Los estudiantes de primaria,
secundaria y bachillerato que han utilizado libros electrónicos tienden a
encontrar los libros de papel más fáciles de leer, según una encuesta
reciente realizada por la Asociación de Bibliotecas Escolares de Japón.
En la encuesta se preguntó a unos
7.000 estudiantes que dijeron haber leído un libro electrónico: «¿Qué te
parece más fácil de leer y entender: los libros de papel o los libros
electrónicos en un smartphone o una tableta?»
«Los libros de papel» fue la elección
del 45,6% de los estudiantes de primaria, el 40,4% de los de secundaria y
el 45% de los de bachillerato. «Por su parte, los libros electrónicos
en un smartphone o una tableta fueron la opción elegida por el 34,4% de
los estudiantes de primaria, el 38,5% de los de secundaria y el 34,9% de
los de bachillerato. Una pluralidad de encuestados en cada grupo
prefiere leer libros en papel en lugar de libros electrónicos.
Los estudiantes de primaria,
secundaria y bachillerato que han utilizado libros electrónicos tienden a
encontrar los libros de papel más fáciles de leer, según una encuesta
reciente realizada por la Asociación de Bibliotecas Escolares de Japón.
La encuesta anual se realiza para
determinar las tendencias de lectura entre los estudiantes. Un total de
14.091 estudiantes matriculados en 161 escuelas de todo el país, desde
alumnos de cuarto curso de primaria hasta estudiantes de tercer curso de
secundaria, respondieron a la encuesta realizada en junio.
En la encuesta se preguntó a unos 7.000 estudiantes que dijeron haber
leído un libro electrónico: «¿Qué te parece más fácil de leer y
entender: los libros de papel o los libros electrónicos en un smartphone
o una tableta?»
En general, se considera que las
chicas leen más que los chicos y, según la encuesta, tienden a preferir
la lectura de libros de papel, ya que el 47,6% de las chicas de
primaria, el 45% de las de secundaria y el 49,2% de las de bachillerato
afirman que el papel facilita la lectura. En cambio, sólo el 43,1% de
los chicos de primaria, el 34,9% de los de secundaria y el 39,1% de los
de bachillerato se decantan por los libros de papel.
«Los libros de papel son más adecuados
para leer cuentos y novelas, que requieren una gran concentración en el
contenido», afirma Kuniyoshi Sakai, profesor de neurociencia del
lenguaje en la Universidad de Tokio.
Ley del Libro: ¿Por qué los gremios se oponen al proyecto del Ejecutivo?
La Cámara Peruana del Libro y Editoriales Independientes del Perú
critican propuesta del Ejecutivo sobre modificación tributaria en la
industria, ya que excluye a las grandes empresas del reintegro
Según
información de la Sunat, al 2018 no existía información oficial sobre
los efectos reales de las exoneraciones tributarias (en cualquier sector
del país). (Foto: EFE)
Los beneficios tributarios recogidos en la Ley de Democratización del Libro y Fomento de la Lectura –publicada en el 2003– vencerán el próximo 11 de octubre. Ante esta situación, compiten en el Congreso dos
iniciativas: una aprobada por la Comisión de Cultura, la cual propone
extenderlos por diez años; y otra presentada por el Ejecutivo, que
reduce la ampliación a tres años y modifica algunas medidas tributarias.
Respecto a este último proyecto, la Cámara Peruana del Libro (CPL) y la organización Editoriales Independientes del Perú (EIP)
consideran que el plazo de tres años es insuficiente para que la
industria se consolide y alcance resultados relevantes, debido a que las
políticas en el sector cultura son pensadas para un largo plazo.
“El
proyecto de ley presentado por el Ejecutivo desvirtúa las propuestas
trabajadas durante dos años, dando plazos ridículos para las medidas
tributarias y fijando topes arbitrarios para acceder a beneficios como
el reintegro tributario”, dijo José Carlos Alvariño, presidente de la
CPL.
Según
información de la Sunat, al 2018 no existía información oficial sobre
los efectos reales de las exoneraciones tributarias (en cualquier sector
del país). De igual manera,el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)
publicó un informe en el que demuestra que, a pesar de tener beneficios
tributarios, el precio de los libros no disminuyó entre el 2011 y el 2018.
No
obstante, Alvariño mencionó que un estudio de la Universidad del
Pacífico (UP) revela que “por cada sol que se exoneró en el precio de un
libro, el sector editorial ha devuelto tres a la economía”.
REINTEGRO TRIBUTARIO
Además
de un plazo menor de extensión, el proyecto del Gobierno plantea la
exoneración del Impuesto General a las Ventas (IGV) y el reintegro
tributario, pero con algunas diferencias respecto de la ley vigente.
