martes, 31 de marzo de 2009

CALENDARIO CIVICO ESCOLAR


ABRIL 2009


1 DÍA DE LA EDUCACIÓN

2. DÍA MUNDIAL DEL LIBRO INFANTIL



05 DOMINGO DE RAMOS



07 DÍA MUNDIAL DE LA SALUD

09 JUEVES SANTO

10 VIERNES

11 DÍA DEL ARQUEÓLOGO PERUANO
12 PASCUA DE RESURRECCIÓN + DÍA DEL NIÑO PERUANO
12 NACIMIENTO DEL INCA GARCILASO DE LA VEGA
14 DÍA DE LAS AMÉRICAS

17 DÍA DE LA CRUZ ROJA PERUANA +
19 DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA




21. DÍA DE LA CREATIVIDAD EN HONOR A LEONARDO DA VINCI



22 DÍA DE LA TIERRA



23. DÍA DEL IDIOMA CASTELLANO
23. DÍA MUNDIAL DEL LIBRO Y DEL DERECHO DE AUTOR
24 DÍA INTERNACIONAL DE LA CONCIENTIZACIÓN RESPECTO AL RUIDO
25 KERMES CARMELITA


26

26 DÍA INTERNACIONAL DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL
27 Sto. TORIBIO DE MOGROVEJO (II Arzobispo de Lima- Patrono del Episcopado Latinoamericano)


29. DÍA MUNDIAL DE LA DANZA
DÍA DEL PSICÓLOGO





Colegio Nuestra Señora del Carmen

Biblioteca “Carlos Cueto Fernandini”

Ciencias

lunes, 30 de marzo de 2009

General

El Dominical 29 de marzo del 2009

ESPECIAL

Estudiar la educación peruana
Una rica tradición. La hora exige soluciones para el sector educativo, pero estas solo se buscan en experiencias extranjeras y no en nuestros grandes pedagogos.

Por: Mario Tejada

Ver la educación peruana a través de nuestros propios ojos es todavía un deseo de muy pocos maestros, investigadores y estudiosos de la educación. Constantino Carvallo señalaba que no podía implementarse una reforma educativa si como base no se promovían los valores. Sabemos el grado de corrupción en que nos encontramos, sin embargo, no existe una preocupación por estudiar y superar tan grave problema en el ámbito educativo. Nos encontramos ante un caso de ceguera, de ignorar nuestra realidad, y sin embargo nos empeñamos en capacitar a los maestros con las últimas tecnologías y experiencias de otros países.

Recuperar experiencias
¿No existen experiencias pedagógicas en el Perú que nos permitan superar el estado en que nos encontramos? La respuesta es sí; entonces, ¿por qué no lo hacemos? Ocurre que siempre creemos que las soluciones a nuestros problemas deben importarse, que los extranjeros tienen la llave del éxito. Otra razón es que ignoramos a los grandes paradigmas de nuestra educación pues no existe una historia de la misma ni de su pensamiento pedagógico.

Así como la asignatura de Historia del Perú se ha reducido al mínimo en nuestra educación básica, algo que debe llevarnos a profunda reflexión, es también grave que en la mayoría de centros de enseñanza pedagógica no se dicte un curso de historia de la educación peruana.

¿Los olvidados?
Existirían más posibilidades de mejorar si los jóvenes supieran, por ejemplo, quién fue Javier Prado y por qué fue nombrado maestro de la juventud en la década de los años 20 del siglo pasado. Igualmente, si estudiaran el libro de Luis E. Valcárcel sobre la educación inca y sus tesis sobre la enseñanza del indio y el campesino.

Más conocido pero no estudiado lo suficientemente es José Antonio Encinas, su experiencia de Escuela Nueva en Puno es de una actualidad admirable. Lamentablemente, el grueso de los estudiantes de pedagogía y sus profesores no la conocen. Emilio Barrantes, si bien se recuerda su nombre, pocos conocen el extraordinario trabajo que realizó en la escuela de Paca, y que puede servir de ejemplo para vincular la escuela con la comunidad.

Walter Peñalosa es recordado por los maestros de La Cantuta. Creador de esta famosa escuela pedagógica, experiencia que no ha sido igualada y cuyos ejes formativos todavía pueden ser fuentes de inspiración para la formación de nuevos profesores líderes.

Leopoldo Chiappo estuvo vinculado a la más importante reforma educativa del Perú. Lo mismo vale para el caso de Augusto Salazar Bondy, uno de los más grandes pensadores peruanos de la segunda mitad del siglo XX (actualmente un desconocido para muchos). Su excepcional idea educativa se encuentra en el limbo del olvido. Chiappo planteó los problemas de nuestro país en su verdadera dimensión, colocando la educación en el sitial que le corresponde: “Creo —dijo— que la educación no es el remedio de los problemas nacionales porque estoy convencido de que las soluciones deben ser dadas por una transformación total de la colectividad peruana”. Su obra: “Historia de las ideas en el Perú contemporáneo”, debería ser de lectura obligada de todo peruano que se precie de haber adquirido una educación básica.

La gran transformación
Cuando al profesorado se le señale como al gran culpable del estado calamitoso de la enseñanza, y no como el producto del estado de crisis en que nos encontramos, el pensamiento de Salazar Bondy adquiere una especial vigencia que constituye la base para la solución de nuestra crisis educativa.

Para que el profesor vuelva al sitial que le corresponde, que es el que señaló José Antonio Encinas: “El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia, es el de maestro de escuela”, hay que ver la realidad con nuestros ojos, que son los de Garcilaso de la Vega y Huamán Poma de Ayala, y con las de dos grandes personalidades del Siglo XX: José María Arguedas y Jorge Basadre.

Les sugiero ver el video que sigue sobre calidad educativa

General

Calidad educativa: Ponencia de una educadora sueca

Ciencias Sociales

El Comercio 30 de marzo del 2009

EL G-20 Y EL NUEVO ORDEN INTERNACIONAL

La oportunidad de salir de la crisis
Por: Javier González-Olaechea

Londres agrupará el 2 de abril a 20 países, 80% de la economía mundial. Lejos de su tierra asistirá y brillará el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mientras la crisis global arrecia y urge acordar y ejecutar soluciones sistémicas. Ya no es un vendaval hipotecario, se torpedearon las finanzas públicas, el crédito, el comercio y las predicciones, esparciendo la desconfianza popular. Miramos de reojo la economía porque no sabemos cuán dañada está, y argumentamos nuestro celo ante contradicciones entre armamentismo y millonarios rescates, megabonos y el aumento del desempleo y la pobreza.

Revisando algunas causas de esta crisis no basta señalar desórdenes, despilfarro, desregulaciones y gula en las alturas. Debemos mirar cerca nuestro y concluir que la corrupción, la ausencia de institucionalidad y el endeudamiento indebido también potencian la agitación y anclan a millones de personas en la pobreza. Esta cumbre evidenciará la diferencia entre quienes proponen gobernanza global a partir de nuevos instrumentos globales regulatorios y quienes deseen ampliar la bolsa de los estímulos, esfuerzos que deberían ser complementarios aunque resultan ya insuficientes. Los países emergentes deben hacer propuestas superadoras.

Ante ello, y partiendo de la autocrítica, la confianza debe renacer construyendo un sistema internacional que sustituya la fragmentación trasfronteriza por la gobernanza global. El G-20 debe animar la discusión de fondo: ¿Cómo construir un mundo más pujante, incluyente, transparente, pacífico, solidario y cooperativo? Desde la turbulencia observamos el debilitamiento del unilateralismo y el amanecer de un nuevo multilateralismo, por necesidad de unos y convicción de otros. Un nuevo orden internacional (NOI) debe reconocer el cambio en la naturaleza de las relaciones internacionales signadas por la interconexión e interdependencia globales. Necesitamos un nuevo contrato social global sustentado en la corresponsabilidad, la equidad, la ética y la transparencia. Un mundo con prioridades sociales, con el trabajo decente como fuente de dignidad.

No alcanzaría la regulación financiera y arrinconar incluso a los mal llamados paraísos fiscales, ni solventar las políticas macroeconómicas y retocar la actual arquitectura mundial. No hablemos solo de fallas de mercado, hablemos también de fallas de la sociedad. Se necesita gestar un multilateralismo sin autismos donde la disciplina del mercado sea tal que la información veraz fluya y la responsabilidad no se diluya. La paz y seguridad internacionales no se construyen a pesar de los marginados.

En Londres se hablará de recuperar y reactivar la economía sostenible. Bien, si incluimos a quienes no van a Londres. Pregunto: ¿Es sostenible la economía sostenible que no sostiene al que no tiene? ¿Juego de palabras o fondo de la cuestión? El G-20 deberá instaurar la credibilidad como base de todo sistema legítimo y perdurable. Urgen nuevos paradigmas y asumir plenamente la gran tarea fortaleciendo los esfuerzos fiscales socialmente aceptables que, además de restaurar el crédito, den prioridad a la inclusión independientemente de las fronteras.

Deberá evitar la tentación de respuestas insulares y diferenciar entre lo que corresponda al nuevo orden internacional, inevitable dada la globalización y las medidas nacionales de socorro, asimismo necesarias. Recuperemos el espacio de las políticas públicas, lo que no habilita el proteccionismo, el derroche, el populismo y el ausentismo como emblema de la gestión pública.

A esta cumbre también asistirán organismos financieros internacionales. Bienvenidos, les toca proporcionar un instrumento de alerta temprana financiera mundial para evitar recaer en otra crisis de estas magnitudes. Fiscalizaron allende, a menudo con binoculares sentados encima del río revuelto. Paradoja en la gestión de riesgos mayor de la historia económica y social contemporánea.

INTERNACIONALISTA

Comunicación

El Dominical 29 de marzo del 2009

Grandes esperanzas2

Comunicación

El Dominical 29 de marzo del 2009
Grandes esperanzas1

Ciencias Sociales

El Comercio 29 de marzo del 2009

Los viajes de la señora de Cao

General

El Comercio 29 de marzo del 2009

Aumentos a maestros será en función a méritos y capacidad

Orientación y Consejería

Mi Hogar 29 de marzo del 2009

Que Es Lo Que Hago Yo Final

Ciencias Sociales

El Comercio 29 de marzo del 2009

Los Golpes a La Clase Media

Cultura empresarial

Mi Negocio 29 de marzo del 2009

En línea con la mypes

Educación por el Arte

El Dominical 29 de marzo del 2009

El arte es el medio El arte es el medio inesvictoria El Dominical 29 de marzo del 2009

General

El Dominical 29 de marzo del 2009

Eduquemos niños genios con carácter y valores Eduquemos niños genios con carácter y valores inesvictoria El Dominical 29 de marzo del 2009

Orientación y Consejería

Mi Hogar 29 de marzo del 2009
Abuelos de Buenas a Primeras

Orientación y Consejería, Educación física, Enfermería

Mi Hogar 29 de marzo del 2009

GOLOSINA. A comerla con precaución

Mucho cuidado con las alergias
ANTES DE LOS 3 AÑOS NINGÚN NIÑO DEBE CONSUMIR CHOCOLATE, YA QUE SU SISTEMA INMUNOLÓGICO PODRÍA REACCIONAR Y CAUSAR RONCHAS EN LA PIEL Y PICAZÓN

Los niños casi no pueden resistirse a las golosinas, por eso es una lástima que algunos de ellos, sobre todo los más pequeños, no puedan darse el gusto de comer un chocolate.

