Mostrando entradas con la etiqueta Teléfonos celulares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teléfonos celulares. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2024

 

¿A qué edad debe tener un niño un teléfono móvil?

 

screentime-parenting-promo-01

 

Anya Kamenetz. It’s A Smartphone Life: More Than Half Of U.S. Children Now Have One, 2019.

Ver completo

 

 

Aproximadamente 1 de cada 5 niños tiene un teléfono a la edad de 8 años. Y más de la mitad de los niños en los Estados Unidos – 53% – tienen un teléfono inteligente a la edad de 11. el visionado de vídeos supera a todas las demás actividades de los medios de comunicación en pantalla, con un promedio de 2 horas, 52 minutos por día los adolescentes y 2 horas y media los preadolescentes.

 

Estas estadísticas provienen de una nueva encuesta representativa a nivel nacional sobre el uso de los medios de comunicación entre niños de 8 a 18 años de edad, realizada por Common Sense Media, que ha estado haciendo un seguimiento de esta situación desde 2003.

En las conclusiones del nuevo informe. Pidió a los niños que informaran con qué frecuencia hacían una actividad, cuánto les gustaba y cuánto tiempo pasaban haciéndola «ayer». ¿Los totales? Más de 7 horas al día los adolescentes, y casi 5 horas al día los «preadolescentes» de 8 a 12 años.

La encuesta no tomó en cuenta completamente la multitarea, que es un hábito bastante común. Por lo tanto, una hora dedicada a jugar a un videojuego mientras envías mensajes de texto con tus amigos podría contarse en la encuesta como dos horas de uso de los medios de comunicación. Sin embargo, Vicky Rideout, autora principal del informe, señala que el uso de la pantalla también suele ocurrir durante los desplazamientos, las comidas, las tareas domésticas, la socialización u otras actividades no relacionadas con la pantalla.

A continuación se presentan otros aspectos destacados del informe:

  • Como ha sucedido durante décadas, el visionado de vídeos supera a todas las demás actividades de los medios de comunicación en pantalla, con un promedio de 2 horas, 52 minutos por día los adolescentes y 2 horas y media los preadolescentes.
  • La visualización de videos en línea se ha duplicado – y la mayoría de los niños dicen que es la actividad en línea que más disfrutan. Hay una disminución correspondiente en la cantidad de tiempo que ven la televisión, ya sea transmitida o transferida desde una plataforma digital.
  • Aproximadamente 1 de cada 5 niños tiene un teléfono a la edad de 8 años. Podría haber un resquicio de esperanza para que los niños consigan que sus primeros teléfonos estén más cerca de la escuela primaria que de la secundaria. Estudiosos como Jordan Shapiro y Stacey Steinberg han argumentado que los padres necesitan modelar el uso saludable de los medios sociales con los niños más pequeños, y dejarlos participar. Y la experta en paternidad Ana Homayoun dice que los padres pueden ayudar a establecer hábitos más saludables con el primer teléfono cuando los niños son más pequeños – revisando el teléfono periódicamente, iniciándoles en las redes sociales y proporcionado el teléfono sólo en tiempos limitados.
  • Los jóvenes de familias que ganan 35,000$ o menos al año pasan mucho más tiempo con los medios de pantalla – casi dos horas más al día en comparación con las familias que ganan más de 100,000$. Vicky Rideout señala que la brecha ha sido bastante persistente a lo largo del tiempo. «Los medios de entretenimiento son una alternativa asequible a los programas extraescolares o a las clases privadas de piano», dice. Y puede haber oportunidades para el «aprendizaje informal», con la orientación adecuada.
  • Hay grandes diferencias de género, especialmente en los videojuegos. Casi tres cuartas partes de los niños dicen que les gusta jugar videojuegos «mucho», mientras que menos de una de cada cuatro niñas dice lo mismo. Los videojuegos son la actividad en línea más asociada con el uso excesivo o la adicción problemática.
  • La actividad favorita de las niñas basada en los medios de comunicación es escuchar música.
  • Y las niñas también dicen que les gustan los medios sociales mucho más que los niños. Siete de cada 10 adolescentes usan los medios sociales todos los días. En comparación con otras actividades en línea, el uso de los medios sociales está más asociado con la ansiedad, la depresión, el acoso cibernético y los problemas de autoimagen.
  • Los adolescentes afroamericanos e hispanos tienen patrones distintivos de uso. Cada grupo reporta pasar más de dos horas al día en los medios sociales, mientras que para los adolescentes blancos es aproximadamente una hora y media. También informan que disfrutan más de los medios sociales que los adolescentes blancos. Otra investigación ha sugerido que las personas de color tienen más probabilidades de valorar los medios sociales como un medio para involucrarse en la política, que los jóvenes de color siguen a más celebridades y figuras públicas que los adolescentes blancos, y que los medios sociales son a veces un camino hacia la participación política y el compromiso cívico.
  • Las pantallas son una parte importante para el trabajo escolar. Casi 6 de cada 10 adolescentes hacen la tarea en un ordenador todos los días. Esto puede ser un problema dada la tentación de hacer varias tareas a la vez. También es una cuestión de equidad. Aunque los adolescentes de bajos ingresos pasan más tiempo consumiendo medios de entretenimiento, es menos probable que tengan acceso a ordenadores portátiles, y en su lugar pasan más tiempo haciendo la tarea en los teléfonos móviles.
  • Los adolescentes informan que pasan sólo el 3 por ciento de su tiempo frente a la pantalla en actividades creativas como escribir, hacer arte o música, fuera de los deberes o los proyectos escolares. Pero algunos investigadores, como Emily Weinstein en Harvard y Mimi Ito en la Universidad de California, Irvine, señalan que las plataformas de medios sociales como TikTok, Snapchat o Instagram pueden ser plataformas para la expresión creativa en formas que no son necesariamente capturadas por una encuesta como ésta.