En
cuanto a este último beneficio, el documento precisa que solo se
otorgará a aquellas editoriales cuya facturación anual no supere las 150
UIT, que equivalen a alrededor de S/630.000 (hoy, la ley vigente indica
que las editoriales que alcanzan el 0,25% de una UIT pueden acceder al
reintegro).
Asimismo,
se propone asignar un monto de S/16 millones al Ministerio de Cultura
para que pueda financiar actividades vinculadas al fomento de la lectura
y el libro.
“La
ley vigente habla de un monto mínimo por facturación para que se pueda
acceder al reintegro. Por lo tanto, excluye a las pequeñas editoriales
que con una factura no alcanzaban ese porcentaje”, explicó Arturo
Angulo, especialista legal de Industrias Culturales y Artes del
Ministerio de Cultura.
Silvia
Gonzales, presidenta de EIP, indicó que efectivamente la norma vigente
dejaba fuera del beneficio tributario a las pequeñas y medianas
empresas, pero que la propuesta del Ejecutivo excluye a las grandes.
“No
es aceptable una barrera que impida el acceso a este beneficio a las
empresas editoriales, sean estas pequeñas, medianas o grandes”, afirmó
Alvariño.
Con la iniciativa del Gobierno, los gremios estiman que el precio de los libros se encarecerá y que, en consecuencia, se empezarán a importar más de estos productos.
Día del Libro: librerías celebrarán con descuentos de hasta 70% | MAPA
Miraflores y San Isidro son algunos de los distritos en donde se realizarán sorteos, conversatorios, recitales y conciertos. Conoce todas todas las actividades aquí
Más
de 30 librerías de Miraflores y San Isidro abrirán sus puertas hasta la
medianoche del sábado para celebrar el Día Mundial del Libro. (Foto:
Difusión)
Este sábado 21 de abril, a propósito del Día Mundial del Libro, gran cantidad de librerías de Lima ofrecerán promociones y descuentos de libros de hasta 70% de descuento.
Miraflores
es uno de los distritos que participará con la llamada "Noche de las
librerías". Para ello, 28 librerías locales ofrecerán diversas
actividades culturales y descuentos en la sexta edición de esta
actividad que culminará a la medianoche.
En todo este
periodo, más de 60 mil personas han visitado las librerías. Por otro
lado, la Biblioteca Municipal Ricardo Palma de este distrito realizará
un conversatorio debido al estreno de la película “Infinity War” de
Marvel Studios.
Otro
de los distritos que participará es San Isidro, con "La noche de los
libros". Del mismo modo, las ofertas y actividades se mantendrán todo el
día hasta la medianoche del sábado.
Las librerías
Lupas, Sur, Book Vivant, Escena Libre y SBS San Isidro estarán a
disposición del público. Esta es la primera vez que se realiza en esta
zona de Lima y contará con recitales de poesía, conciertos de jazz, la
lectura con cuentacuentos, talleres, música y juegos para niños.
Baldor no es quién aparece en la portada del libro "Álgebra de Baldor"
Aurelio Baldor fue un
matemático y profesor cubano autor del famoso libro. Al-Juarismi es
quién aparece en la potada de la publicación, un importante matemático
considerado el 'padre del álgebra'
El
nombre de Abu Abdallah Muhammad ibn Musa al-Jwarizmi, más conocido como
Al-Juarismi, aparece en un rótulo bajo su representación en la portada
del libro "Álgebra de Baldor". (Foto: Internet)
Uno
de los 'problemas secretos' del famoso, odiado y adorado libro
"Álgebra" es quién aparece en su portada: No, no es Baldor, el autor de
las explicaciones de la publicación, sino Al-Juarismi, un importante
matemático de la edad media considerado el 'padre del álgebra', explica
el sitio en Facebook Pictoline en un cartel.
Desde que
"Álgebra de Baldor" apareció en 1941, se asumió que el personaje con
apariencia árabe era el propio Baldor. En realidad, Aurelio Baldor,
autor del libro, fue un matemático, profesor, escritor y abogado cubano,
fundador en 1940 en La Habana de "Colegio Baldor", el mismo que pasó a
ser propiedad del gobierno tras la revolución de 1959.
Aurelio Baldor fue un matemático, profesor, escritor y abogado cubano. (Foto: Internet)
Baldor también
fue autor de "Aritmética de Baldor", "Geometría plana y del espacio" y
"Trigonometría de Baldor". Vivió de los derechos de sus publicaciones
luego de escapar de Cuba hacia Estados Unidos, donde también ejerció la
docencia. Fue un gran maestro, p Baldor no es quién aparece en la portada del libro "Álgebra de Baldor".