Lo que sucede con las criaturas es que al nacer su sistema inmunológico es muy frágil, por eso se enferman con facilidad y, al comer algunos alimentos que se consideran buenos para la mayoría de personas (fresas, huevos, leche, chocolates, cítricos), su organismo reacciona de mala manera: se enroncha, lo que le causa picazón.

Esta es una reacción alérgica a los alimentos. No significa que estos niños padecerán de esta enfermedad de por vida, sino simplemente —como manifiesta el doctor Carlos Hinojosa— que su frágil sistema inmunológico se defiende de algo que cree que es malo y causa la reacción cutánea antes descrita.

“Hay que tener mucho cuidado hasta los 3 años de edad. A partir de ahí el niño, por lo general, puede empezar a probar —poco a poco y uno por uno— los alimentos que antes se le prohibían”, refiere el doctor Hinojosa.

La alergia es una enfermedad sistémica que se manifiesta en la piel a través de una dermatitis o una urticaria, o en las vías respiratorias, mediante un asma o rinitis alérgica.

Lo importante es tener claro que no se le debe dar chocolate a un niño menor de 3 años. Puede ser que usted le dé un poco y el chico no presente ninguna reacción alérgica en ese momento, pero lo predispone a desarrollarla a futuro.

Prohibido
No solo los niños pequeños no deben comer chocolate. Como dice la nutricionista Jenny García, esta golosina no puede ser consumida por diabéticos. “No existe un chocolate para ellos. Los que hay en el mercado con la etiqueta de dietéticos o “light” no llevan sacarosa, pero tienen otros azúcares o su composición de grasa es más alta que el promedio de otros chocolates”.

Asimismo, la nutricionista advierte que las personas que tienen el colesterol o triglicéridos fuera del rango deben limitar su consumo a 20 gramos al día de chocolate sin grasas trans.

Orientación y Consejería, Educación física, Enfermería

Mi Hogar 29 de marzo del 2009


BENEFICIO. Ayuda a segregar la hormona de la felicidad
La tentación del chocolate
CONOZCA TODO ACERCA DE ESTE DULCE HECHO A BASE DE CACAO, AL QUE MUCHOS LE ATRIBUYEN CARACTERÍSTICAS ADICTIVAS. ¿SERÁ UNA DROGA O SIMPLEMENTE UN ÉXITO DE LA REPOSTERÍA?
Por: Maritza Noriega
Si bien no existen estudios científicos que confirmen que el chocolate sea adictivo, nadie puede negar que esta golosina es una de las tentaciones más difíciles de resistir para cualquier persona que desea cuidar su figura. Basta probar una barrita y experimentar su sabor entre amargo y dulce deshaciéndose en la boca para sentir un placer indescriptible e incluso para levantar el estado de ánimo o sentir más energía.
Y no es que sea una droga ni mucho menos. Hay un hecho científico que explica este fenómeno: el consumo de dulces genera la liberación de endorfinas (hormonas de la felicidad). Por otro lado, el chocolate contiene teobromina, una sustancia estimulante del sistema nervioso, parecida a la cafeína, que nos da la sensación de tener más energía.
La licenciada en nutrición Jenny García comenta que “la teobromina, la cafeína y la feniletilamina (hormona) actúan sobre el sistema nervioso central, mejoran el ritmo eléctrico cerebral, la atención y el estado de alerta, lo que conlleva que se estimule la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria. Pero se necesitarían cantidades exageradas de chocolate para conseguir el efecto que se busca: despertarse o mantenerse alertas. En conclusión, el chocolate mejora transitoriamente y por muy poco tiempo la atención y el estado de alerta”.
De manera que el efecto energizante que muchas personas aseguran que tiene el chocolate probablemente no sea más que un mito. Otra posibilidad es que las personas simplemente se sugestionen y, como la mente humana es tan poderosa que puede conseguir cambios fisiológicos, puede que sientan realmente que tienen más energía al comer una tableta de este dulce de cacao.
BUEN HUMOROtro beneficio que se atribuye al chocolate es su capacidad de “mejorar el humor, pues al comerlo la feniletilamina que contiene hace que el cerebro segregue serotoninas y endorfinas, que producen una sensación de bienestar”, explica el gastroenterólogo Juan Carlos Niebuhr. Y esto sin duda es un punto a su favor, solo que el médico nos recuerda que hay que consumirlo con moderación, como cualquier golosina.
Sin duda, en lo que pocos podrán darnos la contra es en el sabor delicioso del chocolate, el cual se puede combinar incluso con comidas saladas, como acostumbra hacer la chef Nadia de Becerra. Ella prepara, por ejemplo, carapulcra y frejoles con chocolate, pues asegura que de esta manera no solo consigue un platillo de mejor color, sino también de buen sabor. Puede ver las recetas en la página 14.
Para la comida salada normalmente se usa chocolate amargo, que tiene menos azúcar y más grasas. Y es una delicia para los amantes del buen chocolate.
Ahora que los supermercados se han llenado de huevos de Pascua, es buen momento para probar este y otros manjares hechos a base de cacao.
MITOSEngordaEs cierto que el chocolate contiene demasiadas grasas y azúcar y que, por lo tanto, es muy calórico. Pero de ninguna manera podemos decir que es el culpable de que engordemos. Para subir de peso es necesario no solo comer chocolate, sino cometer varios excesos alimenticios más.
Malo para el acnéLa grasa que se consume por medio de la dieta no se acumula en las glándulas sebáceas, por tanto, una persona con acné puede comer esta golosina sin remordimientos, pero con moderación.
Bueno para la lactanciaAunque muchas mujeres aseguran que el cacao les permite tener más leche, no hay ningún estudio científico que avale esta creencia. Si por coincidencia o autoconvencimiento, una madre que da de lactar tiene más leche luego de comer chocolate, en buena hora.

Religión



Autor: P. Eduardo Martínez Abad

Fuente: Catholic.netLa trampa de la Cuaresma
"Cuaresma", y me venía a la mente: flagelación, penitencia, cilicios, ayunos y abstinencias, recuerdo atormentador de los pecados...

Se acaba la CUARESMA y me da miedo, porque es una trampa donde yo he caído muchos años y lo peor es que he hecho caer a otros, sobre todo adolescentes y jóvenes, en mi labor de educador cristiano. No fue maldad, sino ignorancia, presión religiosa social: se hacía así y se tenía que hacer así; y falta de madurez y de vivencia por mi parte, del cristianismo auténtico, fundado, de modo privilegiado, en el Evangelio. "Cuaresma", y me venía a la mente, a mi recuerdo, a mis imágenes, a mi sensibilidad: flagelación, penitencia, cilicios, ayunos y abstinencias por los pecados cometidos y para evitarlos en el futuro. Mortificaciones, recuerdo atormentador de tus pecados. Miedos, angustias y susto al borde del abismo del infierno. Procesiones penitenciales, empalados, encadenados, hasta crucificados, costaleros penitentes, nazarenos con cruces pesadas, tamborradas de dolor y de arrepentimiento y más y mucho más, porque en cada pueblo y cultura hemos traducido a nuestra manera una cuaresma que nos han predicado en cientos de años más o menos, de rigor, con tremendismos espeluznantes, oliendo ya a azufre y las llamas saliendo del averno. Me la han predicado mal y lo malo, como os decía antes, es que yo también la he predicado con estos matices, sobre todo a mis alumnos, en mi vida de docente cristiano. Ahora, mayor, estoy de vuelta de tantas cosas, que comprendí mal y me contagié de costumbres pseudo-cristianas, llenas de superstición y fetichismo. Y ahora, a la altura de más de 70 años, lo estoy viendo de distinta forma y manera, intentando llenar en “odres nuevos” el “vino nuevo”, por la fuerza del Espíritu. Algunos estaréis reaccionando con indignación ante esta presentación de la cuaresma. Pero si tenéis tiempo, emplazo a cualquiera de vosotros, a que busque “Sermones cuaresmales” de predicadores de los siglos XIX y XX y nos presente solo aquellos párrafos donde lo que yo retrato sobre el carácter y contenido de la CUARESMA, que se ha predicado, es sólo sombra de las expresiones de terror y de miedo que quieren infundir en los fieles escuchantes “para que se arrepientan y se conviertan” con una buena confesión, sin dejarse ningún pecado, porque el infierno les acecha. ¡Pobre CUARESMA¡ ¡Y qué gran trampa! Continúo con el tema en otro momento y no contestéis hasta que acabe con la tercera entrega. Aun creo habrá más entregas. Esta es la primera, que busca en vosotros un sin fin de reacciones de todo género. Que luchen en vuestro interior. Darle vueltas a vuestro pensamiento, mezclado de sentimientos hasta violentos. ¡Este EDU-MARTABAD se pasa de la raya! Toma, y a lo mejor tenéis razón... en parte. Y sabe Dios, cuáles pueden ser vuestras reacciones sorprendentes, porque creo en la fuerza del Santo Espíritu, que hace maravillas. ¡Ayúdalos! ¡Ayúdame! Y rezad, rezad mucho y con fe y esperanza, en estos como ejercicios espirituales que me propongo compartir con todos los que quieran escuchar ¡con calma! Para preparar y vivir este año 2004, con una mayor profundidad y una esperanza gozosa, el Misterio nuclear y cumbre del Cristianismo, que decimos que vivimos y practicamos: Cristo murió por nuestros pecados. Fue sepultado. Y al tercer día resucitó de entre los muertos. Es nuestro CREDO, nuestra GUÍA de CAMINANTES. La cuaresma es un medio privilegiado que nos propone nuestra Madre, la Iglesia, para lograr ese objetivo, pero bueno será que revisemos con una NUEVA EVANGELIZACIÓN los contenidos y prácticas de la cuaresma, que mucho polvo se nos ha pegado en el camino de varios siglos, como les dijo también el Papa, hombre mariano hasta en su escudo, a los más de un millón de rocieros: "que se les había pegado, durante el camino, mucho polvo en sus carretas, en su peregrinación anual al Santuario de la Virgen del Rocío." Había exageraciones y desviaciones y ese folklore no es la verdadera devoción al Misterio de esa Mujer, que con cuatro pinceladas maestras, se nos revela en los Evangelios y se nos anuncia en la antigua Alianza. Viviremos así de una manera distinta esta cuaresma. Hay que recuperarla, purificarla, ganarla, basados sólo en los Evangelios. Intento crear un espíritu renovado, con estas tres charlas, al menos para los más timoratos. Cuando acabe la tercera, colaborar como se os dice en esa última charla, dando vuestras apreciaciones. Ahora leer y pensar. A la tercera, decid lo que habéis pensado, con lo que nos podéis enriquecer como cristianos.

viernes, 27 de marzo de 2009

Orientación y Consejería, Persona, Familia y Relaciones Humanas



Autor: P. Fernando Pascual Fuente: Catholic.net
Los nuevos inquisidores
Puede ser más dañino para un hombre o una mujer el ver su nombre calumniado en un medio masivo de comunicación que el recibir una condena en un tribunal de justicia


Un profesor de filosofía del derecho explicaba que el sistema judicial de Occidente se había desarrollado hacia una dirección muy clara: proteger al más débil. Desde luego, esto no significa que la meta haya sido alcanzada con el nacimiento de las constituciones griegas, del derecho romano o de las legislaciones medievales o modernas. Han pasado muchos siglos desde que se iniciase a perfeccionar el sistema. Gracias a tantos esfuerzos, hoy se busca que los presuntos culpables puedan tener derecho a un abogado, a juicios de apelo, a recursos a sentencias, de forma que se garantice cada vez, de un modo más eficaz, la posibilidad de su defensa, y que todos crean en su presunta inocencia “hasta que no se demuestre lo contrario”.