viernes, 24 de mayo de 2019

Tecnología





Huawei: conoce por dentro la fábrica china de los celulares de la polémica en EE.UU.

Hace cuatro décadas el gobierno chino inició la frenética apertura de su economía en una antigua villa de pescadores llamada Shenzhen. Hoy en día es considerada la Sillicon Valley de Asia y es ‘fábrica’ de miles de empresas de innovación y tecnología. Huawei es su hija predilecta.

Huawei, la compañía a la que Estados Unidos ha puesto un ultimátum (y una tregua de tres meses) por sospechas de filtraciones de seguridad, fue fundada en 1988 con US $3.500. El ex militar Ren Zhengfei –CEO de Huawei, un hombre reservado que ha pasado los últimos años desmintiendo rumores sobre una supuesta recolección de información sensible- escogió una antigua villa de pescadores donde el presidente Deng Xiaoping instauró la llamada Zona económica especial: Shenzhen, en la frontera con Hong Kong. “Shenzhen fue separada como parte de este plan para convertirla en una ciudad del futuro. Tres aspectos la definen: comercio, innovación y tecnología”, explica Patricia Castro, sinóloga peruana afincada en China. Cuatro décadas después en Shenzhen viven unos 12.5 millones de personas, la mitad de ellas cantonesas. La otra mitad está conformada por ciudadanos de otras regiones de China y también del extranjero atraídos por la bonanza de esta tierra de emprendedores.
Una burguesía galopante se percibe en sus calles, centros comerciales y en su corazón financiero: todos los chinos sueñan con irse a Shenzhen. Aunque no todos podrán pagarse un departamento propio. Se dice que en esta ciudad con medio centenar de rascacielos y otro medio centenar en construcción se levanta un piso cada tres días. El metro cuadrado en esta ciudad alcanza los 7 mil dólares. “Aquí todo es más rápido”, comenta un guía de turismo. “La gente, camina, maneja, construye, habla, todo más rápido que en el norte. El lema en Shenzhen es: el tiempo es dinero”. Hay ocho líneas de metro y se están construyendo 18 más en tres jornadas de ocho horas.
“Shenzhen no es un ejemplo aislado. Además de ser el tercer puerto más importante del mundo, después de Shanghái y Singapur, es parte del circuito económico de Macau, Hong Kong y Zhuhai, al sur de China”, nos explica Michael Zárate, periodista peruano radicado hace seis años en Beijing. Shenzhen es, a pequeña escala, lo que China ya ha emprendido a nivel global. Prueba de ello es el megaproyecto de infraestructura conocido como ‘Un cinturón, una carretera’, una especie de nueva ruta de la seda del siglo XXI con el que busca tender redes terrestres y marítimas a través de Asia y Europa. Se proyecta una inversión de 8 billones de dólares y la participación de al menos 68 países.
“Shenzhen no es todo China. Puedes encontrar también ciudades, especialmente del oeste, muy pobres, rurales. Ahí vez un gran contraste. Definitivamente siempre nos muestra lo mejor”, continúa Castro.