Abu Abdallah
Muhammad ibn Musa al-Jwarizmi, más conocido como Al-Juarismi, cuyo
nombre aparece en un rótulo bajo su representación en la portada del
libro "Álgebra", es quien tiene bien merecido la portada del libro que
enseñó álgebra a Latinoamérica.
Las carencias que muchos arrastran desde el colegio complican las
cosas cuando, ya en la universidad, deben realizar una investigación
académica que devenga en una monografía, trabajo final o más aún en una
tesis de bachillerato, licenciatura, maestría o doctorado.
Con el propósito de facilitar las cosas para los estudiantes de nivel
superior, los docentes y expertos en metodología de la investigación, María de los Ángeles Fernández y Julio del Valle, publicaron “Cómo iniciarse en la investigación académica” (Fondo Editorial PUCP, 2016), una guía que desmenuza paso a paso el esqueleto de un trabajo académicamente competente.
Conversamos con ambos autores
sobre este libro cuyo gran mensaje puede resumirse en que todos somos
capaces de aprender a investigar y plasmar los resultados de forma
adecuada. -¿En qué etapa fallan la mayoría de estudiantes que realizan una investigación académica?
María de los Ángeles Fernández: Creo que todo el proceso de llevar a
cabo una investigación tiene su dificultad, que no se agota en las
etapas iniciales. Sin embargo, creo que el momento de la formulación del
tema es probablemente lo que más les cuesta porque en ahí donde deben
aclarar a qué van a dedicar sus esfuerzos en los próximos tiempos y eso
supone un trabajo de abstracción pero también de síntesis muy fuerte.
Una vez que logran dicho primer paso, los siguientes –a pesar de que
también conllevan dificultad—fluyen de manera algo más natural.
Julio del Valle: Hay dos momentos adicionales que son importantes de
considerar. El primero es aterrizar el tema que quieres desarrollar y
convertirlo en un plan de trabajo. Que haya pasos que debes cumplir.
Asimismo, también es complicado darle contenido al esquema o plan
ideado. -Una de las quejas más comunes es “no hay bibliografía para mi tema”. ¿Cuánto de cierto hay en esta afirmación?
María de los Ángeles Fernández: La habilidad misma para buscar
fuentes de información que puedan ser insumos para el tema que uno se
plantea también tiene un proceso de aprendizaje. Uno va aprendiendo a
buscar fuentes y la mejor manera de aprender es buscando. Sí es cierto
que depende del nivel. Si pensamos en alumnos que recién han ingresado a
la universidad u otros que ya están terminando su carrera, su habilidad
para buscar información varía. Una de las cosas que recomendamos es que
cuando se elige el tema de investigación se decida de acuerdo a un
criterio de realidad, de saber cuáles son mis habilidades en ese
momento, cuál es el tiempo del que dispongo y qué puedo hacer con él, de
modo que mi investigación sea sólida y suficiente. -Y si un alumno nunca se vio obligado a investigar en el
colegio y, de pronto, llega a la universidad y debe desarrollar una
tesis…
Julio del Valle: Está en graves problemas, porque además hay una
cultura nacional y latinoamericana que está muy relacionada a la venta
de ciertos productos como la Internet. Te venden la idea de que si la
tienes puedes bajar información, pegarla y ya está tu trabajo de
investigación. Ahí se generan muchas distorsiones, entre ellas la peor
es el plagio: no reconocer de dónde se toman las fuentes. La otra
distorsión es que no tienes la distancia suficiente como para construir
una argumentación tuya, y pensar que solo basta con tomar cosas de aquí o
de allá. El colegio es una instancia fundamental para despertar la
curiosidad intelectual que te puede llevar a hacer un trabajo académico.
María de los Ángeles Fernández: Más allá de los déficit que deja el
colegio a los alumnos que llegan a la universidad, la apuesta detrás del
libro es que sí se puede aprender a investigar, siempre y cuando uno
tenga una pauta clara y ciertos objetivos delimitados y concretos desde
que uno empieza. Con los vacíos que un alumno llega, se puede construir
un trabajo propio, original, elaborado en base a fuentes de información
consultado en una serie de semanas. La idea es ayudarlos a hacer eso y
no a quedarse en ideas cerradas en torno a que investigar es bajar
fuentes de internet y hacer ‘copy paste’ o que quizás no tienen algo que
aportar. -Hablando del ‘copy paste’. En el periodismo se estila mucho
‘voltear’ textos ajenos. ¿En el ámbito académico, tomar ideas ajenas y
decirlas con otras palabras es considerado plagio?