Creemos, por lo mismo, estar lejos de esos pueblos que, en forma tumultuosa, lapidaban o ahorcaban a los presuntos culpables de un crimen, una violación o un robo. Creemos poder garantizar, cada vez más, la justicia para todos. Sin embargo, todavía hay mucho que realizar. Hay condenas que tienen un sabor a proceso político o a juegos sucios de intereses comerciales. Hay denuncias que carecen de todo fundamento, pero que tienen “congelada” la fama de personas inocentes, algunas de las cuales no pueden pagar una defensa eficaz, un abogado honesto, o simplemente no encuentran quién pueda salir a defenderles. Son situaciones enormemente graves, que apelan a toda la sociedad y nos piden que mejoremos nuestros tribunales, que no permitamos que el dinero, la pereza, la burocratización excesiva u otras maniobras misteriosas, puedan acabar con la paciencia de ciudadanos e, incluso, puedan condenar a inocentes cuando los culpables campean libremente en el mundo de los “honestos”.

Pero si es urgente mejorar el sistema judicial, es también necesario notar que existen otros tipos de condena, que pueden tener efectos más graves que los martillazos en una mesa de un juez de mirada amenazadora. A veces bastan unas líneas de calumnia en un periódico, una insinuación en la televisión, una sospecha lanzada por la radio, una acusación en internet, para quitar completamente la fama a una persona o una institución, sin que se deje muchas veces espacio a una defensa justa.

Si nos horroriza la imagen de un “gran inquisidor” que amedrenta y arrastra a la condena, a los hierros o al fuego, a un pobre hombre que piensa de un modo distinto, también nos llena de preocupación el que se pueda lanzar con gran libertad, sin espacio a la réplica, una acusación traidora, muchas veces bañada de intereses turbios, contra quien no ha sido antes escuchado, interpelado, respetado en su presunta inocencia.

En el mundo de la información, puede ser más dañino para un hombre o una mujer el ver su nombre calumniado en un medio masivo de comunicación que no el recibir una condena más o menos seria en un tribunal de justicia entre el silencio o la indiferencia de los profesionales de la prensa o de la radio. En el primer caso, quizá sin juicio, el “reo” nota cómo los dedos y los pensamientos de muchos le señalan como culpable de delitos que quizá nunca ha cometido. En el segundo, quien ha sido declarado culpable, en la serenidad y la calma de un cierto anonimato, recibe un castigo proporcionado a su falta, pero sin que su caso transcienda más allá de quienes deben ser informados de la sentencia.

Desde luego, hay juicios que merecen la atención de la opinión pública. Pero una cosa es informar de un proceso en el que (esperamos) se trabaja con honradez y equidad, y otra es lanzar a los teletipos de los periódicos un imaginado, supuesto delito, de un ciudadano que, de la noche a la mañana, recibe una condena pública que puede llevarle a perder su trabajo, o el desprecio ciudadano, o la confianza de algunos amigos... Aunque, como decía Aristóteles, el verdadero amigo no se pierde por una calumnia, pues quien sí conoce al “condenado” puede intuir cuánto hay de mentira en una difamación multimedial.

Siempre nos aterran los métodos inquisitoriales. El mundo de la democracia debe garantizar que no se repitan hechos parecidos. Y la gran prensa, la televisión local o internacional, los diseñadores de páginas informativas en internet, deben tener en cuenta que cualquier dato que se lanza a la movediza y frágil “opinión pública” puede tener consecuencias condenatorias de proporciones incontrolables.

Queda abierta, desde luego, la posibilidad de que los calumniados se defiendan. Pero una cosa es apelar contra una sentencia de un tribunal bien definido, con miembros concretos y acusaciones reales, que pueden ser respondidas una a una, y otra intentarlo contra un juicio “informático” social. ¿Cómo defenderse de una duda, de una insinuación, de un “se dice” que corre anónimamente de boca en boca, de página a página? ¿A quién acusar? Y, en el caso de encontrar un culpable y vencer el juicio, ¿de qué sirve si la sentencia queda olvidada ante la indiferencia de los mismos medios de comunicación, que apenas sí le dedican, si uno es afortunado, algunas líneas en las páginas menos leídas del periódico?

Además, no faltará quien diga que, al perseguir a los calumniadores en los medios de comunicación se atenta contra la “libertad de prensa”... Por eso algunos creen que es mejor callar, y se resignan a recibir el Sambenito, como en los tiempos peores de la Inquisición, y caminan por las calles como condenados virtuales, como enemigos públicos que deben pedir perdón y recibir el desprecio social por culpas que nunca han cometido...

Así funciona el mundo. Sólo que, si seguimos creyendo en la justicia, también esto algún día acabará. Hemos terminado con los “juicios sumarios” y con las ejecuciones apresuradas de inocentes que no tuvieron tiempo de decir ni pío. También algún día los mismos defensores de la libertad de prensa reconocerán que el derecho a la información no coincide con la difusión de la calumnia, y sopesarán, antes de publicar una noticia picosa y corrosiva, si se respeta el interés del “presunto malhechor” de defenderse con todas las de la ley.

Algunos buenos reporteros han ayudado a terminar con graves injusticias del pasado. También habrá quienes ayuden, en el mismo mundo de la información, a terminar con aquellos escándalos periodísticos que sólo sirven para quemar a inocentes en hogueras de papel o de chips electrónicos... Y entonces, lo mejor que hay en el periodista honesto saldrá a la luz, y el mundo de la información será lo que quiso ser en sus mejores momentos: una defensa decidida de la verdad en favor de la justicia y de la dignidad de todos.

General

ESTIMADOS PROFESORES: Como para recordar

Orientación y Consejería, Religión

El Comercio 27 de marzo del 2009

EE.UU. POLÉMICA SOBRE EL PROBLEMA DEL SIDA

Investigador coincide con el Papa sobre preservativos
DENVER [ACIPRENSA.COM].


Los comentarios del papa Benedicto XVI sobre la necesidad de no centrar las campañas contra el sida en el uso de preservativos causaron gran revuelo, pero destacados científicos dedicados al tema han salido en defensa del pontífice y aseguran que su análisis es correcto.

Uno de ellos es Edward Green, una autoridad científica de la Universidad de Harvard, quien explicó que aunque los preservativos teóricamente deben funcionar, también podrían agravar el problema en África.

Según Green, la comunidad científica admite que los preservativos disminuyen la tasa de infección del VIH, pero numerosos estudios prueban lo contrario. “No podemos encontrar una asociación entre mayor uso de preservativos y reducción de tasas de VIH en África”, explicó
.

Ciencias Sociales, Orientación y Consejería

El Comercio 27 de marzo del 2009

La teta asustada y el horror, el miedo y la liberación

Ciencias Sociales, Educación por el arte

El Comercio 27 de marzo del 2009
Hay dos artículos en esta ventana el siguiente es sobre la crisis económica mundial.

La teta asustada y el horror, el miedo y la liberación

jueves, 26 de marzo de 2009

Ciencias

General

El Comercio 26 de marzo del 2009

Un robot a yuda a niño con problemas de aprendizaje

Ciencias Sociales, Religión, Persona, Familia y Relaciones Humanas

El Comercio 26 de marzo del 2009

No mentirás no matarás No mentirás no matarás inesvictoria El Comercio 26 de marzo del 2009

Orientación y Consejería

El Comercio 26 de marzo del 2009

Desde los 16 van ya al quirófano

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ciencias


El Comercio 25 de marzo del 2009


SERÍA UNA DE LAS MÁS PEQUEÑAS DEL MUNDO
Hallan nueva especie de rana en el Manu
La revista “Wildlife Extra” informó que una de las ranas más pequeñas del mundo, de apenas un poco más de un centímetro, fue descubierta por científicos europeos y peruanos en el Parque Nacional del Manu.
La rana fue bautizada como “Noblella pygmaea” y sería la más pequeña de los Andes.
De acuerdo con la agencia Andina, los machos miden un centímetro y las hembras 1,25 cm. La hembra solo pone dos huevos que se desarrollan en el suelo, bajo hojarasca y no en el agua, como la mayoría de los anfibios.
Cuando nacen, los embriones se desarrollan en tierra y las madres se mantienen cerca los primeros días para protegerlos de los predadores.
Édgar Lehr, científico alemán de la Colección de Historia Natural Senckenberg, y el ecologista suizo-peruano Alessandro Catenazzi, de la Universidad de California en Berkeley, trabajaron en el descubrimiento.
Según explicaron, esta especie vive en los bosques nublados, los matorrales y los pajonales del parque y en zonas del Centro de Investigaciones Wayqecha, en el alto valle Kosñipata, en la provincia de Paucartambo.
La rana “Noblella pygmaea” se suma a las más de diez especies de ranas descubiertas en el Cusco en los últimos dos años.

Religión


Fuente: Catholic.net.

Autor: P. Clemente González Fuente: Catholic.net
¿Aún existe el pecado?
Lo que es moralmente malo, lo que va contra Dios y contra el hombre, eso es el pecado



Empecemos por el final. No es cierto que esta civilización está cansada de todo. Nuestro mundo está sediento de vida, de amor verdadero y de verdad. Esta sed explica la maravilla que experimentamos todos cuando alguien nos agradece un favor, cuando vemos que alguien nos regala parte de su tiempo o nos abre su corazón desinteresadamente. Todos nos admiramos cuando nos topamos con personas que viven en la verdad, que no saben mentir, que viven lo que predican. De estas cosas nunca nos cansamos y nunca nos cansaremos.

Por eso es tan importante llamar a las cosas por su nombre, a lo blanco, blanco, y a lo negro, negro; a lo que es bueno, bueno, y a lo que es malo, malo. Por eso la Iglesia llama pecado a lo que es moralmente malo, a lo que va contra Dios y contra el hombre, y llama virtud, bondad, santidad, a lo que lleva a la plena realización humana y cristiana.

A pesar de lo que se diga, en la sociedad moderna no todo es excusable, lo que es bueno, sigue siendo bueno, y lo que es malo, sigue siendo malo. Existen las leyes, las multas, la cárcel, lo justo y lo injusto, y nuestra sociedad tiene mucha necesidad de santos. A fuerza de revolver basura uno acaba manchándose. Por eso es mejor evitar todo ejemplo negativo, todo escándalo, y buscar hacer el bien delante de los hombres para que den gloria a Dios. Dar todo el buen ejemplo que podamos, ser luz para nuestros hermanos. Por más tiniebla que haya, la luz siempre será luz y la luz siempre es mejor que la tiniebla.

En cuanto al pecado a secas, aparentemente es eso sólo: el pecado, algo que suena pasado de moda, como si no tuviera que ver con el hombre de hoy. Pero si yo te digo: mi pecado, tu pecado, ése sí existe y hace existir el pecado, ya que tiene sus circunstancias, se ha dado en una conciencia, tiene sus consecuencias y las ves. Por lo tanto no nos engañemos, cada vez que te digan que el pecado no existe, responde sin temor: ¿el pecado de quién?, porque mi pecado existe y por eso tengo tentaciones y por eso tiemblo ante la misma posibilidad de ofender a Dios.