ALTA TECNOLOGÍA
Sin el surgimiento de Shenzhen, en 1978, como experimento económico del país más poblado del planeta, no habría sido posible la aparición de Huawei, que actualmente conecta a un tercio de la población mundial. Sus productos están disponibles en más de 170 países, emplea a 180 mil personas en todo el mundo y factura Us$92 billones.
Cerca de Shenzhen, en la zona de desarrollo de la industria de alta tecnología del lago Songshan, ciudad de Dongguan, provincia de Guangdong, se encuentran las instalaciones donde se fabrican sus nuevas series de teléfonos. La producción se organiza en líneas de veinte ingenieros que intercalan sus labores con robots y máquinas automáticas que realizan desde el montaje, prueba final y embalaje de los equipos. Veinte mil trabajadores -29 años es la edad promedio- hacen turnos de ocho horas con descansos de diez minutos cada dos horas, además de una hora y media para almorzar y echar una siesta sobre los teclados. Excéntrica y sana costumbre en toda china.
En setiembre del 2018, la fabricante china de teléfonos inteligentes superó en ventas por primera vez a Apple (54, 2 millones de unidades vendidas frente a 41,3) y le pisaba los circuitos a Samsung (71,5 millones). Estaba experimentando con tercera dimensión, mientras apostaba por un diseño de teléfono plegable. “Este aportará valor a los usuarios porque tendrá pantallas más grandes en menos espacio. Creo que ese es el futuro”, según el Dr. Wang, presidente del departamento de ingeniería de software de Huawei.
Desde hace un año, las entidades gubernamentales de Estados Unidos tienen prohibido usar dispositivos de la marca china, cuando empezó a tensarse aún más la relación entre ese país y Donald Trump.

martes, 21 de mayo de 2019

Ciencias sociales





Ocho claves para entender a quién perjudican las sanciones a Huawei

Las medidas de Estados Unidos incrementan las tensiones en la guerra comercial con Beijing, pero también aumentan la posibilidad de que China se vuelva más autosuficiente


Huawei
Las medidas de Estados Unidos incrementan las tensiones en la guerra comercial con Beijing, pero también aumentan la posibilidad de que China se vuelva más autosuficiente. (Reuters)
Las sanciones del gobierno de Donald Trump en contra de Huawei comienzan a causar estragos, incluso antes de que se comprendan en su totalidad las dimensiones. Las compañías estadounidenses que abastecen al gigante tecnológico chino con chips para computadora, sufrieron fuertes pérdidas el lunes en la Bolsa de Valores, y Huawei enfrenta una caída en sus ventas de smartphones con la pérdida del popular software y de los servicios de Google.


