales de las exoneraciones tributarias (en cualquier sector del país). (Foto: EFE)



Los beneficios tributarios recogidos en la Ley de Democratización del Libro y Fomento de la Lectura –publicada en el 2003– vencerán el próximo 11 de octubre. Ante esta situación, compiten en el Congreso dos iniciativas: una aprobada por la Comisión de Cultura, la cual propone extenderlos por diez años; y otra presentada por el Ejecutivo, que reduce la ampliación a tres años y modifica algunas medidas tributarias.
Respecto a este último proyecto, la Cámara Peruana del Libro (CPL) y la organización Editoriales Independientes del Perú (EIP) consideran que el plazo de tres años es insuficiente para que la industria se consolide y alcance resultados relevantes, debido a que las políticas en el sector cultura son pensadas para un largo plazo.
“El proyecto de ley presentado por el Ejecutivo desvirtúa las propuestas trabajadas durante dos años, dando plazos ridículos para las medidas tributarias y fijando topes arbitrarios para acceder a beneficios como el reintegro tributario”, dijo José Carlos Alvariño, presidente de la CPL.
Según información de la Sunat, al 2018 no existía información oficial sobre los efectos reales de las exoneraciones tributarias (en cualquier sector del país). De igual manera,el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó un informe en el que demuestra que, a pesar de tener beneficios tributarios, el precio de los libros no disminuyó entre el 2011 y el 2018.
No obstante, Alvariño mencionó que un estudio de la Universidad del Pacífico (UP) revela que “por cada sol que se exoneró en el precio de un libro, el sector editorial ha devuelto tres a la economía”.
REINTEGRO TRIBUTARIO
Además de un plazo menor de extensión, el proyecto del Gobierno plantea la exoneración del Impuesto General a las Ventas (IGV) y el reintegro tributario, pero con algunas diferencias respecto de la ley vigente.
En cuanto a este último beneficio, el documento precisa que solo se otorgará a aquellas editoriales cuya facturación anual no supere las 150 UIT, que equivalen a alrededor de S/630.000 (hoy, la ley vigente indica que las editoriales que alcanzan el 0,25% de una UIT pueden acceder al reintegro).
Asimismo, se propone asignar un monto de S/16 millones al Ministerio de Cultura para que pueda financiar actividades vinculadas al fomento de la lectura y el libro.
“La ley vigente habla de un monto mínimo por facturación para que se pueda acceder al reintegro. Por lo tanto, excluye a las pequeñas editoriales que con una factura no alcanzaban ese porcentaje”, explicó Arturo Angulo, especialista legal de Industrias Culturales y Artes del Ministerio de Cultura.
Silvia Gonzales, presidenta de EIP, indicó que efectivamente la norma vigente dejaba fuera del beneficio tributario a las pequeñas y medianas empresas, pero que la propuesta del Ejecutivo excluye a las grandes.
“No es aceptable una barrera que impida el acceso a este beneficio a las empresas editoriales, sean estas pequeñas, medianas o grandes”, afirmó Alvariño.
Con la iniciativa del Gobierno, los gremios estiman que el precio de los libros se encarecerá y que, en consecuencia, se empezarán a importar más de estos productos.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

PFRRHH;Ciencia, tecnología y ambiente





Las diferencias entre el nuevo etiquetado y el modelo rechazado

Ayer se aprobó cambiar el etiquetado de alimentos procesados altos en azúcar, sodio y grasas. Estas son las características del nuevo modelo

Ley de alimentación saludable
Los productos con exceso de grasas trans deberán contener el mensaje “evitar su consumo”, ya que se consideran totalmente dañinas, como el tabaco. (Foto: archivo)
La Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores de los Servicios Públicos del Congreso aprobó ayer el cambio de etiquetado de alimentos para productos procesados, esto en el marco de la Ley de alimentación saludable (Ley 30021).
Sectores como el Ministerio de Salud, la Defensoría del Pueblo, el Colegio de Nutricionistas del Perú, entre otros, manifestaron su oposición al cambio, que ha dejado de ser un octágono de color rojo, con marco negro y blanco.
En su lugar, el modelo aprobado con 10 votos a favor (9 de Fuerza
Popular y uno del Apra) y 3 en contra (de Acción Popular, Frente Amplio y Alianza para el Progreso), contempla un semáforo que incluirá advertencias de alto, medio, bajo, tipo de nutriente y porcentajes.
En tanto, la Sociedad Nacional de Industrias también manifestó su apoyo al semáforo nutricional, ya que –según su punto de vista– ofrecía mayor información de los nutrientes críticos a los consumidores.
Conoce en esta infografía las características del nuevo modelo de etiquetado de la Ley de alimentación saludable y el patrón rechazado. 
Ley de alimentación saludable
Este es el nuevo modelo del etiquetado. (Infografía: El Comercio)