El hecho de que la sociedad viva y piense de cierta manera no significa que no haya pecados. La doctrina está, los mandamientos están, las leyes están y por lo tanto el pecado sigue siendo pecado aunque no lo queramos ver.

lunes, 23 de marzo de 2009

Religión, Ciencias Sociales

Ciencias Sociales

Perú 21 23 de marzo del 2009

Encuentran ciudadela y cementerio preínca
En caserío de Bagua Grande, en Amazonas, hallan una ciudadela, un cementerio y cerámica.

Una expedición formada por autoridades locales y un guía de turismo realizó un importante descubrimiento en una zona de frondosa vegetación del caserío Chucmar, en el centro poblado La Pona Alta, en Bagua Grande, capital de la provincia de Utcubamba, en Amazonas: una ciudadela, un cementerio preínca y varias piezas de cerámica.

El nuevo hallazgo arqueológico, el cual constituye un hecho de suma importancia para la población de la zona, incluye viviendas circulares de piedra que se ubican en una de las partes más altas de una montaña, un extenso mirador de donde los antiguos pobladores divisaban a sus posibles enemigos, además de un cementerio preínca, donde también se halló cerámica y hachas de piedra.

Para poder llegar a las casas circulares de piedra, que se ubican a cinco kilómetros del pueblo de Chucmar, se debe caminar por una trocha especialmente habilitada por comuneros.

Respecto del cementerio preínca, este fue encontrado lleno de cráneos. Tiene además un sinnúmero de cavernas o cuevas donde también fueron hallados vestigios de los antiguos pobladores de la zona como batanes de piedra para moler semillas, restos de hachas de piedra y cerámica.

La expedición de la Municipalidad de Utcubamba estuvo formada por el teniente alcalde Teófilo Rojas Román, el camarógrafo del canal municipal Humberto Cedano, la guía en turismo Olga Cabanillas y autoridades de cinco caseríos aledaños a la zona.

HALLAZGO SIMILAR. El descubrimiento de Chucmar se suma al hallazgo reportado en el mes de diciembre pasado en el Cerro Pachallama, ubicado en el caserío La Palma, en el distrito de Jamalca, también en Utcubamba.

En ese entonces se encontraron petroglifos, viviendas, cerámica y pintura rupestre. El arqueólogo Elvis Chugna –integrante del equipo técnico de investigación de la dirección regional de Comercio Exterior y Turismo de Bagua-Utcubamba– informó que el descubrimiento fue confirmado por un equipo de profesionales enviado a la zona.

El petroglifo develado encierra un conjunto de elementos cuyos diseños solo pueden ser visualizados según la posición que toma el sol: en las mañanas se vislumbra figuras geométricas, y al mediodía y en el ocaso emergen otras figuras.

En la zona también fueron ubicadas varias cavernas con cerámicas, aguas termales y moluscos petrificados.

Ciencias

Peru 21 23 de marzo del 2009

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Ciencias

Día 1 El Comercio 23 de marzo del 2009

INVERSIÓN EN ENERGÍA EÓLICA ENFRENTA VARIOS OBSTÁCULOS

Viento en contra
EL PAÍS NECESITA MÁS FUENTES DE ENERGÍA. VARIAS EMPRESAS ESTÁN INTERESADAS EN CONSTRUIR PARQUES DE ENERGÍA EÓLICA, SIN EMBARGO EL MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINAS NO LES HA DADO LUZ VERDE. ¿POR QUÉ?

Por: Manuel Marticorena

Qué duda cabe de que el país está hambriento de ener-gía. Los apagones de hace un par de semanas dan cuenta de que se requieren inversiones que fortalezcan el sistema eléctrico. En un evento realizado por la Sociedad de Comercio Exterior, el martes pasado, Mark Hoffmann, gerente general adjunto de la generadora eléctrica Duke Energy-Egenor, reconocía que, efectivamente, a este buen hombre llamado Perú había que inyectarle energía urgente. Pero que antes que darle un exquisito pato a la naranja, era preferible alimentarlo con un buen plato de frejoles con arroz. ¿A qué se refería?

EL DEBATE
En el sector eléctrico se ha abierto un intenso debate respecto a promover la inversión en la generación de electricidad con el uso de energías renovables: plantas de generación eólica (uso del viento), energía geotérmica (uso de suelos calientes para generar vapor y, luego, energía); biomasa (plantas), energía mareomotriz (uso de las mareas) e hidroeléctricas pequeñas, de hasta 20 megavatios (Mw).

Se trata de energías ambientalmente amigables (no contribuyen al calentamiento global), no requieren ni emiten carburantes y reducen la dependencia de energía importada.

De estos cinco tipos de energía, la generación eólica se muestra como una vía a ser desarrollada de manera inmediata y atender así las necesidades de energía del país. César Gutiérrez, consultor en temas energéticos y ex presidente de Petro-Perú, señala que se pueden construir parques aerogeneradores en dos años, con lo cual se auxiliaría rápidamente el inestable sistema eléctrico.

Según el Ministerio de Energía y Minas (MEM), el Perú tiene un potencial eólico aprovechable de 22.000 Mw, unas cuatro veces el consumo actual del país.

En estos dos últimos años se han otorgado alrededor de 58 concesiones temporales para construir plantas de generación eólica, estando interesadas alrededor de 20 empresas (entre las que se encuentran Iberoperuana, Petrolera Monterrico, las española Iberdrola e Isolux).

El interés de estas empresas ha estado a la par de los avances en el aspecto normativo. El Gobierno promulgó el año pasado el Decreto Legislativo 1002 (con su respectivo reglamento) que promociona la inversión para la generación de electricidad con el uso de energías renovables, dando incentivos a las inversiones como una depreciación acelerada y el despacho preferencial de energía. Además, ha establecido una subasta anual de hasta por el 5% de la demanda actual, lo que equivaldría a 500 Mw (con una inversión cercana a los US$ 1.000 millones).

ARROZ CON FREJOLES
Las eólicas han funcionado en diversas partes del mundo. Alemania, España, Brasil y Chile, son ejemplo de ello. Pero, ¿qué hace que este tipo de energía no sea viable aún en el Perú? Hoffmann señala que se trata de países que no tienen recursos hídricos ni gas natural, que sí tiene el Perú.

Así, conviene aprovecharlos, pues permiten tener energía eléctrica más barata frente a la eólica, que si bien es ambientalmente amigable, “su costo de producción alto podría representar para el país una exquisitez”. A esto se refería cuando mencionó que se requería de un buen plato de arroz con frejoles antes que un pato a la naranja.

Según un estudio del Ministerio de Energía y Minas (MEM), referido al potencial eólico del país, el mayor costo al que se podría llegar al producir energía eólica es de US$109 por megawatt/hora (Mw/h) . Actualmente, la producción hidráulica tiene un costo promedio de US$49; la de gas natural (ciclo combinado), US$75; la de carbón, US$63; y la de diésel, US$110.

Gutiérrez indica que las necesidades urgentes de energía del país no se pueden atender con energía hidroeléctrica, debido a que construir una central tomaría cinco años. Por otro lado, la ampliación de la producción eléctrica en base al gas está limitada a las disponibilidad que se tenga del recurso el Consorcio Camisea, que no está firmando nuevos contratos de abastecimiento con las generadoras.

El consultor señala que hay un fuerte interés de varios generadores que tienen plantas a diésel para que no ingrese energía eólica porque las desplazarían del sistema y dejarían de operar. Si bien las centrales eólicas son más caras que las hidroeléctricas y las termoeléctricas a gas, son menos caras que las de diésel. Según el especialista, el año pasado las plantas a diésel llegaron a producir a un costo de US$250 el Mw/h por los altos precios del petróleo. En ese sentido, las eólicas serían muy competitivas.

Pedro Gamio, ex viceministro de energía, quien impulsó el decreto legislativo para el desarrollo de las energías renovables, en un tono más conciliador, señala que es necesario impulsar tanto la energía hidroeléctrica, térmica a gas y eólica, pues son complementarias. Gamio dejó casi todo listo para impulsar el desarrollo de las eólicas, incluso el borrador para lanzar la subasta de 500 Mw, aspecto que la actual administración del MEM detuvo.

FIABILIDAD
Pero el MEM ha dispuesto revisar el reglamento del D. L. 1002, para que no se beneficien solo las eólicas, sino también las demás energías renovables.

Daniel Cámac, viceministro de Energía, indica que las eólicas están en el esquema de desarrollo energético del país. El funcionario es de la misma opinión que Hoffmann, de desarrollar más energía hidráulica y termoeléctrica a gas, sobre todo porque la producción eólica no es constante y los aerogeneradores podrían detenerse si no hay viento, lo cual aún está en discusión. “Si esto pasa, habría que tener más plantas de respaldo encareciendo el sistema”, señala. En ese sentido, indica que en diciembre se relanzará el D. L. 1002.

Sin embargo, el tema no solo es de costos de producción eléctrica, sino de impacto ambiental. Si este costo tuviera un valor, probablemente las eólicas serían las menos caras.

Educación por el Arte, Ciencias Sociales

El Comercio 23 de marzo del 2009

La Danza Milenaria de Los Arrieros Del Mantaro

Religión, Ciencias Sociales


Fuente: Catholic.net

Autor: P. Fernando Pascual Fuente: Catholic.net
Los templarios: más allá de la leyenda
Más allá de leyendas e informaciones falsas, los documentos nos desvelan una historia apasionante sobre los templarios.


Estas líneas quieren ofrecer una ágil presentación del proceso al que fueron sometidos los templarios en los primeros años del siglo XIV, proceso que culminó con la supresión de la Orden en una página dramática de la historia de la Iglesia. A través de los datos analizados quedan al descubierto mecanismos profundos del mal que destruyen corazones y que llevan a injusticias sin nombre, pero que no son capaces de aniquilar la bondad y el heroísmo de quienes son capaces de dar su vida por la verdad y la justicia.


A. La Orden del Temple

1. Los templarios surgieron a inicios del siglo XII, tras la conquista de numerosos lugares de Tierra Santa y de Jerusalén por parte de la I cruzada (1095-1099). Los cruzados organizaron un reino propio, en el que Balduino I fue declarado rey de Jerusalén (1100-1118). Con el nuevo rey, muchos cruzados decidieron quedarse en las zonas conquistadas para evitar que los sarracenos las conquistasen de nuevo.

Entre quienes se ofrecieron a permanecer en la zona, encontramos a Hugo (Hugues) de Payens, un caballero que deseaba unir en su vida dos ideales: los de la caballería y los de la vida monástica. Con 8 compañeros fundó en 1118 ó 1120, en la ciudad de Jerusalén, una Orden militar de caballeros (poco antes había sido fundada la primera, la Orden de San Juan de Jerusalén u hospitalarios).

Parece que se autodenominaron “pobres caballeros del Cristo”, aunque también fueron conocidos con otros nombres: “Christi milites” (soldados de Cristo), “Milites Templi” (soldados del Templo, o del “Temple”, como todavía hoy se les conoce).

Los templarios emitían, además de los tres votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, un voto especial de defender y escoltar a los peregrinos y viajeros que se trasladaban en Tierra Santa. Les fue dado, como lugar de residencia, una parte del edificio que ocupaba el segundo rey de Jerusalén, Balduino II (1118-1131) que, según se creía, estaba situado donde había sido levantado el templo del rey Salomón.


2. La Orden de los templarios tuvo como insigne amigo y promotor a san Bernardo de Claraval, por cuyo influjo adoptó una regla similar a la benedictina. Consiguió pronto el reconocimiento pontificio por parte del Papa Inocencio II, con la bula “Omne datum optimum” del año 1139: desde ese momento los templarios dependían únicamente del Papa.