Las medidas de Estados Unidos incrementan las tensiones en la guerra comercial con Beijing, pero también aumentan la posibilidad de que China se vuelva más autosuficiente.
Aquí un vistazo a lo que se esconde detrás de la disputa y lo que significa:
1. ¿DE QUÉ SE TRATA?
La semana pasada, el Departamento del Comercio de Estados Unidos dijo que colocaría a Huawei en la llamada Lista de Entidades, prácticamente prohibiendo que las compañías estadounidenses le vendan tecnología sin la aprobación del gobierno.
Google dijo que continuaría brindando servicios a los smartphones Huawei en existencia, pero que los dispositivos futuros no contarán con sus apps ni servicios, incluyendo mapas, Gmail y búsqueda. Solo estarían disponibles los servicios básicos, lo que hará que los teléfonos Huawei sean menos codiciados. Por separado, Huawei es el proveedor número uno a nivel mundial de equipamiento de redes, pero depende de componentes estadounidenses, incluyendo chips de computadora. Alrededor de un tercio de los proveedores de Huawei son estadounidenses.
2. ¿POR QUÉ SANCIONAR A HUAWEI?
Las comunidades de defensa e inteligencia de Estados Unidos han acusado desde hace tiempo a Huawei de ser un agente de los represivos gobernantes de Beijing, aunque sin presentar evidencia.
Las sanciones del gobierno estadounidense son vistas en general como una forma para presionar a sus aliados renuentes en Europa para excluir el equipamiento de Huawei de sus redes inalámbricas de próxima generación. Washington asegura que es cuestión de seguridad nacional y castiga a Huawei por evadir las sanciones en contra de Irán, pero el trasfondo es una disputa por el dominio económico y tecnológico.
Las políticas del presidente Donald Trump en la creciente guerra comercial ojo por ojo han incorporado un viejo objetivo político de frenar el robo cibernético de secretos militares y comerciales, el cual se dice es avalado por el gobierno chino. El secretario de Comercio Wilbur Ross dijo la semana pasada que las sanciones en contra de Huawei no tienen nada que ver con la guerra comercial y que podrían revocarse si la compañía cambia su comportamiento.
3. FUERTES SANCIONES
Los analistas pronostican que los consumidores le darán la espalda a Huawei y optarán por otras compañías en caso de que Huawei quede limitado a utilizar apenas una versión diluida de Android.
Huawei, actualmente el segundo proveedor de smartphones, podría caer a tercer lugar detrás de Apple.
Google podría buscar exenciones, pero no comentó sobre si planea hacerlo.
4. ¿QUIÉN USA HUAWEI?
Aunque la mayoría de los consumidores en Estados Unidos ni siquiera saben pronunciar Huawei (Wá-wey), su marca es reconocida en buena parte del resto del mundo, donde las personas han comprado sus dispositivos en grandes cantidades.
Sin mucho ruido, Huawei se convirtió en un astro de la industria al adentrarse en nuevos mercados, desarrollando una serie de teléfonos que ofrecen opciones costeables para familias de bajos ingresos y modelos de lujo que compiten por ganancias con Apple y Samsung en China y Europa. Alrededor del 13% de sus teléfonos se venden en Europa, de acuerdo a estimados de la analista de Gartner, Annette Zimmermann.
Esa fórmula ayudó a Huawei a establecerse como el segundo mayor vendedor de smartphones en el mundo durante los primeros tres meses del año, de acuerdo con el despacho de investigación IDC. En el trimestre enero-marzo, Huawei vendió 59 millones de smartphones, casi 23 millones más que Apple.
5. EFECTO DOMINÓ
La prohibición en Estados Unidos podría tener consecuencias no deseadas en el país, considerando la cantidad de tecnología que adquiere Huawei de las compañías estadounidenses, en especial de los fabricantes de microprocesadores que van en los smartphones, computadoras, equipo de redes de internet y demás dispositivos.
Entre la lista de compañías de chips que se prevé resulten las más afectadas están Micron Technologies, Qualcomm, Qorvo y Skyworks Solutions, que incluyen a Huawei entre sus principales clientes en sus reportes anuales. Otras que podrían resultar perjudicadas son Xilinx, Broadcom y Texas Instruments, según analistas de la industria.
No contar con Huawei se sumaría a los factores que ya afectan al sector de microchips, como el incremento a aranceles de productos procedentes de China que ordenó el gobierno de Trump.
El Departamento del Comercio anunció el lunes un periodo de gracia de al menos 90 días, lo que suavizará el efecto inmediato en los proveedores estadounidenses. Las autoridades podrían extender ese periodo, y también tienen la opción de emitir exenciones para compañías fuertemente afectadas.
Buena parte podría depender de si países como Francia, Alemania, Gran Bretaña y Holanda continúan rehusándose a excluir por completo el equipo Huawei de sus redes inalámbricas.
El periodo de gracia permitirá a proveedores de Estados Unidos alertar a Huawei de vulnerabilidades en la seguridad e involucrar a la compañía en investigación sobre estándares para las redes inalámbricas 5G.
También dará a los operadores de redes de banda ancha en las zonas rurales de Estados Unidos tiempo para sustituir sus ruteadores Huawei.
6. ¿PODRÍA SER CONTRAPRODUCENTE?
Huawei es ya el mayor proveedor a nivel mundial de equipo de redes, y es posible que ahora se enfoque en fabricar todos sus componentes en territorio nacional. China ya cuenta con una política que aspira a la independencia tecnológica antes del año 2025.
Las compañías tecnológicas estadounidenses, enfrentándose a una caída en sus ventas, podrían responder con despidos. Más de 52.000 empleos en el sector tecnológico de Estados Unidos están ligados directamente a las exportaciones chinas, según la Asociación de la Industria de la Tecnología de Cómputo, un grupo comercial conocido también como CompTIA.
7. ¿GOOGLE SUFRIRÁ DAÑOS?
Google podría perder algunas licencias y oportunidades para mostrar sus anuncios en teléfonos Huawei, pero seguiría siendo un problema financiero menor para Google y su compañía matriz, Alphabet Inc., que se prevé genere ganancias por 160.000 millones de dólares este año.
8. EL EFECTO APPLE
En teoría, las pérdidas para Huawei podrían traducirse en ganancias para Samsung y Apple en momentos en que ambas compañías intentan revertir un importante declive en sus ventas de smartphones.
Pero Apple también resultaría perjudicado si China decide ir en contra de ella como represalia. Apple está particularmente vulnerable debido a que la mayoría de sus iPhone se ensamblan en China. El gobierno chino, por ejemplo, podría bloquear los embarques cruciales a fábricas de ensamblaje de iPhone o tomar otras medidas que entorpezcan la cadena de suministro.
Cualquier represalia de China podría añadirse al inminente incremento a los aranceles ordenados por Estados Unidos, que afectarían al iPhone, obligando a Apple a aumentar precios o reducir sus ganancias.
Más importante aún, una escalada en la guerra comercial podría desencadenar un respuesta de los consumidores chinos en contra de los productos estadounidenses, incluyendo el iPhone.
Beijing podría apelar al nacionalismo por el trato que recibió Huawei, lo que podría resultar en protestas en contra de grandes marcas tecnológicas estadounidenses”, advirtió CompTIA.

General




El Futuro de Los Usuarios de Huawei by Biblioteca Carmelitas-Secundaria on Scribd

América Necesita a Huawei by Biblioteca Carmelitas-Secundaria on Scribd