General









lunes, 14 de abril de 2014

PFRRHH





Las mayorías también se equivocan, por Rolando Arellano C.

La mayoría se equivocó en el referéndum que convocó Pilatos, que pidió al pueblo que decida si liberaba a Jesús o a Barrabás.


Las mayorías también se equivocan, por Rolando Arellano C.
Rolando Arellano
  • Rolando Arellano
  • Profesor de Centrum Católica
Los grandes cambios de la historia están marcados por la protección de las minorías y por líderes que se oponen a las ideas establecidas. Creemos que esta misma idea debiera guiar la discusión sobre el tema de la unión civil de personas del mismo sexo.
La historia del mundo está teñida por diferentes tipos de discriminación contra las minorías y los más débiles. Así, durante siglos parecía natural la existencia de nobles, que tenían el privilegio de mandar, y de plebeyos, que debían obedecer. También la idea de que algunas razas eran superiores a otras, y por tanto tenían el derecho de esclavizarlas o eliminarlas. Y el caso más evidente de discriminación ha sido sin duda el de la superioridad de los hombres frente a las mujeres.
No se piense que en esos casos la mayoría que tenía el poder sabía que estaba en falta y que abusaba de su situación. No. Lo más común era que, con buena voluntad, ella creía que tenía razón. Argumentos no faltaban. “Los nobles han recibido la orden de Dios para guiar y mantener al pueblo, que no sabe lo que le conviene”. “Hay evidencia científica de que los arios son más inteligentes que otras razas”. “¿No dice la Biblia que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, y a la mujer, para acompañarlo?”. Tras siglos de repetir e imponer ideas como esas, era normal que la mayoría las creyera firmemente.
Por tanto, si Bolívar o San Martín no se hubieran arriesgado a la excomunión que les prometía la Iglesia por oponerse al sacrosanto derecho del rey de España, hoy seguiríamos siendo colonia. Y sin luchadores como Martin Luther King, que se enfrentó a la mayoría blanca, hoy no habría un presidente negro en Estados Unidos. Felizmente, ejemplos de esos grandes líderes hay más. Por el contrario, a los que nadie recuerda, es a los dirigentes que se conformaron con seguir la corriente de la opinión de las mayorías.
En el caso de los derechos civiles de personas del mismo sexo ocurre algo similar. Aparecen ideas como que “la homosexualidad es antinatural”, sin que nadie enseñe que ella no es una opción, sino que fue justamente la naturaleza la que los hizo así, como hizo heterosexuales a otros. “Son escandalosos”, se afirma, sin que se sepa que los afeminados son solo una pequeña porción de este grupo, y que la norma son homosexuales hombres y mujeres insertos en la sociedad de la manera más correcta: militares, secretarias, gerentes, abogados, curas y monjas. “Fomentan la homosexualidad”, dicen también, sin pensar que, evidentemente, los homosexuales son en general hijos de heterosexuales. O “quieren casarse”, cuando ese no es su pedido –que merecería discusión mayor– sino tener derechos básicos de convivencia.
En fin, debemos entender que es explicable que nuestra sociedad tema dar a esta minoría los derechos que le corresponden. Pero debemos entender también que el que las mayorías piensen así no significa que tienen razón, y que es deber de sus líderes el guiarlos para avanzar hacia una justicia para todos.
No olvidemos que en estos días de Semana Santa se cumplen casi 2.000 años del más importante referéndum de la historia cristiana, donde indudablemente la mayoría se equivocó al optar. El que convocó Poncio Pilatos cuando pidió al pueblo que decida si liberaban a Jesús o a Barrabás.