El hábito que les distinguía era blanco (como el usado por los cistercienses) con una visible cruz roja. Entre sus miembros, existía una especie de jerarquía. Estaban, por un lado, los caballeros, que solían ser nobles o de familia noble, y se dedicaban a las artes militares. Había también un grupo reducido de sacerdotes o capellanes, para las misas y demás celebraciones litúrgicas. Además, había un numeroso grupo de escuderos, normalmente de la clase media, y de hermanos legos, dedicados al servicio doméstico. La dirección suprema de la orden corría a cargo de un Maestre que fungía como una especie de abad.


3. Durante los siguientes decenios, la Orden del Temple tuvo un amplio crecimiento y expansión. Había templarios en Tierra Santa, Chipre, Francia, los reinos de España, Italia, Inglaterra, Alemania. En el año 1300 se calcula que había unos 4000 caballeros de la Orden, a los que habría que sumar un buen número de servidores.

Los templarios habían conseguido una fama merecida, sobre todo por el valor mostrado en acciones de combate. Sus gestas fueron cantadas por la poesía medieval, lo cual muestra el aprecio que recibieron de sus contemporáneos. Una de las últimas hazañas militares por la que se les distingue fue la defensa de la postrera plaza cristiana en Tierra Santa, Tolemaida (San Juan de Acre), que cayó en 1291 bajo el ataque de un numeroso ejército sarraceno, y que implicó la muerte, entre tantos otros templarios, del Maestre de la Orden, Guillermo de Beaujeu. Por sus conocidos gestos de heroísmo, el Papa Bonifacio VIII no dudó de hablar de los templarios como de “atletas del Señor” y de “guerreros intrépidos”.

No faltaron, sin embargo, momentos de tensión y de lucha entre las Órdenes de caballería, en los que los templarios se mostraron inclinados más a defender sus propias ideas e intereses que a colaborar con los demás cristianos de Tierra Santa. Es triste tener que recordar que incluso hubo una sangrienta “guerra civil” entre los templarios y los hospitalarios, con miles de muertes por ambas partes, en la segunda mitad del siglo XIII.

Otro aspecto a destacar es que la Orden del Temple, nacida con ideales de pobreza, fue adquiriendo un importante poder económico. Los templarios llegaron a ser importantes prestamistas y acaudalados “banqueros”, con lo que es comprensible que no faltasen envidias y críticas ante su ventajosa situación financiera.


4. La pérdida de Tolemaida (Acre) implicó el inicio de una nueva fase en la vida de la Orden. Si los templarios habían nacido en función de la defensa de Tierra Santa, tenían ahora que asumir nuevas tareas en la vida de la sociedad y de la Iglesia católica, y tal vez no tenían una clara idea de lo podían hacer por la cristiandad. Organizaron su cuartel general en la isla de Chipre, una especie de avanguardia cristiana en espera de la “reconquista” de Palestina; pero muchos templarios marcharon a vivir a Francia, una de las naciones que más vocaciones había dado a la Orden.

Su actividad como “banqueros” aumentó en esos años, y no faltaron voces malévolas que los acusaban de enriquecerse excesivamente. Pero algunos estudiosos afirman que no practicaban la usura, y ello explica que la gente recurriese a ellos con más confianza que respecto a otros que sí pedían intereses muy elevados por los préstamos. Otros expertos han mostrado que no eran tan ricos como se sigue repitiendo una y otra vez: según algunos estudios, tenían muchos menos bienes inmuebles que los poseídos por los “austeros” cistercienses...


5. En este nuevo contesto aumentaron las envidias, y no faltaron quienes empezaron a hacer circular dicherías o calumnias de diversa gravedad, en especial sobre los ritos secretos con los que eran admitidos los nuevos caballeros. Pero la fama y la integridad de los templarios era tan ampliamente reconocida, que esas primeras críticas no fueron prácticamente tenidas en consideración.


B. La preparación del drama

6. Los problemas inician a partir de la serie de intrigas, maquinaciones, calumnias, y, como veremos, abusos que llegaron hasta niveles de injusticia y violencia insospechados, por parte del rey de Francia, Felipe IV el Hermoso (1268-1314), y de su fiel servidor y hábil jurista Guillermo (Guillaume) de Nogaret (ca. 1260-1313).

Felipe IV promovió una política de tipo absolutista y participó en numerosas guerras con momentos de victoria y con importantes derrotas. Para financiar sus enormes gastos militares no dudó en usar métodos “extraordinarios”. Decidió imponer impuestos a los clérigos y controlar en parte los asuntos eclesiásticos, lo que le llevó a un fuerte enfrentamiento con el Papa de entonces, Bonifacio VIII (Benedicto Caetani o Gaetani, 1235-1303).

Felipe el Hermoso mostró su astucia y su malignidad en diversos momentos de su choque con el Papa. Por ejemplo, cuando Bonifacio VIII envió una bula, “Ausculta fili carissime” (5 de diciembre de 1301) para pedir al rey que se presentase en Roma y respondiese a diversas acusaciones de tiranía y de abuso sobre el clero, Felipe IV mandó quemar el texto papal y lo sustituyó por otro texto falso en el que hacía decir al Papa cosas absurdas que no había afirmado. De este modo, pretendía provocar una reacción de la gente y de parte del clero a su favor, como si fuese víctima de la “malignidad” de Bonifacio VIII.

El rey francés pudo contar, además, con aliados de peso en Italia: dos cardenales de la potente familia Colonna defendían la idea de que Bonifacio VIII era un Papa ilegítimo. Los cardenales Colonna fueron excomulgados, pero consiguieron huir a Francia para pedir la protección de Felipe IV, mientras que algunos de sus familiares en Italia continuaban sus intrigas contra el Papa.


7. En este contexto de tensiones se produjo la tristemente famosa afrenta de Anagni. Cuando el Papa se disponía a emanar, el 8 de septiembre de 1303, el decreto de excomunión contra el rey francés, el día anterior Guillermo de Nogaret consiguió entrar por la fuerza en la ciudad de Anagni (donde residía el Papa), con la ayuda de un grupo de mercenarios y el apoyo de la familia Colonna. Allí apresó al pontífice y buscó maneras de obligarle a la renuncia y a la convocatoria de un concilio. Sólo una revuelta popular de la gente de Anagni pudo liberar a Bonifacio VIII. Pero la salud del Papa quedó seriamente quebrantada: moría el 11 de octubre de ese mismo año.


8. Tras la muerte de Bonifacio VIII, los cardenales eligieron Papa a Nicolás (Niccolò) Boccasini (1240-1304), que tomó el nombre de Benedicto XI y sólo gobernó la Iglesia por un año (1303-1304). En ese breve tiempo hizo importantes concesiones a Felipe el Hermoso y absolvió a los Colonna, pero no a Nogaret, a quien mantuvo la excomunión por la afrenta de Anagni.


9. El cónclave de 1304-1305 fue especialmente difícil y largo, pues en él se enfrentaron, de una parte, los partidarios del rey de Francia y de la familia Colonna, y de otra, los defensores del legado de Bonifacio VIII. Al final, los cardenales eligieron a Bertrand de Got (ca. 1264-1314), arzobispo de Bordeaux, que se encontraba en esos momentos en Francia.

El nuevo Papa tomó el nombre de Clemente V y fue coronado en Lyon. Gobernó la Iglesia de 1305 a 1314. Aunque inicialmente mostró el deseo de partir hacia Italia, por diversos motivos fue posponiendo el viaje, hasta que al final fijó la residencia papal en Aviñón. De este modo, quedó expuesto notablemente a las intrigas del rey y de su fiel ministro Nogaret. Además, contribuyó a que la curia papal fuese cada vez más “francesa”, al nombrar a numerosos cardenales de Francia.

Clemente V estaba aquejado por diversas enfermedades que limitaban no poco su servicio a la Iglesia. Era, además, un hombre muy apegado a su tierra y a su familia, a la que favoreció enormemente. También tenía no poco aprecio por el dinero: llegó a acumular más de 1 millón de florines, de los cuales una importante cantidad pasó a sus familiares, 200 mil florines fueron dedicados a obras pías, y sólo quedaron 70 mil florines para su sucesor.

Con los nombres de Felipe IV el Hermoso, Guillermo de Nogaret y Clemente V estamos ya ante los principales protagonistas de la condena de los templarios, que vamos a presentar en sus momentos más importantes. Conviene, antes de presentar la historia de una tragedia, hacer mención del “proceso” contra Bonifacio VIII, pues nos ayudará a comprender hasta qué punto el rey francés era capaz de inventar calumnias y de suscitar “testigos” en pos de sus ambiciones de poder y de venganza.


10. El “proceso” contra la persona del Papa Bonifacio VIII venía siendo organizado ya desde 1303, y llegó a tomar cuerpo a causa de las numerosas presiones y amenazas que ejercieron Felipe IV y Nogaret (que seguía excomulgado precisamente por haber encarcelado al Papa) sobre Clemente V. Éste intentó de diversos modos eludir el asunto, pues conocía la honradez de su predecesor. Al final accedió a escuchar a los acusadores que se presentasen contra Bonifacio VIII, y luego permitió que se abriese el proceso en Aviñón (1310).

Contra el Papa Caetani no sólo testimonió su agresor, Nogaret, sino una serie de personajes turbios, entre los que no faltaron monjes o sacerdotes indignos, que llegaron a inventar calumnias de lo más pintoresco y absurdo. Alguno acusó a Bonifacio VIII de hereje; otro, de haber asesinado al anterior Papa, Celestino V (ca. 1210-1296); otro, de no mirar a la hostia durante la consagración; otro, de haber dicho que la religión cristiana estaba llena de falsedades; otro, de proferir que las religiones judía, mahometana y cristiana eran invenciones humanas; otro, que no quiso recibir la Eucaristía antes de morir. No es difícil comprender que tal cúmulo de acusaciones, ofrecidas “espontáneamente” y con lujo de detalles, no podrían sino ser motivadas e incitadas por alguna mente resentida y perversa como la de Nogaret. No hay que olvidar esto, para comprender el tenor de las acusaciones y la astucia casi diabólica que se hizo patente en el esfuerzo por destruir a los templarios, también con la mano y la mente de aquel “fiel ministro” de Felipe IV.


C. Acusaciones y procesos contra los templarios

11. No creemos que la historia sea el resultado de fuerzas ciegas ni de factores anónimos que dirigen, como marionetas, a sus protagonistas. Esto se hace patente en el tema de la disolución de los templarios: el drama de esta Orden militar no acaeció como resultado de una fatalidad inevitable, sino como consecuencia de ambiciones profundas, de odios encendidos, de voluntades maquiavélicas, de miedos y de torturas usadas con astucia calculada hasta el detalle.

Conviene subrayar, como ya dijimos en el punto 4, que la identidad de los templarios estaba en parte en entredicho por la desaparición de los enclaves cristianos en Tierra Santa. Ello llevó, por ejemplo, a que uno de sus enemigos, Pedro Dubois, en una obra titulada “De recuperatione Terrae Sanctae” (1305-1307), propusiese la supresión de la Orden del Temple o su fusión con la Orden de San Juan. ¿Motivos? Pedro Dubois no señala ningún escándalo ni acusación como las que serán inventadas en Francia, sino simplemente señala que los templarios han perdido su razón de ser, pues no tienen peregrinos a los que escoltar...