María de los Ángeles Fernández: La idea detrás del trabajo académico
es que cualquier información que tomes de otra fuente debe ir acompañada
de una referencia. Incluso si la pones en otras palabras o si te parece
obvia y que casi estás de acuerdo con lo que dice la fuente, siempre
hay que reconocer el origen de la información. Y esto es algo que para
los estudiantes más jóvenes puede resultar un poco contra intuitivo,
porque llegan a un punto en que están tan cercanos a la información, se
la apropian y no ven la necesidad de reconocer el origen externo. -El libro está planteado de una forma muy práctica. ¿De qué forma plantearon su estructura?
Julio del Valle: El libro sigue una estructura estratégica para
empezar desde cero y terminar con un producto académicamente competente.
Lo primero es que uno encuentre un tema de investigación que pueda ser
trabajado en un tiempo determinado. Luego viene la segunda parte: tener
una pregunta de investigación, que implica tener una aproximación
intuitiva inicial y puede ser llamada hipótesis o respuesta tentativa.
Luego hay que aterrizar lo intuitivo en un recorrido de trabajo, es
decir, los objetivos metodológicos que propician el esquema. Junto a
esto más las fuentes de información necesarias, vas a poder darle
contenido y redactar tu trabajo de investigación. Estas son las
secuencias del libro. -¿Cuánto han cambiado las formas de enseñar metodología de investigación en las universidades a lo largo de los últimos años?
María de los Ángeles Fernández: Nuestra aproximación es bastante
práctica. No hacemos una discusión epistemológica sobre qué es ciencia o
saber, sino que vamos directamente a la pauta y estrategia de cómo se
hace investigación. En ese sentido, si bien los referentes no han
cambiado, lo diferente hoy es la aproximación: un poco más empática con
el estudiante y con lo que trae de conocimientos previos y puede
aprovechar para hacer una investigación. Porque hay que aprender a
investigar, pero también a enseñar a hacerlo. Pasa esto por cursos de
metodología, textos y por un acompañamiento correcto.
Julio del Valle: Ya no está presente la conciencia en torno a que
existe un método científico. Lo que hay ahora es que las diferentes
áreas del saber tienen sus metodologías particulares. Lo que sí es
importante señalar es que para hacer un trabajo de investigación
necesitas escoger un área en particular. No puedes pasar de una a otra y
luego regresar a la primera. -La Ley Universitaria exige tesis para titularse. ¿Están de acuerdo con esta iniciativa?
María de los Ángeles Fernández: Depende. Creo que uno debe pedir
productos de investigación en función del nivel disciplinar de los
estudiantes. No será igual una monografía que le pedimos a un alumno de
nivel inicial de estudios generales, que una tesina de bachillerato o
una tesis de maestría. Creo que siempre y cuando los objetivos sean
claros y el nivel sea el adecuado, los alumnos pueden investigar y hacer
productos buenos. Es trabajo de nosotros los docentes darles las
herramientas adecuadas y decirles qué se espera de ellos.
Julio del Valle: El espíritu de la ley me parece acertado porque
despertará la curiosidad intelectual y acostumbrará a las personas que
se están formando en la universidad a que quieran investigar. Eso me
parece altamente positivo. Lo que no debería pasar es que esto se
constituya en protocolos muy rígidos, meramente formales y que sea solo
un saludo a la bandera cada producto que uno entrega. Depende por dónde
se incline la balanza podremos estar contentos o no con lo que la ley
está pidiendo. -Finalmente, ¿la capacidad de sintetizar se aprende en el colegio o en la universidad?
Julio del Valle: Creo que en la época que vivimos, dentro de esta
cultura visual, está muy avocada a la síntesis. Un tuit es eso. Y cada
vez la gente se demora menos tiempos en leer algo. Creo que en este
momento nuestra cultura está aterrizando en la necesidad de sintetizar
información. Eso tiene ventajas y desventajas. El colegio está cada vez
enfatizando más en productos sintéticos. Lo que vemos en la experiencia
universitaria es que cada vez es más complicado tener población de
estudiantes con una buena capacidad de análisis. Eso falla hoy porque
implica detenerse el tiempo suficiente en un punto para ir en
profundidad. Eso demanda concentración y actualmente estamos difuminados
en muchos puntos de atención al mismo tiempo. Y eso hace que tengas una
mirada superficial de cada uno de ellos. SOBRE EL LIBRO
“Cómo iniciarse en la investigación académica” cuesta 30 soles y puedes comprarlo AQUÍ o en las principales librerías de Lima.