12. El drama inicia, como ya insinuamos, con las ambiciones económicas, las envidias y los odios de Felipe IV el Hermoso. ¿De dónde nacieron estas actitudes? No es fácil saberlo, sobre todo si señalamos que los templarios (de origen francés) apoyaron al rey en sus disputas contra Bonifacio VIII, y que el mismo rey confirmó, el año 1304, todos los privilegios dados en Francia a la Orden militar.

Pudo haber influido en Felipe IV un hecho personal: en 1306, tras una sublevación ocurrida en París, el rey encontró protección segura al refugiarse en la fortaleza (el Templo) que tenían los templarios de la ciudad. Quizá este hecho hizo pensar al monarca en el “peligro” que implicaba la existencia de un grupo de hombres tan poderosos, y le llevó a poner en marcha la idea de destruirlos. Una vez más la historia muestra cómo la gratitud es una virtud muy extraña entre los hombres, pues el que los templarios hubiesen defendido y salvado la vida del rey debería haber sido un motivo suficiente para refrenar las ambiciones del monarca...

Hemos de recordar, además, que la Orden del Temple era famosa por sus riquezas, y que fungía en muchos lugares como si se tratase de una especie de “banco”, capaz de dar préstamos, de custodiar bienes de valor, etc. Según parece, cuando Felipe el Hermoso estuvo en el Templo de París, fue llevado a contemplar el abundante tesoro custodiado por los templarios. La ambición se despierta de modo muy intenso a través de la vista, máxime cuando eran cuantiosas las deudas que agobiaban al rey francés.


13. Había que conseguir dinero, de modo rápido y sin intereses. Una primera acción de Felipe IV consistió en arrestar y exiliar a todos los judíos de su reino el 21 de julio de 1306, lo que le permitió apropiarse de todos sus bienes. Más tarde, en 1311, haría algo parecido con los mercaderes italianos. En 1307 les llegaba el turno a los templarios. Para acaparar sus riquezas, sin embargo, habría que anular su poder, su prestigio y, sobre todo, su dependencia directa del Papado.


14. La primera fase consistió en buscar y reunir acusaciones contra los templarios. Entre los primeros “testigos” encontramos a un personaje turbio, Esquiu de Floyran, que decía haber sido templario y que había cometido diversos delitos que le llevaron a la cárcel. Una vez en libertad, se dirigió primero a la corte del rey de Aragón, Jaime II, con una serie de graves acusaciones contra la Orden del Temple que habría obtenido, supuestamente, de un templario apóstata conocido en la cárcel. El rey aragonés no hizo ningún caso de estas acusaciones, y entonces Esquiu marchó a Francia. No es fácil imaginar que alguien dirigía los pasos y las acusaciones de este hombre, como antes alguien había coordinado e incitado a tantas personas, incluso eclesiásticos, a proferir acusaciones absurdas contra Bonifacio VIII...

Las calumnias de Esquiu fueron, obviamente, muy bien acogidas por Felipe el Hermoso, y no falta quien insinúa que detrás de Esquiu estaba la astucia y la imaginación de Guillermo de Nogaret. El rey pudo también “reunir informaciones” de algunos templarios que habían dejado la orden o habían sido expulsados por su mala conducta (lo cual ya los hace testigos poco fiables). Incluso el rey instigó a doce falsarios para entrar en la Orden y actuar como espías, para poder testificar así contra los templarios.

Felipe IV iba informando de las distintas críticas y acusaciones al Papa para preparar el terreno a la hora de presionarle a iniciar un proceso contra la Orden del Temple. Clemente V empezó a dudar de la inocencia de los templarios y llegó a pensar en la necesidad de una investigación, una idea que barruntaba ya en el verano de 1307.


15. Previamente, el rey había realizado una maniobra que resultó vital para su proyecto. El Maestre de los templarios, Jacobo (Jacques) de Molay (ca. 1243-1314), residía en Chipre (que, como dijimos, esa la sede central de la Orden) y habría que atraerlo a Francia. El Papa lo llamó, quizá en parte con la idea de que había que analizar ciertos proyectos para preparar la conquista de Tierra Santa, quizá también para pedirle una defensa de la Orden. Jacobo no intuyó el peligro al que iba a exponerse, y partió hacia Francia con un nutrido grupo de caballeros. El rey, de manera cínica, lo agasajó grandemente en París, e incluso le permitió ser padrino de uno de sus hijos. La víctima había caído, sin saberlo, en una complejísima telaraña de la que sólo lograría librarse con la muerte.

Mientras, Felipe IV terminaba de mover las últimas piezas para que el plan fuese perfecto. Tenía como confesor a Guillermo Imbert, que era, además, el gran inquisidor del reino. Con su apoyo, en nombre de la Inquisición, el rey podía echar mano a los templarios bajo la falsa acusación de herejía, con lo que evitaba el problema de la invulnerabilidad de una Orden que dependía directamente del Papa.


16. Empieza el drama. El 14 de septiembre de 1307, el rey envía órdenes secretas para que la mañana del día 13 de octubre se proceda al arresto de los templarios presentes en su reino y a la incautación de todos sus bienes. La ejecución del mandato real cogió de sorpresa a Jacobo de Molay (que se encontraba en París, preparando un viaje a la corte papal para defender a la Orden de las acusaciones que corrían ya por todas partes) y a los más de 1000 templarios (tal vez 2000) residentes en Francia. Para tal arresto masivo, el rey contó con un eficaz ejército privado y una especie de policía, que ya habían mostrado su destreza a la hora de arrestar y expulsar a los judíos. La “conquista” de la fortaleza (el Templo) que los templarios tenían en París corrió a cargo del mismo Nogaret, que convirtió a aquel recinto en la cárcel de los que antes eran sus propietarios...

El golpe fue tan inesperado que el mismo Papa Clemente V tuvo que protestar ante el abuso real, con una carta fechada el 27 de octubre de ese mismo año 1307. Envió, además, a dos cardenales, Berenguer Fredol y Esteban de Siuzy, para conminar al rey a que pusiese en sus manos las personas y los bienes de los templarios. Veremos en seguida cómo maniobró el rey ante esta petición papal.


17. Antes de la llegada de los dos cardenales, el rey empezó a conseguir “resultados” muy favorables a sus planes. Los comisarios reales torturaban a los templarios y les obligaban a confesar sus delitos. Cuando éstos cedían psicológicamente, llamaban a los inquisidores que recogían las “confesiones” de los presuntos culpables. Muchos templarios sucumbieron y se acusaron de delitos contra la fe y contra la moral (normalmente de aquellos delitos sobre los que se les preguntaba según una lista previamente preparada por los inquisidores).

Jacobo de Molay, que tenía unos 64 años, cedió a la presión psicológica, si bien parece que no fue torturado físicamente. El 24 de octubre de 1307 declaró, ante el inquisidor Imbert y varios testigos, haber renegado de Cristo y haber escupido sobre la cruz. Más aún, envió una carta a todos los templarios de Francia para que confesasen, por mandato suyo, aquellos delitos de los que fuesen acusados. No es el momento de juzgar este gesto de debilidad. Quizá lo comprenderíamos mejor si dejásemos de pensar que los héroes son impasibles, cuando en realidad son tan humanos que también pueden tener sus momentos de flaqueza. Jacobo no soportó la presión psicológica y firmó una falsa confesión de delitos. Veremos que, en el decurso de los hechos, aumentará su entereza moral y llegará a dar, con su muerte, testimonio de amor a la verdad y de la inocencia de su Orden.


18. Los dos cardenales enviados por el Papa fueron recibidos con bastante retraso. El rey los acogió con benevolencia. Renovó sus promesas, llenas de no poca hipocresía, de fidelidad a la Iglesia, y manifestó su disponibilidad de entregarles las personas de los templarios, pero sin liberar, por el momento, a ninguno. Poco tiempo después los cardenales consiguieron entrevistar a Jacobo de Molay y a varios templarios en la cárcel, y éstos hicieron sus primeras retractaciones.

El Papa, por su parte, estaba indignado por el papel que la Inquisición había jugado en Francia contra los templarios. Por eso, a inicios de 1308, suspendió de su cargo a Guillermo Imbert. Además, privó a la Inquisición francesa de competencias en el asunto de los templarios, y pasó el proceso a los tribunales diocesanos. Por desgracia, el Papa no mantuvo estos gestos de valor, pues más adelante, bajo las presiones del rey, confirmó a Imbert como juez para el caso de los templarios.


19. Mientras, Felipe IV había enviado una pregunta a la facultad teológica de París: ¿tenía el rey de Francia la facultad de apresar, juzgar y condenar a los herejes? La facultad le dio una respuesta negativa. Entonces empezó a promover, a través de Pedro Dubois (jurista francés rico en ardides y precursor de la “propaganda” panfletaria, al que ya mencionamos por un primer escrito contra los templarios), una serie de ataques contra Clemente V, al que acusaba de poca firmeza para gobernar la Iglesia y de haberse dejado sobornar por los templarios. En uno de sus escritos, Dubois le recuerda al rey cómo Moisés conminó a los israelitas para que asesinasen a los infieles del pueblo, sin pedir permiso a Aarón: también el rey podría actuar así, sin tener que avisar al Papa...

Para aumentar su presión sobre Clemente V, Felipe IV convocó los estados generales para el 5 de mayo de 1308, en la ciudad de Tours. Allí recibió un apoyo casi unánime: los templarios merecían la pena de muerte por ser herejes y por haber cometidos crímenes nefandos. Las calumnias y las presiones del rey habían logrado una nueva victoria, y todavía quedaba uno de los puntos más difíciles: doblegar la voluntad del Papa.


20. El rey quiso encontrarse con Clemente V en la ciudad de Poitiers (que fue durante bastante tiempo residencia provisional del Papa), de mayo a julio de 1308. El rey reconoció al Papa su competencia para juzgar a la Orden del Temple, si bien “se ofrecía”, para “ayudar” al Papa, a mantener en arresto a la mayor parte de los templarios. Permitió, además, que un grupo de templarios, bien seleccionados, se presentasen ante el pontífice, al mismo tiempo que inventaba excusas absurdas para impedir que Jacobo de Molay y otros jefes insignes de la Orden pudiesen ser interrogados por el Papa. Los prisioneros seleccionados se acusaron de tales delitos y con tanto descaro que Clemente V quedó muy impresionado.


21. Fue entonces cuando el Papa se decidió del todo a iniciar el proceso, llevado a cabo en un doble binario. Por un lado, habría un proceso pontificio, en el que se analizasen los eventuales delitos de la Orden en su conjunto; por otro, los obispos realizarían procesos diocesanos para analizar los presuntos delitos de los templarios en cuanto personas particulares.

Además, y siempre bajo las presiones del rey, el 22 de noviembre de 1308 Clemente V pidió que fuesen arrestados y juzgados los templarios de las demás naciones cristianas, y que sus bienes pasasen bajo el control de la Iglesia. Aludiremos un poco más adelante a cómo fue acogida y aplicada la orden papal.


22. Hubo que esperar a noviembre de 1309 para que diese inicio el proceso pontificio contra la Orden del Temple. Fue llamado a declarar Jacobo de Molay. Después de unos momentos de vacilación, defendió públicamente la inocencia de la Orden, y declaró su fe católica, lo cual era una importante retractación pública de lo que había firmado bajo las presiones psicológicas durante los primeros meses. Las palabras de Molay debieron de sentar muy mal a uno de los personajes presentes en la comisión y que ya nos es suficientemente conocido: Nogaret. Con permiso del obispo que presidía el tribunal, Nogaret empezó a interrogar a Molay y éste le desmintió sus acusaciones llenas de veneno. Al final, Jacobo de Molay pidió que se le concediese la gracia de escuchar misa, lo cual no pediría alguien que fuese verdaderamente hereje...

Durante el proceso, otros caballeros templarios empezaron a retractar sus “autoacusaciones”. Uno de ellos, Ponsard de Gisi, tuvo la osadía de exponer a qué torturas había sido sometido para ser obligado a declararse culpable:

“Tres meses antes de mi confesión me ataron las manos a la espalda tan apretadamente que saltaba la sangre por las uñas, y sujeto con una correa me metieron en una fosa. Si me vuelven a someter a tales torturas, yo negaré todo lo que ahora digo y diré todo lo que quieran. Estoy dispuesto a sufrir cualquier suplicio con tal de que sea breve; que me corten la cabeza o me hagan hervir por el honor de la Orden, pero yo no puedo soportar suplicios a fuego lento como los que he padecido en estos dos años de prisión”.


23. Cada vez eran más los templarios que retractaban lo firmado bajo torturas y que se mostraban dispuestos a defender a su Orden. Entre febrero y abril de 1310, más de 500 templarios quisieron dar este paso y se ofrecieron para hablar ante los jueces en París. Muchos de ellos sabían a qué se estaban arriesgando: en aquel tiempo, el hereje que primero confesaba sus errores y luego se retractaba, podía ser condenado a la hoguera.

Ante tal multitud de hombres dispuestos a defender a la Orden, los jueces determinaron que los templarios escogiesen a algunos representantes que pudieran hablar en nombre de todos. Fueron elegidos Pedro de Bolonia (Pietro di Bologna) y otros tres templarios. El 1 de abril de 1310 entregaron un primer escrito de defensa, en el que negaban como absurdas las acusaciones, recordaban que muchos templarios habían confesado a causa de las torturas y del miedo a la muerte, y pedían, finalmente, lo siguiente:

“Imploramos la misericordia divina, que se haga justicia, puesto que ya por un tiempo excesivo hemos padecido una persecución injusta. Como cristianos fieles y fervorosos pedimos la recepción de los sacramentos de la Iglesia”.

No faltaron, hay que reconocerlo, algunos ex-templarios que renovaron las acusaciones contra la Orden, así como otros prisioneros que ratificaron sus confesiones acusatorias. Pero las contradicciones sobre algunos puntos eran tan manifiestas que los jueces no consiguieron mucho de estas declaraciones.


24. La valentía recobrada por las víctimas ponía al rey en graves problemas, y tuvo que pensar, con sus ministros, un golpe de mano que asustase a muchos y produjese un fuerte impacto en la “opinión pública”. Para ello, el rey contó con la complacencia del nuevo arzobispo de Sens, Felipe (Philippe) de Marigny, hermano de uno de los ministros de Felipe IV, que tenía la competencia de juzgar a los templarios encarcelados en la zona de París. Preparó un tribunal eclesiástico apresurado para juzgar a algunos templarios que habían retractado las acusaciones anteriores. Los procuradores de los templarios, apenas conocieron la noticia, avisaron a la comisión pontificia de lo que estaba por ocurrir; incluso Pedro de Bolonia entregó un documento de apelación al Papa. Pero sus peticiones no fueron atendidas.

Así, el 11 de mayo de 1310, 54 templarios acusados como “relapsos” (es decir, acusados del “delito” de haberse retractado y de haber querido defender a la Orden ante una comisión pontificia que debería guardar secreto de sus interrogatorios), fueron condenados a muerte, sin que se les dejase ningún margen de defensa. Al día siguiente, 12 de mayo de 1310, los 54 condenados entonaron el “Te Deum” (himno de acción de gracias), antes de que el fuego los consumiese vivos.

Poco tiempo después, otros 15 templarios, en diversos lugares, fueron asesinados en la hoguera. En las cárceles, sea por las torturas, sea por la misma insalubridad de las prisiones, la muerte había causado ya no pocas víctimas entre los templarios que mendigaban un poco de justicia humana. A muchos de los que morían en las cárceles les fueron negados los sacramentos y la sepultura en un cementerio cristiano.


25. El rey imponía, de este modo, el sistema del terror. Muchos templarios dispuestos antes a retractarse dejaron ahora de hablar en favor de su Orden. Otros, como el mismo Pedro de Bolonia, escaparon, pues se dieron cuenta de que la maquinación contra la Orden era más poderosa que las más elementales normas de justicia, y que no había ningún margen de defensa equa. No faltaron algunos que continuaron en su empeño por defender al Temple. Como aquel templario que, el día 13 de mayo de 1310 (un día después de la muerte de sus 54 compañeros), se atrevió a declarar ante la comisión pontificia:
“Yo he confesado algunos artículos a causa de las torturas que me infligieron Guillermo de Marcilli y Hugo de la Celle, caballeros del rey, pero todos los errores atribuidos a la Orden son falsos. Al mirar ayer cómo eran conducidos a la hoguera 54 freyres por no reconocer sus supuestos crímenes, he pensado que yo no podré resistir al espanto del fuego. Lo confesaré todo si quieren, incluso que he matado a Cristo”.


26. ¿Qué ocurría, mientras, en otras naciones? No nos detenemos ahora para hablar de lo que ocurrió en tantos lugares entre 1307 y 1312. Podemos decir, en modo de resumen, que hubo reyes, como Jaime II de Aragón y Eduardo II de Inglaterra, que inicialmente defendieron a los templarios por su fama y los nobles servicios prestados a los reinos cristianos. Pero cuando se hizo pública la orden papal de arrestar a los templarios y “poner a salvo” sus bienes, la catástrofe fue inevitable.

En algunos lugares, los templarios fueron sometidos a tormentos, pero ello no les llevó a declararse culpables, mientras que en otros, algunos de los torturados confesaron aquellos delitos que no habían cometido. Hubo también varios procesos diocesanos en los que se declaró la inocencia de los caballeros del Temple. No faltaron monarcas que aprovecharon la situación para expropiar a los templarios de sus bienes, a pesar del disgusto de Clemente V.

El caso de Aragón fue especialmente interesante, pues los templarios fueron declarados inocentes en el proceso inquisitorial. El rey, sin embargo, decidió apoderarse de sus bienes, y los templarios se alzaron en armas. Fue el único lugar donde ofrecieron una resistencia militar en toda regla. Jaime II tuvo que conquistar, uno por uno, los castillos de la Orden presentes en su reino.

En Portugal, en cambio, los templarios gozaron del favor del monarca reinante, don Diniz. Éste los tomó bajo su custodia y dejó que el proceso diocesano siguiese su curso normal. Terminadas las averiguaciones, los templarios fueron declarados inocentes, y el rey quiso “fundar” de nuevo a la Orden (ya suprimida por el Papa) con el nombre de Caballeros de Cristo. En Alemania los procesos canónicos mostraron también la inocencia de los templarios.

Es oportuno notar que en Chipre, la sede central de los templarios, fue organizado un proceso contra los miembros de la Orden (unos 180 en la isla). De entre ellos, muchos eran franceses y de otros lugares de Europa, y ninguno admitió conocer delito alguno de aquellos caballeros que habían sido antes compañeros en el Temple y que ahora confesaban culpas absurdas en las prisiones de Francia.


D. La disolución de la Orden del Temple

27. El golpe final contra los templarios sólo podía darlo el Papa, y Clemente V pensó hacerlo con el apoyo de un concilio. Así, se convocó el concilio de Vienne (1311-1312), que tenía ante sí tres asuntos centrales: el “problema” de los templarios, la organización de una cruzada en Tierra Santa, y la reforma de la Iglesia. Mientras se organizaba el concilio siguieron los interrogatorios individuales de templarios por parte del obispo de París, en los que los miembros de la Orden mostraron su debilidad con retractaciones y autoacusaciones que se sucedían continuamente.

Las presiones del rey, para proceder al concilio, eran muy fuertes, y supo combinarlas con una carta escondida que mostraba en los momentos difíciles: cuando intuía que el Papa podía tomar una actitud más favorable a los templarios, “resucitaba” el tema del proceso contra Bonifacio VIII (que había quedado un poco entre paréntesis) para dar a entender que si el Papa no accedía a los deseos del rey podría volver a encontrarse con nuevas presiones para juzgar la memoria del Papa Caetani, esta vez en un concilio universal.

Además, el tema de la cruzada influía no poco en Clemente V. En efecto, el Papa veía que al contentar a Felipe el Hermoso con la supresión de los templarios, podría facilitar luego el apoyo francés para encabezar un poderoso ejército al que se unieran los demás reyes cristianos.


28. El concilio inició el 16 de octubre de 1311. La curia papal había reunido un enorme material con las actas y procesos preparados en las comisiones pontificia y diocesanas. En una consulta secreta que se tuvo en diciembre de ese mismo año 1311, Clemente V preguntó si era conveniente dar opción de defensa a los templarios, y la mayor parte de los obispos respondió afirmativamente. Pero, como veremos, tal defensa no tuvo lugar, pues el concilio dejó de lado el proceso para “cerrar” el tema con una decisión más de oportunidad política que de respeto a la justicia.

En una comisión interna que se dedicó a analizar las actas, muchos hicieron notar que no cabía, en justicia, una condena contra la Orden del Temple. No faltaron voces prestigiosas, sin embargo, que se alzaron a favor de la supresión de los templarios.

Por su parte, el rey francés volvió a jugar la baza de la presión política: convocó unos nuevos estados generales en Lyon, en febrero de 1312, y volvió a hacer presentes los muchos crímenes cometidos por los templarios. Además, envió a Nogaret y a otros embajadores a la sede del concilio, Vienne, para ejercer una mayor presión sobre el Papa. Hizo llegar un poco más tarde una carta, fechada el 2 de marzo de 1312, donde pedía insistentemente a Clemente V que suprimiese a los templarios y diese sus bienes a otra orden. El 20 de marzo, el rey llegaba a la ciudad del concilio acompañado de un nutrido séquito.


29. Dos días después de la llegada de Felipe V, el Papa reunió un consistorio particular para dirimir la cuestión. La mayoría de los participantes votaron a favor de la supresión de los templarios, no por vía judicial (lo cual evitaba el hacer un juicio público en el que sería posible que los templarios se defendiesen) sino por vía “de provisión apostólica” (por una decisión administrativa).

El Papa quedó tranquilo. Preparó la bula “Vox in excelso” (que lleva la fecha de 22 de marzo de 1312), y la presentó al concilio el 3 de abril de 1312. El concilio no puso objeciones a la decisión papal. En la sesión solemne, junto al Papa, estaba sentado el rey francés: había triunfado, al menos a los ojos de quien ve la historia sólo como un conjunto de intrigas y maniobras humanas.

Los templarios fueron suprimidos, explicó el Papa, no como consecuencia de un juicio condenatorio, sino como provisión apostólica en virtud de los poderes papales. ¿Qué motivos se adujeron para tal decisión? El Papa reconoció que no había sido probada la culpabilidad de la Orden; pero, como la Orden se encontraba tan fuertemente difamada, y algunos de sus dirigentes habían dado confesión espontánea (así dijo Clemente V) de sus crímenes y delitos, ya no podía cumplir su fin propio (servir y defender la Tierra Santa), y era algo casi seguro que ya nadie querría ingresar en la misma.