Sin editor, sin librero, sin autor: así será el libro del futuro
Las nuevas tendencias del libro digital se debaten en la Feria del Libro de Fráncfort
(Reuters)
Fráncfort (DPA). ¿El e-book? Es pasado. La Feria del Libro de Fráncfort muestra que el debate sobre el futuro de la lectura
superó hace tiempo la dicotomía entre analógico y digital y pasa ahora
por nuevas tendencias que revolucionarán la forma en que leemos. O,
dicho de otro modo, cambiarán la base de nuestra cultura.
“Vivimos una era de refundación”, repite el presidente de la feria del libro más grande del mundo, Jürgen Boos. “La línea de separación ya no discurre entre viejo y nuevo, libro impreso y electrónico, analógico y digital, sino entre aquellos que sienten pasión por los contenidos y los que les da igual lo que venden”.
La mayor fuente de cambio en el mundo editorial viene de la mano de las start-ups, pequeñas compañías con ideas muy innovadoras
y un funcionamiento limitado que busca atraer inversión con su
proyecto. Después de que Estados Unidos declarara 2012 el “año de las
start-ups”, son las grandes protagonistas en la feria de Fráncfort.
Para Javier Celaya, vicepresidente de la Asociación
de Revistas Digitales de España y fundador del portal dosdoce, “las
editoriales y la tecnología están condenadas a entenderse: unas tienen
los contenidos, la otra el modo de descubrirlos y comprarlos de un modo
más amable”, explica a la agencia dpa en Fráncfort. LOS NUEVOS CAMINOS DEL LIBRO ¿Cómo pueden
cambiar el panorama las “start-ups”? “Hasta ahora se centran en
facilitar el descubrimiento de libros y lograr visibilidad, un reto que
ya existía en la librería tradicional y que se multiplica en la digital.
Pero hay “start-ups” para todos los procesos del libro“, añade.
“Antes se basaban en algoritmos de recomendación como los de Amazon, basados en el consumo de otras personas. Ahora los sistemas van más allá y analizan el interés real: si compartiste el libro, si lo leíste hasta el final, si lo subrayaste”.
El experto da por hecho que tecnologías “ponibles” como las gafas de Google
permitirán incluso leer la reacción del cuerpo ante un libro para
recomendar otros similares. “Suena a ciencia ficción, pero nuestras
tecnologías de hoy eran ciencia ficción hace diez años”.
Celaya es director académico del quinto Congreso Iberoamericano de
Cultura que en noviembre premiará a las mejores “start-ups” del ámbito
hispanohablante. “Hay apuestas muy firmes en industrias creativas y
desarrollo de tecnologías. Así como hace décadas hubo un boom de la
literatura latinoamericana, ahora hay otro en tecnología”. INNOVACIÓN EN EL LIBRO La innovación digital
está provocando un terremoto en los canales tradicionales de
distribución y venta, lo que combinado con las nuevas tecnologías de
impresión a demanda fomenta otra tendencia protagonista en la feria de
Fráncfort: la autoedición.
Los autores que pagaban la publicación de sus libros ocupaban hasta
hace poco un lugar marginal en el circuito editorial. Hoy pasan al
centro de la escena gracias a sus nuevos recursos técnicos y ventajas como mayor cercanía al lector, menos riesgo y más margen de beneficio.
“Como cualquier revolución, la autoedición busca nada menos que un
cambio de régimen”, describe Edward Nawotka, editor jefe de la revista
“Digital Intel”. “Los editores y sus aliados -los agentes- reaccionan
como un gobierno establecido ante una rebelión: unos vociferan, otros
negocian, otros se cambian de bando”.
Pero el autor está lejos de ser el único que se salva de los cambios en el mundo editorial. Nuevos formatos exigen nuevas formas de narrar. Conceptos como realidad aumentada, creación transmedial y democratización de la historia son moneda corriente en Fráncfort.
“El autor pregunta a sus lectores qué quieren leer y los lectores
piden al lector que su historia acabe con final feliz”, explica Jörg
Dörnemann, jefe de la plataforma de impresión a demanda epubli.
“Lo que en literatura pareció siempre inimaginable por el dominio de
las editoriales, en otros sectores es frecuente desde hace tiempo: el
intercambio directo entre cliente y vendedor, entre productor y
consumidor”.
Fráncfort ofrece por eso un ciclo de conferencias sobre nuevas formas de narrar.
“Las historias ansían ser contadas. Pero los días en que autores,
editores y productores podrían determinar su curso quedaron en el
pasado”, sentencian los organizadores.