Podemos decir, por tanto, que los templarios no fueron suprimidos en cuanto culpables: los delitos no habían sido suficientemente probados, ni eran válidas las declaraciones firmadas bajo las torturas, ni se había dado espacio a una defensa digna de tal nombre, ni se habían respetado numerosos aspectos necesarios para un mínimo respeto a la justicia. Fueron suprimidos simplemente porque así lo decidió un Papa sometido a la presión injusta de un rey ambicioso.


30. Quedaban dos asuntos pendientes en todo este largo proceso. El primero se refería a los bienes de los templarios. ¿Qué hacer con ellos? Felipe IV el Hermoso, a través de sus ministros, ya había echado mano a buena parte del tesoro de la Orden del Temple en París, pues desde 1307 mejoró notablemente su economía. Pero había que tomar una decisión que fuese aceptada por el Papa. Aunque el rey manifestaba su deseo de que los bienes fuesen entregados a una nueva Orden militar, el Papa determinó, con la bula “Ad providam Christi Vicarii” (2 de mayo de 1312) que los bienes confiscados (los que quedaban...) fuesen destinados a la Orden de San Juan de Jerusalén, menos aquellos bienes que se encontraban en los reinos hispánicos, sobre cuyo reparto hubo que esperar diversos años.

Según parece, el rey francés tenía planeado, con su fiel Nogaret, iniciar también un proceso contra los Hospitalarios, pero la muerte les detuvo en sus ambiciones. De todos modos, el rey se vio libre de sus no pequeñas deudas con los templarios, y recibió importantes sumas de dinero por diversos conceptos relacionados con el largo proceso, con lo que en parte su ambición quedó satisfecha.


31. El segundo asunto era más delicado. ¿Qué hacer con las personas de los templarios? Clemente V determinó, el 6 de mayo de 1312, que continuasen los procesos diocesanos, mientras que el juicio sobre el Maestre y otros dirigentes de la Orden quedaría reservado al Papa (cosa que, en realidad, delegó a una comisión de eclesiásticos). Estableció asimismo que se asegurase la devolución de sus bienes a los templarios inocentes, y que fuesen tratados benignamente aquellos que confesasen sus culpas.

Los dirigentes de los templarios fueron juzgados por dos cardenales y el arzobispo de Sens, Felipe de Marigny (que ya conocemos por sus arbitrariedades), según una decisión del Papa en diciembre de 1313. El 18 de marzo de 1314, sin haber dejado espacio a la defensa de los acusados, se emitió la sentencia en una sesión pública que se tuvo en la misma París: cadena perpetua a los culpables. Jacobo de Molay y Godofredo (Geoffroy) de Charney (que era preceptor de Normandía), sin que nadie les preguntase, tomaron la palabra y declararon ante los presentes su inocencia.

“Nosotros no somos culpables de los crímenes que nos imputan; nuestro gran crimen consiste en haber traicionado, por miedo de la muerte, a nuestra Orden, que es inocente y santa; todas las acusaciones son absurdas, y falsas todas las confesiones”.

Este gesto de valor impresionó profundamente a los presentes. Los jueces decidieron tener al día siguiente una nueva sesión para decidir qué hacer después de lo ocurrido. Pero la noticia llegó con rapidez al rey, que no quiso esperar más tiempo. Ordenó por su cuenta que los dos templarios fuesen quemados vivos ese mismo día. Jacobo de Molay y Godofredo de Charney morían bajos las llamas, pocas horas después, en una isla del río Sena. Algunos dice que Jacobo, antes de morir, pidió que le aflojasen las cadenas para poder unir sus manos como gesto de un caballero que quiere rezar a Dios. No se dio sepultura a los cuerpos de las víctimas: sus cenizas fueron arrojadas a las aguas del río, testigo mudo de una injusticia absurda.

La muerte nos iguala a todos. Pocos meses antes de la muerte de Jacobo de Molay, en 1313, Guillermo de Nogaret dejó este mundo para presentarse al juicio verdadero, el que se produce ante Dios. El Papa Clemente V, con el agravarse de sus enfermedades, quiso salir de Aviñón para dirigirse a su tierra natal, pero falleció antes de llegar a su meta, el 20 de abril de 1314. Felipe IV pudo saborear pocas meses su “victoria”, pues moría en el otoño de ese mismo año.


E. Algunas reflexiones conclusivas

32. Los hechos presentados hasta ahora suscitan, en nosotros, reacciones vivas de dolor ante tal cúmulo de injusticias. Nos faltan, desde luego, elementos de contextualización de una época en la que las injerencias políticas en asuntos religiosos eran tristemente frecuentes, si es que no eran defendidas incluso a través de pseudorazonamientos teológicos o de escritores panfletarios. El mundo europeo vivía, además, unos momentos de convulsión, en el que las luchas internas entre los nobles de los reinos, entre las naciones y los pueblos, entre el papado y algunos monarcas, se combinaban con las presiones que, de diverso modo, ejercían algunos pueblos dominados principalmente por grupos musulmanes que querían conquistar nuevas tierras “cristianas”.

Los sistemas jurídicos permitían, además, un complicado juego de interacciones entre tribunales eclesiásticos y tribunales civiles. El uso de la tortura, algo normal en los reinos medievales, era también admitido como “método” para obtener la confesión de culpables que no “serían capaces” de confesar sus delitos y herejías sin una presión “proporcionada” al grado de su nivel de perversiones.

Tenemos que reconocer, sin embargo, que la tortura era suficiente para amedrentar incluso a caballeros y soldados que se distinguían por su valor en la guerra, como lo habían sido los templarios. Pero un momento de miedo o de abatimiento no puede ser motivo suficiente para descalificar completamente a una persona. Jacobo de Molay y otros templarios firmaron, bajo tortura, confesiones de delitos falsos, y ello puede ser interpretado ciertamente como un gesto de debilidad. Pero la historia de cualquier caballero (de cualquier ser humano) no queda circunscrita sólo a una parte de su vida, por muy oscura y triste que pueda aparecer, sino que abarca la totalidad de sus gestos y el nivel de su adhesión sincera y perseverante a la fe y al amor.

Podemos recordar aquí lo que fue afirmado en un concilio provincial que tuvo lugar en Ravena, en junio de 1311 (es decir, en medio de la tempestad contra los templarios): debían ser considerados inocentes quienes, después de haber declarado su culpabilidad bajo torturas, luego se retractaban. Es, por tanto, legítimo decir que las autoacusaciones firmadas por los templarios tras las torturas no valen nada. Como hemos podido constatar, tristemente, en numerosos procesos organizados por los sistemas totalitarios del siglo XX, procesos en los que miles de inocentes se declaraban culpables de crímenes que nunca habían cometido.

Por lo mismo, Jacobo de Molay merece, como tantos otros templarios, un homenaje. Su último gesto de heroísmo le convierte en un auténtico testigo de la verdad y la justicia. La historia debe reconocer que se enfrentó a fuerzas poderosas y a intrigas profundas, capaces de destrozar, ayer como hoy, incluso a los temperamentos más robustos. Jacobo sucumbió al inicio de la prueba. Pero supo alzarse desde sus cenizas para defender, hasta el último gesto de su vida, la inocencia de la Orden del Temple.


33. Muy distinto, en cambio, debería ser nuestro juicio sobre el rey Felipe IV el Hermoso, un triste esclavo de su propio poder, un hombre capaz de ampararse hipócritamente en su “amor a la Iglesia” para destruir y aniquilar a inocentes a través del uso de todo tipo de argucias y de fechorías, con la mirada puesta solamente en sus ambiciones de grandeza y dinero; un tirano capaz de todo con tal de dar rienda suelta a odios profundos o a envidias despreciables.


34. Quedaría, ciertamente, ofrecer alguna reflexión sobre las numerosas y a veces absurdas leyendas que giran en torno a los templarios. Intentar una respuesta acerca de las mismas llevaría un trabajo arduo para ver cómo y por qué han sido inventadas, aceptadas y difundidas narraciones llenas de fantasía y errores que muestran muy poco sentido histórico y, en no pocas situaciones, mala fe y deseo de engañar al gran público.

Sería, sin embargo, una pérdida de tiempo luchar contra una nube de mentiras y calumnias. El camino más correcto a seguir, en el estudio de cualquier asunto del pasado, es confrontarse con los documentos y dejar de lado suposiciones que se difunden con facilidad pero que carecen de apoyos sólidos. Es lo que hemos pretendido con estas reflexiones que, desde luego, habrá que corregir si nuevos documentos auténticos (la misma historia nos ha mostrado que existen documentos falsos y que a veces tienen una acogida enorme) ofrezcan elementos de juicio que lleven a modificar lo que los estudiosos actuales nos dicen sobre el tema en cuestión.

En este sentido podemos señalar que, a inicios del año 2006, fue dado a la luz un documento reencontrado en los archivos vaticanos en el que se recoge la absolución del Papa Clemente V a Jacobo de Molay y a los dirigentes de los templarios, documento que lleva la fecha de 17-20 de agosto de 1308 y que está firmado por varios cardenales. El documento, conocido como "folio de Chinon", puede ser visualizado en la página del Vaticano (cf. http://asv.vatican.va/es/doc/1308.htm). Posteriormente, cuando se cumplían los 700 años del inicio del drama de los templarios (octubre de 2007) vio la luz el volumen histórico “Processus contra Templarios”, que recoge los originales de las actas del proceso oficial contra los templarios (desde junio de 1308 hasta el año 1311).

35. La historia de los templarios nos pone, como cada historia humana, ante el misterio del ser humano. Grande por ser amado por Dios, por haber recibido un alma inmortal, por haber sido redimido por Cristo. Pequeño por las heridas que el pecado original deja en todos. También en caballeros como los templarios, humillados ante la fuerza de un rey, sometidos ante un Papa que se vio aprisionado en un absurdo juego de intereses humanos, víctimas de la codicia de un rey asesino.

Los templarios fueron derrotados: dejaron de existir como institución al servicio de la Iglesia en su marcha temporal. Cuentan, sin embargo, con un lugar en el corazón de Dios según la medida de su amor y de su confianza en Cristo, Salvador del mundo y Señor de la historia, Juez que conoce los corazones y que descubre verdades que escapan a los ojos del más atento investigador, pero no de quien nos ha creado por amor y para el amor.



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Bibliografía:

A. BECK, El fin de los templarios: un extermino en nombre de la legalidad (título original, Der Untergang der Templer), Península, Barcelona 2002, 2ª ed.

BERNARDO DE CLARAVAL, Elogio de la nueva milicia templaria; R. PERNOUD, Los Templarios, Siruela, Madrid 2005.

K. BILHLMEYER - H. TUECHLE, Storia della chiesa. III. L´epoca delle riforme, Morcelliana, Brescia 2001, 10 ed. (edición italiana por Iginio rogger de la edición alemana Kirchengeschichte. III. Mittelalter).

R. GARCÍA-VILLOSLADA, Historia de la Iglesia Católica. II. Edad Media (800-1303), BAC, Madrid 2003, 7ª ed.

R. GARCÍA-VILLOSLADA - B. LLORCA, Historia de la Iglesia Católica. III. Edad Nueva, BAC, Madrid 1999, 4ª ed.

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PONTIFICIA ADMINISTRACIÓN DE LA PATRIARCAL BASÍLICA DE SAN PEDRO, Los Papas. Veinte Siglos de Historia, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2002.